Hospital Regional de Málaga, donde se ha formado la joven médico ubetense
Hospital Regional de Málaga, donde se ha formado la joven médico ubetense - FRANCIS SILVA
SANIDAD

«En Mallorca como médico gano 1.400 euros más que en Andalucía»

Una joven facultativa andaluza se va a Baleares contratada en condiciones muy superiores a las que aquí se ofrecen

MÁLAGAActualizado:

Sara Rodríguez Ladrón de Guevara es de Úbeda. Hoy viernes cumple 30 años. Estudió Medicina y ha pasado su último año de residencia en un centro de salud de la capital malagueña. Pero su primer contrato laboral lo va a tener... en Mallorca. Los próximos seis meses, duración que tendrá el contrato que le ha ofrecido el Servicio de Salud de las Islas Baleares, verá el Mediterráneo pero muy alejada de la comunidad en la que se ha formado. A partir del próximo día 26, en que comenzará a trabajar, prestará sus servicios como médico rural en el área de Santañy.

Varios son los motivos que han llevado a esta profesional andaluza a hacer las maletas e irse lejos de su tierra, pese a que, según reconoce, «me hubiera podido quedar en Andalucía», pues tenía varias alternativas para comenzar una relación laboral con elSAS.

En conversación con ABC, no niega que le apetecía «un cambio». Pero no menos atractivas han sido las condiciones que se ha encontrado al bucear entre las ofertas de trabajo existentes.

Para empezar, la duración del contrato. «Son seis meses y con vacaciones remuneradas, algo que no ocurre en Andalucía, donde no te pagan las vacaciones y donde en general sólo puedes aspirar a estar cuatro meses trabajando en atención primaria», explica.

Pero también, el sueldo. Con unos baremos que cualquiera podría entender. Sara va a cobrar 3.700 euros brutos frente a los 2.300 que, sin hacer guardias como es su deseo, podría percibir si fuese contratada por elServicio Andaluz.

«Es cierto que aquí los alquileres están mucho más caros en verano, pero si tenemos el cuenta el `boom` del turismo residencial que se ha producido en ciudades como Málaga, al final la diferencia no es tanta», expresa.

Rodríguez, que no se va sola —otro compañero de residencia se ha ido también a Mallorca— añade también la «flexibilidad» que ofrece el servicio sanitario balear. Le han dado a elegir si quiere hacer guardias o no. Y cita en especial la inconcreción que se da en su comunidad de origen, «donde hay mucha incertidumbre». «Las ofertas quedan muy en el aire, no te dejan claro cuál va a ser tu puesto, ni la zona en la que vas a tener que prestar servicio. A los médicos nos gusta saber que vamos a trabajar en un área determinada y fija», cuenta.

¿Cómo llegó Sara a interesarse por la posibilidad de trabajar en las Islas? Fue un compañero suyo de residencia quien el año pasado emprendió la aventura. Al terminar el MIR, la joven facultativa sólo tuvo que enviar un correo electrónico a la administración sanitaria balear antes de ser aceptada. Ya está en Mallorca a falta sólo de una entrevista personal en la que le darán un plácet ya conseguido.«Firmas el contrato después porque también esperan a que consigas un domicilio, pues aquí la cuestión no es fácil». Ella ya lo está intentando desde hace unos días.