La presidenta de la Junta, Susana Díaz
La presidenta de la Junta, Susana Díaz - ABC
POLÉMICA

La oposición acusa a Susana Díaz de traicionar el Estatuto de Autonomía

PP, Podemos e IU censuran su petición de devolver al Estado la gestión del impuesto de sucesiones

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Como una bomba de relojería ha caído en el Parlamento andaluz la decisión de la presidenta Susana Díaz de devolver al Estado la gestión del impuesto de sucesiones. Todos los grupos de la oposición, salvo Ciudadanos, han acusado a la presidenta de traicionar el Estatuto de Autonomía devolviendo competencias al Estado, precisamente lo contrario de lo que pretende el texto legal.

Desde el PP, la portavoz Carmen Crespo ha destacado que «es la primera vez en la historia de la Democracia que una comunidad autónoma quiere renunciar a una competencia. Nos preguntamos si cada vez que tenga un problema va a ceder la gestión al Estado».

La portavoz popular se ha preguntado si esta senda es la que va a seguir con otros asuntos, «¿Cuándo sea incapaz de soportar la presión de las mareas por una sanidad digna también va a devolver la sanidad al Estado?». Así, desde el PP le han reclamado que «antes de irse, haga algo bueno para los andaluces y baje el impuesto de sucesiones que es lo que tiene que hacer».

Podemos no le ha ido a la zaga a los populares. La portavoz adjunta Esperanza Gómez ha dicho que Susana Díaz, «acorralada por sus propios errores» ha decidido «renunciar» a gestionar el impuesto de sucesiones y donaciones, «traicionando el espíritu del 28F, del 4 de diciembre y los dos estatutos de autonomía porque está desistiendo de desarrollar parte del autogobierno».

Esperanza Gómez ha manifestado que el hecho de que «el PSOE a estas alturas no sepa gestionar su política fiscal no significa que los andaluces no tengan derecho al autogobierno. Me pregunto si también se va a hacer con la gestión en sanidad o educación».

La portavoz adjunta de Podemos también ha criticado que la presidenta andaluza no tenga claro cuál es su modelo de Estado, si federal o centralista, «ya que apuesta a que todo se decida en la cúspide por Mariano Rajoy».

Desde Izquierda Unida, Antonio Maíllo ha reclamado que el debate fiscal se afronte «desde la ofensiva frente a la debilidad ideológica de libro» que considera que tiene la presidenta de la Junta, Susana Díaz, al plantear que el Gobierno central recupere el impuesto de sucesiones y donaciones y compense a las comunidades autónomas por el mismo.

Maíllo ha considerado que la postura del Ejecutivo andaluz «contraviene lo más elemental de lo que debe ser un Gobierno autónomo, que tiene que desarrollar el Estatuto de Autonomía. Me pregunto si cada vez que le incomode algún asunto, volverá a reclamar que lo asuma el Gobierno central».

«¿Para eso aprobamos el Estatuto de Autonomía?», ha cuestionado Maíllo, quien ha insistido en que a un gobierno de IU «nunca se le ocurriría, ante un debate incómodo, ceder competencias al Ejecutivo estatal».

Apoyo de Ciudadanos

Tan sólo sus socios de Ciudadanos han avalado la decisión de la presidenta de endosar al Gobierno central la gestión del impuesto de sucesiones.

«Me ha sorprendido la propuesta», ha confesado Juan Marín, portavoz de la formación naranja en el Parlamento, que ha asegurado, no obstante, que su formación la va a apoyar porque cree que el Gobierno central tendría que haber tomado medidas «y no permitir el 'dumping' que hay en muchas comunidades autónomas y que en España haya paraísos fiscales».

Juan Marín se ha mostrado partidario de que el Gobierno central intervenga en este tributo, «ya es hora de que e señor Rajoy armonice este impuesto y haga que todos los españoles sean iguales a la hora de pagarlo» y, al mismo tiempo, ha reclamado que el Ejecutivo de la nación «compense» a las comunidades autónomas con financiación por la pérdida de la recaudación fiscal.