ESCULTURA

Ha fallecido Nicomedes, el escultor de la renovación

El artista era autor, entre otras muchas, de la escultura del «Don Juan» de la plaza de Refinadores

SevillaActualizado:

Este fin de semana ha fallecido en Sevilla el escultor Nicomedes Díaz Piquero (El Tiemblo, Avila. 1936). Afamado renovador del panorama artístico de Sevilla durante la segunda mitad del siglo XX, es autor de numerosísimas obras, aunque quizás la más icónica para la ciudad sea la del «Don Juan» de la Plaza de Refinadores, en pleno barrio de Santa Cruz, un «Don Juan» al que todos los años le rinden homenaje las tunas de Sevilla.

Nicomedes, hijo de un agricultor, comenzó sus estudios de talla y modelado en Avila, y en 1955 se traslada a Sevilla y Madrid donde finaliza los de Bellas Artes siempre gracias a la concesión de becas. Desde el año 1960 reside en la capital hispalense, donde formó su familia y fue director de la Escuela de Artes y Oficios.

Fue alumno aventajado en Sevilla y Madrid de artistas como Alfonso Grosso, Pérez Comendador, Miguel Pérez Aguilera o Juan Luis Vasallo, y durante su aprendizaje recibió en 1955 el premio Martínez Montañés.

Hace la primera exposición de su amplia carrera artística en el desaparecido Club la Rábida, en una muestra cuyo catálogo lo realiza el pintor Alfonso Grosso. Expone en la galería la Pasarela y en el Club Vida, y en 1971 participa en el homenaje a Duchamp en la galería Juana de Aizpuru.

A lo largo de su carrera ha realizado esculturas y grupos escultóricos en materiales como hierro, madera y piedra, así como esculturas colgantes y mosaicos cerámicos.

Busto de Don Juan

Numerosos ayuntamientos y zonas urbanas tienen grupos escultóricos realizados por este artista, tales como el «Don Juan» de bronce sobre piedra de la Plaza de Refinadores de Sevilla, el monumento a Rilke en Ronda, el busto de Don Juan de Borbón de la Maestranza de Caballería de Ronda, y en la misma ciudad, los monumentos al Niño de la Palma y al maestro Antonio Ordóñez. Entre sus obras religiosas, el Cristo de las Murallas en madera de caoba de la Catedral de Ávila, el Cristo simbólico de Avila, en bronce sobre granito. Su obra forma parte de la colección permanenente del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

A lo largo de su carrera participó de manera habitual en exposiciones colectivas de la escultura sevillana.

Prolífico artista, tras su definición en una primera etapa de naturalismo expresionista, se nutrió de otras fuentes tras su viaje a Italia, y en Sevilla participó en la renovación del panorama del arte de la ciudad, pudiendo compatilizar su estilo y profundizar en las nuevas tendencias. Sin olvidar la escultura natural, su obra tiende a otras síntesis creativas y en la búsqueda de materiales, además de madera, hierro, granito, se sumerge en las vidrieras, cerámica y mosaico.

Nicomedes era una persona muy querida y apreciada en el mundo del arte por alumnos y compañeros.