Los salarios empujan a los pediatras a la sanidad privada
Los salarios empujan a los pediatras a la sanidad privada - NIEVES SANZ

Niños sin derecho a pediatra

La Asociación de Pediatras de Atención Primaria de Andalucía denuncia que el 30 por ciento de los menores andaluces no son atendidos por un especialista sino por un médico de familia

SevillaActualizado:

Hasta el 30 por ciento de los menores en Andalucía viven sin pediatra. Estos niños —sobre todo en zonas de Sevilla, Almería y el Campo de Gibraltar— tienen que acudir a un médico de familia que cubre la plaza que debería ocupar un especialista. Según cálculos de la Asociación de Pediatras de Atención Primaria de Andalucía (AndApap), hasta 300.000 niños estarán desasistidos de un «derecho que tienen los padres, que es poder llevar a sus hijos al pediatra, no a un cuarto pintado de colorines donde lo que hay es un médico de familia», explican.

En total hay unas 1.100 plazas de pediatras de atención primaria en Andalucía (los que pasan consulta en los centros de salud, por ejemplo), calculan desde la AndApap. De estas, 300 puestos no están cubiertos por especialistas sino por médicos de familia. «Eso supone que si hay 1.400.000 niños en la comunidad que tienen que ser atendidos por un pediatra, hay unos 300.000 que no lo están», razonan desde la asociación.

Esta organización explica que la Junta les asegura que no hay especialistas disponibles. Un pediatra de dicha asociación que prefiere mantener el anonimato, lo aclara de forma muy sencilla: «Sí que los hay, pero están trabajando en la sanidad privada». Y añade: «¿Cómo va a ser que no haya pediatras si los hospitales privados tienen decenas pasando consulta?».

La clave de la cuestión para este colectivo está justo en las condiciones que oferta el Servicio Andaluz de Salud (SAS) para contratar. «Si en la pública cobras 2.500 euros, en la privada te dan 2.800. No es mucho más, pero también tienes que no te tienes que ir al último pueblo de la provincia y gastarte todos los meses 500 euros en gasolina, coche y demás», explica este médico.

La situación, relatan los especialistas en Pediatría, es más grave en zonas como el Campo de Gibraltar, La Línea o San Roque. Allí trabaja uno de los pocos pediatras de la zona, con el que ha podido hablar ABC y que prefiere no revelar su nombre. «Vine hace años porque soy de aquí, pero soy el único que hay, los demás son médicos de familia». Y no lo ve justo:«El pediatra está formado para los niños, el médico de familia, no, aunque pase dos meses consulta. No es lo mismo».

Desde el SAS reconocen la falta de pediatras:«En determinadas zonas, efectivamente existen dificultades para cubrir estos puestos», confirman. «Los facultativos de atención primaria sí están ejerciendo funciones como pediatras, puesto que es una situación perfectamente regulada y que, de hecho, se da en todo el Sistema Nacional de Salud, dado que los médicos de familia son especialistas con cuantificación suficiente», explican.

La bolsa de trabajo

«Soy contrario a que se diga que no hay pediatras», explica un médico de esta especialidad en atención primaria. «Hay muchos, aunque las bolsas de trabajo del SAS están vacías». Para este médico, la razón por la que no hay nadie en dichas listas de la sanidad pública es el dinero y las condiciones.

Coincide con él la doctora Carmen Blanco, pediatra también y vocal de atención primaria del Colegio de Médicos de Sevilla. Ambos ponen sobre la mesa que los sanitarios que se trasladan a determinadas zonas de la comunidad no solo no tienen incentivos económicos, sino que además deben trabajar «solos».

«Es “yo me lo guiso, yo me lo como”», resume Blanco. «Si pasa algo, debes solucionarlo tú todo solo». Pero hay más. «Las áreas de Andalucía en las que faltan pediatras suelen coincidir con las que tienen dispersión geográfica», explica la doctora Blanco. ¿Qué significa esto? Que los médicos no solo atienden un pueblo, sino que deben pasar consulta en varios.

Fuga de médicos

De fondo en esta carestía de pediatras hay un problema económico. «La junta no quiere pagar para cubrir los puestos de difícil cobertura», explican desde AndApap. La solución, creen, pasa por ofrecer más dinero. «Si pagan un extra para trabajar más horas, podríamos pasar consulta por la tarde».

Desde el sector se teme que, con la bolsa de trabajo vacía, se tire de cualquier perfil para cubrir puestos. «Hace años la Junta ya contrató médicos sin MIR o extranjeros con titulaciones dudosas, lo que es un peligro», cuentan.

Producto de aquellas contrataciones, cuenta un profesional sanitario, llegó a ocurrir que la Guardia Civil tuviera que llevarse esposado a un pediatra de Almería que se había inventado el título. «Y lo grave no es que uno se invente que es pediatra, ojo, lo grave es que desde la administración no se compruebe». Es lo que quieren evitar. Eso y la falta de atención primaria de los niños andaluces.

El SAS pide respeto para estos profesionales. «Hay que recordar que los MIRestán capacitados para ejercer». En cuanto a contratos a médicos de titulación dudosa, «cabe señalar que la sanidad pública andaluza solo contrata a profesionales que cumplen todos los requisitos establecidos», cierran.