Una oficina del Servicio Andaluz de Empleo (SAE)
Una oficina del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) - ABC

Los trucos para saltarse los controles de la Junta de Andalucía y «teletrabajar» sin trabajar

Aunque el catálogo establece controles, también tiene algunas lagunas que podrían permitir a los trabajadores públicos contarse horas «gratis»

SEVILLAActualizado:

La Junta de Andalucía publicó este lunes el catálogo de tareas que los trabajadores públicos pueden hacer desde casa para justificar 2,5 horas semanales de teletrabajo. Hay de todo, desde cursos de idiomas o de conocimientos de fondos europeos hasta autoayuda o meditación. El propio texto explica las formas de justificar esas horas, pero también da pistas sobre cómo saltarse cualquier control.

La Junta prometió que iba a controlar el trabajo a distancia con el mismo celo que controlaba la jornada presencial. En el documento publicado esta semana era más concreta: «Los informes y documentación acreditativa de las actuaciones realizadas fuera del horario de obligada permanencia se integrarán en los sistemas de control horario del personal». No indica cómo será esa integración.

Hay varias claves en la supervisión del tiempo que el empleado de la Junta pasa en casa trabajando. El primero está, curiosamente, en la última página del documento hecho público este pasado lunes. Reza el punto 2.4 del Anexo III del catálogo: «El personal empleado es el único responsable de mantener la confidencialidad de su usuario y contraseña, comprometiéndose por su propia seguridad a no facilitar estos datos a terceras personas. En ese sentido, el personal empleado público es el único responsable de su custodia».

Esta advertencia, en apariencia inocente y destinada a salvaguardar la seguridad de los trabajadores, tiene una lectura más profunda. Es, en realidad, un aviso a nevegantes: No le des tu clave a nadie para que se conecte a los cursos. Al ser teletrabajo, no hay forma de constatar que quien entra la web es quien dice ser. Solo mete un usuario y clave. ¿Qué detiene a un trabajador para dejar a su pareja o a su hijo las claves y que haga los cursos? ¿Quién impide que un solo trabajador no tenga varias sesiones abiertas, computando trabajo de sus compañeros?

Los cursos son otra bolsa de horas de trabajo «gratis». Especialmente en el caso de los idiomas. No se indica que haya que hacer una prueba de nivel antes, por lo que, quien tenga un C1.2 de inglés, por ejemplo, podrá presentarse al A1.1, A1.2, A2.1, A2.2, B1.1, B2.2 y C1.1. A razón de 100 horas por curso suman 700 horas. Suficientes para llenar siete años de teletrabajo cómodamente. Lo mismo pasa con el francés.

Hay más formas de saltarse los controles. El matricularse en una carrera, máster o curso de experto da, cómo mínimo, 90 horas de trabajo. Solo matricularse, porque en el documento hecho público por la Junta no se indica que haya que asistir o clase o aprobar. También se pueden conseguir horas «gratis» si se comunica al superior tareas de reuniones, planificación o revisión de trabajos a realizar desde casa. Con el visto bueno del jefe, más horas apuntadas, porque no hay más control que ese.

Una investigación, cinco autores

La investigación es otro medio de conseguir acreditar horas de trabajo. Su justificación se hace mediante «documentación de la que resulte la autoría, coautoría o participación». No se cita límite de coautores o participantes, así que un mismo trabajo lo pueden firmar cinco funcionarios e, incluso, turnarse para firmar a otros en cada trabajo para que todos ganen horas de trabajo «gratis». Se juegan hasta 40 horas por trimestre en cada trabajo de investigación.

Otro grupo de actividades en las que se pueden arañar horas de trabajo ficticio está en el punto 5 del documento, que trata de actividades «de mentoría, de innovación pública, de docencia o de formación». Se indica en el texto de la Junta que no se pueden hacer estas actividades como teletrabajo si ya son parte de las tareas propias del puesto. Pero sí, pensando en la trampa, sí se puede intercambiar con otro compañero que tenga un puesto distinto informes, diseños y acciones que caben en este apartado. Una suerte de «yo presento las tuyas y tú las mías y los dos nos anotamos las horas porque ya no son tareas de nuestro ámbito».

La norma, en todo caso, recoge varias formas de control de las horas de teletrabajo a través de la web del IAAP. E indica que este es un documento «dinámico y flexible», por lo que podría admitir ampliaciones, tanto en el contenido como en la forma de fiscalización. También aclara que las 2,5 horas semanales pueden realizarse de forma presencial «en el horario de apertura del cento de trabajo».