El personal descarga las carpetas con los cursos de formación para ser estudiados
El personal descarga las carpetas con los cursos de formación para ser estudiados - JUAN JOSÉ ÚBEDA
CURSOS

La Junta de Andalucía margina al funcionario que tiró de la manta del fraude de formación

El testigo protegido denunció su situación en el Parlamento pero el escrito no llegó a los grupos políticos

SEVILLAActualizado:

El funcionario que tiró de la manta del fraude en el caso Formación, Teodoro Montes, denunció en un escrito registrado en el Parlamento de Andalucía hace dos meses y medio que la Junta le está sometiendo a un «hostigamiento» insoportable para «sancionar a quien denunció las irregularidades de los cursos» que investiga una comisión parlamentaria. El pasado 16 de noviembre, su superior jerárquico en la Delegación Territorial de Empleo en Sevilla, el jefe de Servicio de Formación para el Empleo, le comunicó un nuevo reparto de tareas que implicaba «formal y directamente el vaciado de contenido de funciones de mi puesto de trabajo como jefe del departamento de Gestión de Formación Profesional Ocupacional», relató.

De tener a más de 40 técnicos a su cargo en el año 2009, ha pasado a dirigir un equipo de cuatro

De tener a más de 40 técnicos a su cargo en el año 2009, ha pasado a dirigir un equipo de cuatro técnicos y dos administrativos y se le «impide la realización de todo tipo de actuaciones» y la consulta de expedientes de los cursos, expone en un escrito registrado en el Parlamento el 21 de diciembre, donde aparecen dos destinatarios: el presidente de la Cámara autonómica, el socialista Juan Pablo Durán, y el de la comisión de investigación de los cursos, Julio Díaz (Ciudadanos). Ni la Presidencia del Parlamento ni el máximo responsable de la investigación aseguran tener constancia del enigmático escrito. Fuentes de la Presidencia de la Cámara aseguran que el escrito con la denuncia de acoso laboral se remitió directamente a Julio Díaz. Pero éste alega que no le consta haberlo recibido. El caso es, uno por otro, el escrito no llegó a los miembros de la comisión, integrada por diputados de PSOE, PP, Podemos, Ciudadanos e IU, hasta el pasado martes. Al conocer que su informe no había sido notificado a los últimos destinatarios, el testigo protegido lo presentó nuevamente en el Parlamento esta semana acompañado de otro escrito donde mostraba su «indignación» por no haberse dado traslado de su denuncia a los grupos.

Las declaraciones de este funcionario nunca han resultado cómodas para el Gobierno andaluz. Ya fuera como testigo del caso Formación ante la juez Mercedes Alaya, que le brindó protección policial, o como compareciente, año y medio después, ante la comisión que investiga las irregularidades en los cursos, el jefe del departamento de Gestión de Formación Profesional para el Empleo (FPE) de la Junta en Sevilla ha levantado ampollas.Ante la comisión, Montes declaró que las ayudas de los cursos se convirtieron en el «negocio del siglo en la Junta» con la connivencia de los altos cargos políticos del Gobierno andaluz, que ha logrado «pingües beneficios» en términos de paz social e influencia.

La eliminación de sus competencias supone, a su juicio, «el colofón al acoso laboral» del que es objeto. La Junta y sus superiores fueron condenados por «mobbing» en 2012, indicó.