Cultura

Fallece Bernie Wrightson: adiós a una leyenda en blanco y negro

El mítico dibujante de cómic gótico murió después de una larga batalla contra un cáncer cerebral

Frankenstein, una de las cumbres de Denis Wrightson
Frankenstein, una de las cumbres de Denis Wrightson

En 1966, con 18 años recién cumplidos, un novato Bernie Wrightson (Maryland, 1948 - 19 marzo 2017) se encontró con Frank Frazetta y charlaron durante unos minutos. Esa conversación fue suficiente para que el joven Bernie evolucionase en su recién iniciada carrera como ilustrador y diese el paso para crear sus propias historias.

Sería el inicio de un camino que le llevaría primero a DC Comics, donde co-crearía el legendario personaje de «La Cosa del Pantano» con Len Wein, y después a los míticos comics de Warren, donde daría rienda suelta a su pasión por la tinta opresiva, complejísima, sobre la página desnuda. En esta época adaptaría al arte secuencia, relatos clásicos de H. P. Lovecraft y Edgar Allan Poe.

Wrightson se convertiría en pocos años en un maestro indiscutible y referencia absoluta del cómic norteamericano. Su trazo se recreaba, retorcido y torturado, en el espacio negativo. Su obra es una sucesión de luces intentando escapar de la amenaza de la oscuridad, que llega a su máxima expresión en una serie de cincuenta ilustraciones que Wrightson realiza, a lo largo de siete años, para insuflar vida a una edición del Frankenstein de Mary Shelley publicada en 1983. El volumen es una obra maestra indiscutible, una de las cumbres del dibujo en blanco y negro, con ecos del mejor Doré en «La Divina Comedia» o «El Quijote». El monstruo de Wrightson huye de la influencia del cine -de ese personaje torpe, masivo, cuadrado- para ofrecernos una versión más ajustada al original. Se convierte en un Prometeo caído, estilizado y sensible, una figura perseguida por un mundo implacable en el que no hay esperanza para el débil ni compasión para el diferente.

Wrightson colaboraría con los más grandes escritores, guionistas y directores de los ochenta y noventa, tanto en ilustraciones para libros como definiendo el arte conceptual que permitiría llevar a la pantalla grandes películas. La lista incluye nombres como Stephen King («La Torre Oscura», «El Ciclo Del Hombre Lobo»), Ivan Reitman («Cazafantasmas») y George A. Romero («Land of the Dead»). En cómic dibujó a personajes como Batman, Superman, Spiderman y el Doctor Extraño, siempre con un estilo inconfundible, inmediatamente reconocible. Artistas de la talla de Guillermo del Toro, Neil Gaiman o Joss Whedon han lamentado públicamente la desaparición del maestro, al que han calificado de «el más grande artista del Gótico Americano».

Otra imagen de Frankensteni, nada «cinematográfico», pero fiel al original
Otra imagen de Frankensteni, nada «cinematográfico», pero fiel al original

Su mujer, Liz Wrightson, fue la que informó a los aficionados de la muerte de su esposo, «después de una larga batalla contra el cáncer», un tumor cerebral que había ido reduciendo progresivamente su cognición e impidiéndole trabajar, obligándole a retirarse.

Wrightson deja atrás mujer, dos hijos, miles de aficionados y una corona, huérfana, como rey de la ilustración gótica, que pasará mucho tiempo sin nadie que pueda reclamar con merecimiento.

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