Cultura

«Iros» ha venido para quedarse

El director de la RAE, Darío Villanueva, y Félix de Azúa, académico, han explicado a ABC el porqué de la polémica decisión en relación al imperativo

Darío Villanueva, durante su visita a Santander
Darío Villanueva, durante su visita a Santander - SEERANO ARCE

Arturo Pérez-Reverte lo avanzó en Twitter: «La RAE acaba de aceptar iros, tras mucho debate, pues nadie decía idos o íos. Ya se puede usar sin complejos. Será oficial en otoño». Después, matizaba: «Lo correcto sigue siendo 'idos'. Pero se registrará 'iros' como uso habitual». No es extraño que fuese el autor de «El capitán Alatriste» el primero en comunicar esta novedad, pues se trata de una propuesta personal suya, tal y como ha explicado a ABC el académico Félix de Azúa. «La idea fue de él, siempre el más combativo. Decía que absolutamente nadie escribiría 'idos a la mierda', sino 'iros a la mierda'. Ese fue un argumento de peso que hizo que la totalidad de los académicos aceptáramos la medida», ironizó el intelectual, que luego subrayó que la Academia solo «acepta usos y no los impone».

El director de la RAE, Darío Villanueva, ha explicado a este periódico que este es el resultado de un debate «que ha durado años» y que «era una insistencia razonada de los escritores, que se sentían forzados a la hora de escribir el imperativo 'idos'». Sin embargo, no ha tardado en destacar que este es un caso excepcional y que en ningún momento afecta a la gramática, que no admite «corrupciones del idioma». «Esto no significa que la Academia vaya a cambiar la gramática de los imperativos. No. Hay verbos regulares y verbos irregulares, que son los que tienen una ruptura del sistema que se podría esperar. En el caso de 'iros' la Academia ha reconocido una irregularidad que transforma la naturaleza del verbo». En otras palabras: se sigue preferiendo «marchaos» a «marcharos» y «callaos» a «callaros».

Con respecto a las últimas polémicas, Villanueva ha declarado que se están atribuyendo a la RAE «actuaciones que no hemos hecho nunca». «Muchas veces me preguntan por qué la RAE ha aceptado 'crocreta'. Eso es mentira, no está en el diccionario. Nunca nos hemos planteado ese tipo de decisión. Es simplemente un vulgarismo, una expresión léxica que indica poco conocimiento del idioma». En este sentido, ha apuntado que las decisiones que toma la entidad están ancladas en la realidad de la lengua, que analizan a través de una base de datos conocida como el Corpus del Español del Siglo XXI. «Registramos al año 25 millones de formas, provenientes en un 70% de Latinoamérica y en un 30% de España. No son 25 millones de palabras (no hay tantas), sino utilizaciones de las palabras (…). Cuando debatimos sobre cualquier cuestión echamos manos de esta base de datos, que ya tiene casi 300 millones de formas, con datos de dónde se ha usado cada una y cuántas veces. Así, los debates tienen un fundamento sólido».

De esta forma, se llegó en su día a la polémica decisión de incluir en el diccionario la palabra «amigovio». «La gente decía que en España no se utiliza. Es cierto. Aquí se utiliza 'amigo con derecho a roce' o una palabra todavía más brutal que no voy a decir. Pero 'amigovio' es un término que usan más 300 millones de personas que hablan español en Latinoamérica. El diccionario, que es de la lengua española en su conjunto, tiene que incluirlo», ha concluido.

El escritor y académico Luis Mateo Díez se ha manifestado a favor de esta opinión. «La lengua es de la calle. Lo que no hay que hacer es maltratarla. Yo creo que 'iros' lo dicen casi todos, la decisión de aceptarlo venía de atrás». La también escritora y académica Soledad Puértolas ha secundado las palabras de Díez, añadiendo: «Una cosa es la simplificación y otra la naturalidad. Es importante sentirse cómodos con el lenguaje».

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