La medicina que enseña el arte

Expertos en Microbiología y Parasitología de la Universidad de Santiago elaboran una guía didáctica sobre cómo se han representado las infecciones a lo largo de la Historia

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  1. La caries

    Hesy-Ra, el primer dentista
    Hesy-Ra, el primer dentista - WIKIPEDIA

    Ángeles Muñoz, Ysabel Santos y Rafael Seoane subrayan en «Infect-arte» (Andavira) que la caries dental ha afectado al hombre desde sus orígenes. Quizá por ello, una de las primeras representaciones artísticas de un profesional sanitario es la de un dentista. Se encontró en un bajorrelieve en Egipto y representa a Hesy-Ra, dentista del faraón Zoser hace unos 5.000 años, con su instrumental.

    «La actividad de los dentistas, probablemente debido al pánico irracional que despiertan, es frecuente en el arte, desde los murales precolombinos de Tepantitla en Teotihuacán a grabados árabes del siglo XVI y la pintura barroca caravaggista, como el óleo «El Sacamuelas», de Gerrit van Honthorst, destacan los expertos en Microbiología y Parasitología de la Universidad de Santiago.

    «El sacamuelas» de Gerrit van Honthorst (1628)
    «El sacamuelas» de Gerrit van Honthorst (1628)- MUSEO DEL LOUVRE

    Tanto en esta última obra, como en el grabajo «El dentista», de Lucas van Leyden (1523), se refleja el pago por el servicio de una forma que aún se asocia popularmente al ejercicio de esta profesión, con el vaciado de una bolsa de monedas o un robo.

  2. La peste

    Miniatura de la Biblia de Toggenburg (1411)
    Miniatura de la Biblia de Toggenburg (1411) - ABC

    Entre 1346 y 1352, la Peste negra asoló Europa. Murió un cuarto de la población europea, se estima que más de 20 millones de personas. Los bubones de la peste más frecuente y conocida se pueden observar en las obras de arte que representan a San Roque o en esta miniatura de la Biblia de Toggenburg (Suiza) de 1411.

    Como otras muchas enfermedades, fue considerada un castigo divino, de ahí que en las obras de arte figuren santos como intercesores ante las epidemias («Santa Tecla libera a la ciudad de Este de la peste», de Tiépolo). En la «Madonna de la Misericordia» de Benedetto Bonfigli (1420-1496) se muestra cómo se llevaba a los muertos extramuros de la ciudad, para ser quemados y eliminar la posibilidad de contagio.

    Una ilustración de Paulus Fürst de 1656 muestra la vestimenta del médico de la peste, con esa máscara con forma de pico de árabe que contenía en su interior aceites y hierbas olorosas para contrarrestar la fetidez de los enfermos. Una vestimenta que, según los autores de «Infect-arte», son una primitiva versión de los actuales trajes de bioseguridad empleados, por ejemplo, en el tratamiento del ébola.

    También el arte se hace espejo de esa rutina de espulgarse para eliminar la pulga de la rata que transmitía la peste.

  3. Tifus epidémico

    Retirada de Napoleón de Moscú, de Adolph Northern (1850)
    Retirada de Napoleón de Moscú, de Adolph Northern (1850) - WIKIPEDIA

    El tifus epidémico, transmitido por el piojo y también llamado fiebre de los campamentos, está ligado a la pobreza, el hacinamiento y la falta de higiene. Se cree que llegó a Europa con las últimas cruzadas y que tuvo su primer gran impacto en España en 1489. La primera epidemia fielmente descrita retrasó tres años la toma de Granada por los Reyes Católicos.

    La bacteria «Rickettsia prowazekii» influyó notablemente en las contiendas europeas, diezmando al ejército francés en Nápoles o al español en el sitio de Metz (1552) y contribuyendo al mantenimiento del protestantismo en la guerra de los treinta años.

    Esta bacteria es el agente causal de la «fiebre de las trincheras» de la I Guerra Mundial y recientes investigaciones apuntan a que tuvo un papel decisivo en la retirada de Napoleón de Rusia.

  4. La lepra

    Mosaico de la catedral de Monreale (Sicilia) en el que Jesús cura a un leproso,(siglo XII)
    Mosaico de la catedral de Monreale (Sicilia) en el que Jesús cura a un leproso,(siglo XII) - WIKIPEDIA

    Uno de los mosaicos de la Catedral de Monreale (Sicilia) del siglo XII en el que se ve a Jesús curando a un leproso es una de las representaciones artísticas más antiguas de esta enfermedad. La lepra ha sido reflejada en el arte en un gran número de obras en las que se ve a los enfermos con lesiones granulomatosas en la piel.

    En el «Tríptico del Juicio Final», de Bernard van Orley (1491-1542) se reconocen muchas de las alteraciones que produce la micobacteria cuando llega a los nervios sensitivos, como parálisis, mutilaciones, extrañas posturas provocadas por las dolorosas llagas...

    La lepra lepromatosa, que genera lesiones cutáneas que afectan praticularmente a la cara, se aprecia con fidelidad en «El rey Uzias herido por la lepra», de Rembrandt (1639).

    En otros casos, la ausencia de lesiones propias de la lepra ha llevado a reconsiderar obras, como la obra del Greco «San Martín y el mendigo». San Martín de Tours se ha asociado tradicionalmente a la lepra, por la leyenda que cuenta que se cortó la mitad de su capa para dársela a un mendigo.

    Hay quien considera que «Los lisiados» de Brueghel el Viejo son leprosos, aunque otros consideran por sus expresiones faciales que se trata de afectados por ergotismo.

  5. Tuberculosis

    El nacimiento de Venus, de Sandro Boticelli
    El nacimiento de Venus, de Sandro Boticelli

    Muñoz, Santos y Seoane explican en su obra la historia de esta enfermedad que existe desde tiempos inmemoriales y que afecta a los pulmones. De la fiebre, sudoración nocturna y tos seca se pasa a tos con hemoptisis, fiebre crónica y pérdida de peso. «Los enfermos presentan un aspecto lánguido y febril, magistralmente representado por Sandro Boticelli (1445-1510) en su obra "El nacimiento de Venus", cuya inspiración fue la cortesana veneciana Simonetta Vespucci, muerta de tuberculosis en plena juventud».

    La conocida como «peste blanca», «mal de vivir» o «mal de siglo» causó una gran mortandad, pero también una corriente de moda que veía en este aspecto lánguido y melancólico el ideal de belleza romántica.

    En el autorretrato que realizó Amadeo Modigliani en 1919 o en el retrato de Chopin que pintó Delacroix se observan rasgos típicos del tísico. Los tres artistas padecieron tuberculosis, como Paganini, Gauguin, Stevenson, Clarín, Alan Poe o Kafka, entre otros.

  6. Sífilis

    «Matrimonio a la moda. El tête à tête», de William Hogarth
    «Matrimonio a la moda. El tête à tête», de William Hogarth - WIKIPEDIA

    No fueron Colón y sus hombres los que introdujeron la sífilis en Europa, como hasta hace poco se pensaba. Recientemente han analizado casos de esqueletos enterrados en el siglo XIV. Sin embargo, la primera epidemia se documentó durante el ataque francés a Nápoles en 1495, de ahí que se conociera como «mal francés» antes de extenderse por toda Europa.

    Los científicos explican en su libro los distintos tipos de sífilis producidos por la espiroqueta «Treponema pallidum» que se transmite por contacto sexual. En la serie de cuadros «Matrimonio a la moda», del pintor William Hogarth (1697-1764) se aprecia en el cuello de Lord Squanderfield una mancha negra en el cuello, señal de sífilis.

    Las manifestaciones de esta enfermedad de la forma congénita están claramente representadas en la obra «Herencia» de Edward Munch.

  7. Poliomielitis

    «Triste herencia», de Joaquín Sorolla
    «Triste herencia», de Joaquín Sorolla - COLECCIÓN DE LA FUNDACIÓN BANCAJA

    La enfermedad producida por un enterovirus que se transmite a através del agua ya aparece reflejada en el arte del antiguo Egipto. En algunos casos el virus alcanza la médula espinal, provocando una parálisis que afecta a los músculos de las extremidades, como se refleja en uno de los personajes del fresco «San Pedro cura a los enfermos con su sombra» de la iglesia de Santa María del Carmine de Florencia pintado por Masaccio.

    También las secuelas de la poliomielitis paralizante se observan en el cuadro «Triste herencia» de Sorolla.

  8. Tétanos

    «Opistótonos», de Charles Bell (1809)
    «Opistótonos», de Charles Bell (1809) - WIKIPEDIA

    Producida por la bacteria «Clostridium tetani», se mantiene en forma de esporas en el suelo y puede penetrar en el organismo a través de una herida profunda. Provoca violentos espasmos que suelen afectar a la espalda y generan un estado de opistótonos, una postura debida a la contracción continuada y a la rigidez de los músculos de forma que el cuerpo queda arqueado hacia atrás, como representó Charles Bell en el cuadro de un soldado afectado de tétanos durante la Batalla de Elviña, en la Guerra de la Independencia.

  9. Difteria

    «El garrotillo», de Francisco de Goya (1821)
    «El garrotillo», de Francisco de Goya (1821) - ABC

    Causada por la bacteria «Corynebacterium diphtheriae», lleva a la aparición de pseudomembranas muy adherentes, que se forman en las superficies mucosas de las vías nasal y respiratoria y a consecuencia de la obstrucción, puede desencadenar consecuencias fatales.

    Francisco de Goya reflejó esta enfermedad en «El garrotillo». Se inspiró en la práctica común de quienes, deseperados ante el sufrimiento de los niños, intentaba arrancarles con los dedos las pseudomembranas. En España la difteria se denominó popularmente cmo «garrotillo» porque la obstrucción respiratoria del paciente se asemaje a la producida por el garrote vil.

  10. Viruela

    «Edward Jenner vacunando a un niño» de Eugène Ernest Hillemacher (1884)
    «Edward Jenner vacunando a un niño» de Eugène Ernest Hillemacher (1884) - WIKIPEDIA

    Gracias a la vacunación se ha erradicado esta enfermedad pandémica causada por el virus «Variola major» que a lo largo de la historia mató a millones de personas.

    A la viruela se le atribuye parte del éxito de los conquistadores españoles en América, aunque con dudas ya que algunas manifestaciones artísticas anteriores reflejan lesiones compatibles con esta enfermedad, como una vasija mochica de entre los siglos II y VIII del Museo Rafael Larco de Lima (Perú).

    La viruela fue la principal causa de mortalidad en el siglo XVIII. Afortunadamente el médico Edward Jenner (1749-1823) halló una vacuna precisamente al observar a personas que ordeñaban las vacas y que desarrollaban en las manos lesiones similares que curaban sin problema.

  11. Gangrena

    Detalle de «El sueño de un sacristán», del Maestro de los Balbases (1495)
    Detalle de «El sueño de un sacristán», del Maestro de los Balbases (1495) - WIKIPEDIA

    La pérdida de riego sanguíneo en algún tejido corporal blando tras un traumatismo o una infección favorece el crecimiento de bacterias que destruyen el músculo y favorecen la expansión de la infección y la liberación de toxinas al torrente sanguíneo.

    En «El sueño de un sacristán», atribuido al Maestro de los Balbases, se representa uno de los supuestos milagros de San Cosme y San Damián, patronos de los cirujanos. El sacristán enfermo soñó que los dos santos acompañados por varios ángeles le cortaban una noche la pierna afectada y le colocaban en su lugar la de un africano muerto.

  12. Tiñas

    Detalle de «Santa Isabel de Hungría curando tiñosos», de Bartolomé Esteban Murillo
    Detalle de «Santa Isabel de Hungría curando tiñosos», de Bartolomé Esteban Murillo - WIKIPEDIA

    Aunque la mayoría de los artistas representaban a Santa Isabel de Hungría atendiendo a leprosos, Murillo la pintó cuidando de niños tiñosos.

    La tiña, nombre común de las dermatofitosis, son infecciones superficiales causadas por hongos dermatofitos que afectan a la epidermis y tejidos anexos y se localizan principalmente en uñas, ingles, la planta de los pies o los espacios entre los dedos, y el cuero cabelludo. En la obra de Murillo, que se encuentra en la Iglesia del Hospital de la Caridad de Sevilla, se ve a la santa lavando la cabeza a un niño al que los hongos han provocado una calva.