Redacción

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El enfoque inicial de Kym Barrett para el diseño de vestuario de TOTEM se basaba en una realidad documental. Este proceso implicaba la investigación de animales, plantas y aves reales, así como de diseños culturales tradicionales y tribales como fuente de sus propuestas divertidas y creativas.

 

Otra de sus grandes preocupaciones era mostrar el tema de la evolución, lo que la impulsó a destacar continuamente la importancia del cuerpo humano. Pone como ejemplo un bosque poblado de mariposas y ranas, señalando que lo importante para ella era mostrar cómo el cuerpo humano forma parte del mosaico visual general de la escena.

 

El tercer tema del espectáculo que se refleja en el vestuario es el ciclo de las estaciones, que subraya la importancia de la naturaleza en la función. Colores de neón brillantes, telas deslumbrantes y detalles alegres contribuyen a una atmósfera veraniega en la escena playera inspirada en Bollywood. Para sugerir la época de la cosecha y la abundancia del otoño, el vestuario de las monociclistas muestra vainas de semillas, flores, árboles y hojas. Y los dos patinadores van vestidos de blanco y plata para crear una imagen invernal.

 

Con el fin de crear un amplio abanico de texturas, colores y señales que se encuentran en la naturaleza, Kym se concentró en el tratamiento de las telas más que en las telas mismas: técnicas avanzadas de estampación, pigmentos fluorescentes, fragmentos de espejos y cristales le permitían «pintar» sobre un lienzo tan variado como la lycra y el cuero, con resultados que interactúan constantemente y se adaptan a la iluminación en cambio continuo del espectáculo.

 

Detalles del vestuario

El Hombre de cristal —un personaje omnipresente— representa la fuerza de la vida. Su ropa deslumbrante está completamente cubierta (en sentido literal) de pequeños espejos y cristales. Este mosaico móvil y brillante está formado por unos 4500 componentes reflectantes sobre un leotardo de terciopelo ajustado.

 

El vestuario de los bailarines con aros se inspira en la ropa ceremonial tradicional de una serie de tribus indias norteamericanas, más que en la reproducción fiel de una
cultura concreta. Incluye una cruz y un tocado hopi, y utiliza ampliamente el cuero.

 

En la escena inicial el pantano está poblado de peces y ranas. Sus estampados y colores derivan de peces y ranas reales —incluida la rana más venenosa de la selva del Amazonas— y tienen su réplica en el pixelado de la imagen en el proceso de estampación serigráfica. La textura de las telas también intenta imitar la piel de peces y ranas que se encuentran en la naturaleza. El resultado final parece una comunidad de anfibios humanos.

 

Cada monociclista tiene su propia apariencia, pero juntas forman una unidad integrada. La ropa de base está estampada con tonos tierra y lleva pequeños detalles cosidos, entre ellos tuercas y tornillos así como plumas e insectos. La forma de la ropa y los tutús estilizados generan las siluetas de bailarinas coquetas.

 

Los cosmonautas llevan dos vestidos en uno: cuando aparecen por primera vez (bajo una luz negra), sus cuerpos enfundados en prendas de lycra ceñida al cuerpo brillan teatralmente en la oscuridad, pero en cuanto se encienden las luces del escenario, su apariencia se transforma por completo. Algunos de los motivos estampados recuerdan dibujos mayas y cada uno de los artistas luce una variación individual sobre el tema.