Abraham Lacalle, ante una de sus obras en galería La Caja China
Abraham Lacalle, ante una de sus obras en galería La Caja China - J. M. Serrano

Abraham Lacalle: «En el año 2008 la crisis me echó de Sevilla»

El pintor expone en la galería La Caja China la exposición «El pelo de la hierba», un conjunto de nuevas obras

SevillaActualizado:

Abraham Lacalle es de los artistas jóvenes que forjaron el mito de la «generación de los 80» de Sevilla, a pesar de que él nació en Almería (1962), y se vino a estudiar Bellas Artes a Sevilla, donde conoció al resto del grupo.

«El pelo de la hierba» es la exposición que presenta en la galería La Caja China, a la que sigue siendo fiel. «El título es de un poema de Elliot que describe un paisaje que tiene que ver con la naturaleza». Es obra realizada expresamente para Sevilla.

En el año 1982 se vino a Sevilla, estudió, comenzó a pintar y en 1994 se fué a Madrid con la beca de la Casa Velázquez que daba entonces el Museo de Arte Contemporáneo de la Junta de Andalucía, «regresé a Sevilla en el 2002 y me volví a ir a Madrid en el 2008. A mi me echó de Sevilla la crisis, había que estar en un sitio más visible. Me tuve que ir a Madrid porque era donde sucedían las cosas y, no debería ser así, pero la presencia física es importante, así como formar parte del panorama»,

En el año 2002 a Abraham Lacalle lo «ficha» la prestigiosa galería internacional Marlborough, «fue cuando regresé a Sevilla. De alguna manera creía que ya tenía una plataforma potente, y pensé que podía vivir donde quisiera y mandar la obra. Yasí fue durante bastantes años, pero a partir de 2008 no se vendía nada. Ahora desde hace dos o tres años se ha revitalizado el mercado. Es que hay que tener en cuenta que mi mercado, y el de todos en el mundo del arte, es un mercado de lujo. No está al alcance de todo el mundo. Está la obra gráfica, que la gente no considera tanto, cuando yo creo que es tan válida de un artista como un original». Su cotización está en un nivel alto, aunque reconoce que, «depende el tipo de cliente de la galería. Yo, en la Marlborough soy de los baratos si se tiene en cuenta que ellos venden obra de Manolo Valdés o Bacon, por ejemplo».

Para Abraham Lacalle, el cliente medio, el profesional que podía comprar arte, «ha perdido mucho poder adquisitivo y no lo va a recuperar en mucho tiempo. Comprar pintura, en este caso, es una prioridad relativa».

En Madrid montó el «No-estudio», un lugar donde él y Jacobo Castellanos, Miki Leal y Jaime de la Jara, además de tener el taller, hacían exposiciones, encuentros, etc, «pero nos dimos cuenta que no éramos gestores. Conocí a mucha gente, pero para tenera alguien que lo gestionara hacía falta mucho dinero».

Ahora tiene un nuevo estudio en Madrid con Jacobo Castellano, «me gusta compartir estudio. Yo además tengo un espacio cerca de Madrid, en una casa familiar, donde hay una nave grande para pintar los cuadros que no me caben en mi estudio».

No tiene una opinión muy clara del momento artístico de Sevilla, «creo que se trabaja muy bien, pero aquí no hay tanta actividad museística como en Madrid, y eso deteriora mucho el circuito. Pero si, se conocen a los artistas andaluces, siempre y cuando tengan galería en Madrid. Hay también diferentes niveles de visibilidad, hay quienes circulan por circuitos más alternativos que no conozco bien».

Dice que las ferias son más un espectáculo que otra cosa, «yo creo que es mejor comprar en una exposición donde puedas ver la obra completa del artista, y no obras sueltas». Yes es tajante cuando afirma que, «si se pinta para vender, se está transpirando miedo, y eso se nota y la obra no funciona» asegura.