Sala de la Audiencia de Sevilla donde se celebra el caso de los ERE
Sala de la Audiencia de Sevilla donde se celebra el caso de los ERE - EFE
CASO ERE ANDALUCIA

El secretario judicial, harto de leer en el juicio del caso ERE: «No soy una máquina»

El letrado de la Administración de Justicia se niega a seguir leyendo las declaraciones de Guerrero porque se estaba quedando afónico

SEVILLAActualizado:

El letrado de la Administración de Justicia (lo que antes se denominaba secretario judicial), Rafael Castro, ha protagonizado este martes una de las anécdotas del juicio del caso ERE contra 22 ex altos cargos de la Junta de Andalucía, entre ellos los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán. En medio de la vista, Castro se ha negado a seguir leyendo el acta de la declaración del exdirector general de Trabajo de la Junta de Andalucía Francisco Javier Guerrero ante la juez Mercedes Alaya, como solicitó el fiscal, después de que el ex alto cargo se acogiera a su derecho a no declarar.

Tras dos jornadas leyendo declaraciones, el secretario judicial ha estallado, ante la perplejidad del tribunal y de los abogados de la defensa y las acusaciones: "Me estoy quedando afónico, yo también tengo derecho a parar y a beber agua, no soy una máquina". El presidente del tribunal censuró las formas y la Fiscalía solicitó que continuara con la lectura de las preguntas formuladas por esta parte en su comparecencia ante la juez Alaya el 9 de marzo de 2012. Guerrero se habia negado a contestarlas.

Llegó un momento en el que secretario judicial explotó en medio de la sala: "No voy a continuar, que venga una auxiliar y que continúe con la lectura. Yo también tengo derecho a parar y a beber agua. Me estoy quedando afónico, no soy una máquina".

Rafael Castro preguntó al tribunal "qué sentido tiene que las lea aquí cuando constan en las declaraciones" y añadió que no está dando fe de las afirmaciones de Guerrero, sino simplemente leyendo las mismas. Contrariado por la queja del funcionario, el presidente del tribunal, Juan Antonio Calle Peña, preguntó entonces al fiscal si quería que interrumpiera la lectura o si, por el contrario, debía seguir leyendo las preguntas.

El fiscal respondió que las preguntas, aunque no fueran contestadas, formaban parte del acta de la declaración. Se realizó, por ello, un breve receso para que una agente judicial acudiera en auxilio del secretario. Fue entonces cuando se reanudó la lectura de las manifestaciones de Guerrero ante la juez Alaya.