El pintor sevillano Paco Cuadrado posa delante de una de sus obras
El pintor sevillano Paco Cuadrado posa delante de una de sus obras - ABC

Fallece el pintor sevillano Paco Cuadrado

El artista preparaba una nueva exposición de acuarelas con la galería Birimbao

SevillaActualizado:

En la tarde de este lunes 6 de noviembre ha fallecido en Sevilla el pintor Paco Cuadrado. Un cáncer con el que llevaba varios años luchando, ha terminado con la vida de este pintor de la Estampa Popular y la naturaleza, y de la sonrisa peremne. Estaba casado con Mari Paz, su siempre fiel compañera y tenían dos hijos.

Nacido en Sevilla en 1939, cursó estudios en la Escuela de Artes y Oficios hasta que en el año 1957 ingresa en la Escuela de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría. Pero su interés por lo que ocurría en su país le llevó a situarse en el lado de la lucha clandestina contra el franquismo. El pintor declaraba en una ocasión a este periódico que, «se vivía con la emoción de estar siempre al borde del peligro. Lo que no capté de esos años fue el sufrimiento de mis padres, si lo llego a saber». En 1959 viaja a París junto al también pintor Paco Cortijo y allí se afilia al Partido Comunista.

A su regreso a España se integra en el Grupo de Sevilla del movimiento social Estampa Popular, pero sigue realizando acciones contra la dictadura. El artista recordaba que, «el movimiento de la Estampa Popular fue corto en el tiempo, pero yo continué en solitario. Luché para que la pintura recorriera los barrios y fui por toda España visitando asociaciones de vecinos, pero no conseguí que ningún pintor joven de mi generación se uniera a mi», se lamentaba.

En el año 1963 fue detenido por participar en la manifestación del 1 de mayo junto a otros artistas como Paco Cortijo y Cristóbal Aguilar. «Fué la primera manifestación que se hacía del 1 de mayo, y fuimos 150 personas», recordaba. Les impusieron una multa de tres mil pesetas, «un capital», que les pagó un gran coleccionista ya fallecido, Federico Jiménez Ontiveros. Pasó cuatro años en la cárcel, primero seis meses en la de Sevilla y el resto en varias cárceles de Barcelona, ciudad a la que se había exiliado. «Hacía grabados que la familia sacaba y vendía, lo que se ganaba iba para una bolsa de resistencia de los presos. Don Joaquín, jefe de servicio de la prisión de Sevilla, me compró un dibujo. Era un hombre que me respetaba y me dejaba pintar», recordaba el pintor en una entrevista a ABC de Sevilla.

Exposiciones

En el año 1963 hizo su primera exposición en el Club la Rábida, y poco después en la famosa galería Pasarela, iniciando una carrera pictórica de éxito que le llevó a cultivar varias temáticas y realizando series de gran aceptación. Desde los años 80 la naturaleza y el campo andaluz comienzan a estar cada vez más presentes en sus lienzos.

Recibió numerosos reconocimientos y homenajes a lo largo de su vida, y en 1987 fue Premio FOCUS por la colección de grabados «12 Espadañas de Sevilla», así como el Premio de Pintura de la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla, entre otros.

En el año 2009 expuso en la Casa de la Provincia una exposición que conmemoraba sus cincuenta años con la pintura, y en el año 2014 realiza en la galería Birimbao su última exposición individual en Sevilla que rindió homenaje a su mujer con el título de «El huerto de Mari Paz».

Trabajó y expuso con numerosas galerías nacionales, y desde 1990 lo hacía de forma habitual con la sevillana galería Birimbao, con quien estaba preparando una nueva exposición. «A pesar de estar enfermo fuimos a verlo para hablar sobre la posibilidad de una exposición, y eso le dió ánimos», dice Miguel Romero galerista de Birimbao junto a Mercedes Muro. «Se buscó mecanismos para volver a pintar, y como siempre pintaba del natural, empezó con las flores de su huerto y del jardín, a hacer acuarelas. Estaba ilusionadísimo. Decía cuando nos lo enseñó, que no sabía qué íbamos a opinar porque pintar flores..., pero nosotros le dijimos que eran unas acuarelas preciosas y él se alegró mucho. Es una obra muy suelta, muy ligera y delicada y tenía ya mucho avanzado».

En los últimos años había seguido apoyando a los jóvenes y colaborando con el Ateneo de Mairena del Aljarafe, localidad donde vivía y tenía su estudio.