FONDO DE ILUSIONISMO

Libros sobre magia y dónde encontrarlos

La antigua iglesia de Santa Lucía alberga uno de los mayores fondos de ilusionismo de España

Javier Benítez, presidente del Círculo Mágico de Sevilla que gestionó el traslado del fondo de ilusionismo a Santa Lucía
Javier Benítez, presidente del Círculo Mágico de Sevilla que gestionó el traslado del fondo de ilusionismo a Santa Lucía - ABC
MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ Sevilla - Actualizado: Guardado en: Andalucía

El 25 de noviembre de 1961 Sevilla sufrió la mayor inundación de su historia. El muro de defensa del arroyo del Tamarguillo se rompió tras un día de intensas lluvias y cuatro millones de metros cúbicos de agua invadieron más de tres cuartas partes de la ciudad, dejando a su paso un trágico balance de pérdidas, personas desplazadas y edificios con graves daños. Entre los damnificados se encontraba un pequeño bar de la calle Lumbreras en cuya trastienda se reunían los magos de Sevilla.

Dos años antes, en 1959, la Sociedad Española de Ilusionismo celebraba su Congreso Mágico Nacional, un evento que supuso un impulso importante para la afición al ilusionismo en la capital hispalense. A raíz del encuentro comenzó a crecer el que hasta entonces había sido el pequeño fondo bibliográfico de la sociedad, instalado en aquella curiosa trastienda plagada de fotos y otros elementos relacionados con la magia. La riada se llevó por delante no sólo gran parte de la incipiente biblioteca, también disolvió la ilusión de un pequeño grupo de magos que sólo fueron capaces de salvar los títulos que estaban situados en las estanterías superiores, y que, impregnados del desánimo general que trajo consigo aquella tragedia, dividieron los pocos libros que quedaban entre tres de ellos y los custodiaron durante años en sus domicilios particulares.

Tres décadas tardaron los magos sevillanos en reunirse de manera oficial, hasta entonces los encuentros se habían limitado a reuniones informales en los bares y cafeterías de la ciudad. Es en 1991 y en otro bar sevillano, el conocido como Pub Magia y Música, cuando se constituye el Círculo Mágico de Sevilla, una asociación que aglutina a todos los ilusionistas de la capital. Entre sus primeras tareas se encontraba la de recuperar aquellos libros que ocuparon las estanterías del desaparecido bar la calle Lumbreras, una vez localizados, los miembros del Círculo procedieron a reinstaurar la colección que pasó a estar agrupada en el Centro Cívico Tejar del Mellizo, donde los magos hispalenses se reunían una vez a la semana.

Sin embargo seguía existiendo la preocupación por la desprotección en la que se hallaba el archivo en el Centro Cívico. Urgía encontrar una nueva localización que proporcionara seguridad además de una mayor accesibilidad para quienes en el desempeño de la magia quisiera consultar las obras.

El lugar elegido fue un edificio cargado de simbolismo: una antigua iglesia de la primera mitad del siglo XIV, de estilo gótico-mudéjar, en la que se establecieron los Caballeros de la Orden de Alcántara, que sirvió como parroquia fundacional de la Hermandad de los Panaderos allá por 1640, y en la que el 2 de febrero de 1846 fue bautizada Santa Ángela de la Cruz. El emplazamiento no es otro que la ya desacralizada iglesia de Santa Lucía, de titularidad de la Junta y que alberga desde el 2012 el Centro de Documentación de Artes Escénicas de Andalucía.

Desde su entrada en Santa Lucía el fondo de ilusionismo no ha parado de crecer. No en vano tanto la Junta de Andalucía como el Circulo Mágico de Sevilla se comprometieron a hacer de la mágica biblioteca una colección en constante crecimiento que recibe nuevas aportaciones por parte de ambas instituciones anualmente. Abierta al público, en ella se pueden encontrar libros de magia de salón, hipnotismo, mentalismo, magia para niños entre otros muchos títulos. La magia, un coto vedado al común de los ciudadanos durante siglos cobra así, en este nuevo emplazamiento un carácter abierto, permitiendo que cualquiera que tenga un mínimo de curiosidad pueda aprender los trucos que hasta el momento han provocado la sorpresa y la fascinación del público en los mejores teatros o incluso en la televisión.

El fondo andaluz de ilusionismo es el tercero en importancia a nivel estatal, por detrás de los de la Fundación Juan March y el archivo de la Biblioteca Nacional. De hecho cuenta con más de 300 libros perfectamente catalogados, incluyendo también notas de conferencia, pequeños resúmenes de las conferencias que algunos magos ofrecían a otros profesionales y en los que se revelaban los secretos de sus trucos. Entre sus títulos se pueden encontrar joyas como el "Curso Completo de Prestidigitación o la Hechicería Antigua y Moderna Explicada", una obra que data de 1880, editada en Valencia por la librería Pascual Aguilar.

Pero quizás, el valor diferencial de la biblioteca de ilusionismo emplazada en la iglesia de Santa Lucía lo constituye el gran número de vídeos que posee. De hecho el andaluz, es el mayor fondo videográfico a nivel nacional.

Es fácil encontrar a algunos magos practicando sus ejercicios en las diferentes mesas que ocupan el espacio de la biblioteca del Centro de Documentación de Artes Escénicas de Andalucía y también a otros profesionales del mundo del teatro que curiosean entre los volúmenes esperando encontrar algún truco o técnica que sirva para complementar sus espectáculos.

Las numerosas consultas recibidas por el fondo muestran como la riada del Tamarguillo no sólo no fue capaz de ahogar la ilusión de unos magos, los sevillanos, que siguen provocando el asombro de niños y mayores, sino que además sirvió para sacar de la trastienda de un bar los ancestrales secretos de la magia y llevarlos hasta el mismo centro de Sevilla, donde laten con más fuerza que nunca, accesibles a todo el mundo, en un lugar cargado de misticismo.

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