Julio Guija (a la derecha) con el entonces consejero de Justicia, Emilio de Llera, en una cafetería de Sevilla
Julio Guija (a la derecha) con el entonces consejero de Justicia, Emilio de Llera, en una cafetería de Sevilla - ABC

El meteórico ascenso del marido de la juez Núñez en la Junta de Andalucía

El médico forense Julio Guija accedió a una jefatura en la Junta tras ser nombrado a dedo para dirigir el Instituto de Medicina Legal de Sevilla, según denuncia el funcionario Luis Escribano

SEVILLAActualizado:

Cuando María Núñez Bolaños se hizo con el codiciado juzgado vacante de Mercedes Alaya, su marido, el médico forense Julio Guija Villa ya trabajaba a pocos metros de donde la magistrada tiene su centro de operaciones desde junio de 2015. Tanto Julio Guija Villa como su hermana María están en nómina de la Junta de Andalucía. Y la juez de Familia pasó a ocupar el despacho en el que Alaya levantó las macrocausas (ERE y Formación) que pusieron contra las cuerdas al Gobierno andaluz, tras ganar un concurso donde se presentó en el último momento.

El marido y la cuñada de la juez tienen vidas paralelas. El ascenso del primero, como jefe del Servicio de Psiquiatría Forense del Instituto de Medicina Legal (IML) de Sevilla, coincidió en el tiempo con la contratación de su hermana por la Agencia IDEA, el ente autonómico que abonó durante diez años las ayudas irregulares de los ERE.

Su cuñada es actualmente responsable técnica del Área de Control y Seguimiento del uso de los fondos públicos de IDEA

Su cuñada es actualmente responsable técnica del Área de Control y Seguimiento del uso de los fondos públicos de IDEA, un nexo de parentesco que al PP le hace desconfiar sobre la imparcialidad de la instructora para investigar las transferencias de financiación, un mecanismo utilizado por varias consejerías para agilizar los pagos en detrimento del control sobre el movimiento de estos fondos. Por este motivo el PP andaluz ha pedido la recusación de la instructora.

El marido de la juez, amigo «desde chiquititos» del exconsejero de Justicia, Emilio de Llera —según confesó éste—, ocupa un puesto de responsabilidad cuya creación propuso él mismo tras su designación «a dedo» como director provincial del Instituto de Medicina Legal. Así lo denunció Luis Escribano, un funcionario experto en Derecho Administrativo, que destaca por los documentados artículos que publica en el eldemocrataliberal.com denunciando un reguero de irregularidades de la Administración autonómica.

«El funcionario Julio Guija, que fue nombrado a dedo como director del IML, fue valorado con 7 puntos por los siete años de desempeñó como director —nombrado “a dedo”— para conseguir el Servicio de Psiquiatría cuya creación él mismo propondría y obtuvo, y que sin duda aspiraba a ocupar por concurso», advierte este funcionario en un artículo publicado dos meses después de que Núñez aterrizara en el juzgado de las macrocausas. «Un funcionario que ocupara un puesto de jefe de Sección necesitaría el doble de años para igualar dicha puntuación al solicitar el mismo Servicio», hace notar Escribano. Él mismo ha sufrido su destierro en forma de cese como jefe de servicio en la Dirección General de Administración Local de la Junta tras negarse a acatar órdenes supuestamente irregulares de su jefe, según denunció.

Escribano reconstruye, paso a paso y resolución a resolución, el meteórico ascenso de Julio Guija en este puesto de responsabilidad. La historia comienza en septiembre de 2002, cuando se convoca un concurso de méritos en el recién constituido IML de Sevilla entre los funcionarios pertenecientes al cuerpo de médicos forenses integrados en el mismo. La pareja de Núñez se hace con una de las 13 plazas en liza tras quedar en el quinto puesto, pero no se le adjudicó la Jefatura de la Sección de Policlínica que él había pedido «al no superar la puntuación mínima exigida» en la fase segunda de la convocatoria.

Libre designación

Tan sólo tres meses después de resolverse la convocatoria, en julio de 2003, el mismo año que según el PP su hermana entra en IDEA de la mano de Francisco Oyonarte, la Delegación Provincial de Justicia en Sevilla le adjudica a Guija un puesto de libre de designación como director del IML, «sin especificar la valoración de sus méritos o los médicos forenses que solicitaron el puesto», detalla Escribano en su artículo. Quien firma la resolución es Beatriz Sainz-Pardo Prieto-Castro, hija de Rosamar Prieto-Castro, exteniente de alcalde de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla con Alfredo Sánchez Monteseirín e histórica dirigente del PSOE sevillano.

Pero la escalada no había hecho más que comenzar. El siguiente peldaño fue una carambola. Según escribe el funcionario Luis Escribano, en 2004 se crea la figura del coordinador general de los Institutos de Medicina Legal de Andalucía y del Consejo Andaluz de Medicina Legal y Forense. El puesto recae de forma provisional en Miguel Lorente Acosta, director del IML de Granada, cuyo nombramiento siguió los mismos derroteros que Guija. A finales de 2006, Justicia designa a Lorente director general de Asistencia Jurídica a las Víctimas de Violencia. La Junta le adjudica la vacante de manera provisional a Julio Guija.

Ejerciendo las funciones de coordinador general, en octubre de 2007, la Junta solicitó al Ministerio de Justicia el establecimiento del Servicio de Psiquiatría Forense del IML de Sevilla. El ministro Mariano Fernández Bermejo estableció este servicio pionero en España. Guija ya impartía clases sobre esa materia en la Universidad de Sevilla como profesor asociado. Tras un concurso de méritos que valoraba la experiencia acumulada por él con anterioridad (incluido su puesto de libre designación), el esposo de la juez del caso ERE no tuvo ningún problema en hacerse con la codiciada plaza.