Detalle del «Retrato de Diego Ortiz de Zúñiga»
Detalle del «Retrato de Diego Ortiz de Zúñiga» - ABC
AÑO MURILLO

El murillo que apareció en un castillo de Gales

Benito Navarrete autentifica una obra del pintor sevillano que se expone estos días en Nueva York y de la que el Ayuntamiento de Sevilla tiene una copia

SEVILLAActualizado:

El profesor de la Universidad de Alcalá de Henares y experto en pintura barroca española, Benito Navarrete, ha encontrado un murillo perdido que lleva colgado en el castillo galés de Penrhyn más de 150 años. Se trata del «Retrato de Diego Ortiz de Zúñiga», una obra que se creía perdida y de la que se conserva una copia en el Ayuntamiento de Sevilla, realizado en 1751 por un autor anónimo, casi un siglo después de que Murillo pintara el original.

Fue precisamente en su etapa en el Ayuntamiento de Sevilla cuando Navarrete se puso tras la pista de este murillo perdido. En concreto, fue durante la preparación de los dos volúmenes de «Patrimonium Hispalense», que recopilaba todos los bienes artísticos de propiedad municipal. Entonces, relata el profesor universitario, Pablo Hereza, que se encargó del estudio de esta obra, comenzó a sospechar que la obra que el National Trust —Patrimonio Británico— catalogaba como copia en un castillo de Gales podía ser la original que pintó Murillo en 1653 o 1654.

«Como Pablo Hereza decía que podía ser el original me cogí un avión a Inglaterra». Allí se encontró un retrato «sucísimo», pero cuando lo vio no tuvo dudas en atribuirlo al sevillano. En opinión de Navarrete, este retrato de Diego Ortíz de Zúñiga es uno de los «primeros de Murillo y lo realiza cuando este es nombrado a los veinte años de edad caballero veinticuatro del Ayuntamiento de Sevilla, esto es, concejal».

Su relación con Ortíz de Zúñiga, al igual que la que mantendrá posteriormente con Justino de Neve, es una «prueba más» de una de las tesis que defiende este historiador del arte en su reciente libro «Murillo y las Metáforas de la imagen».

En este estudio mantiene que «el primer interesado en crear su fama y su aura como pintor» es el artista, motivo por el cual «se relaciona» con personas importantes que pueden promocionar su obra. Es el caso de Ortíz de Zúñiga, que será clave en el «encumbramiento» de Murillo como artista.

¿Cómo llegó un cuadro pintado en Sevilla a un castillo galés? Navarrete responde que el original estaba en manos de los herederos de Ortiz de Zúñiga, los marqueses de Montefuerte en Sevilla, que «son los que encargan la copia en 1751 porque han vendido el original. Los herederos llevarán la copia a la Biblioteca de San Acacio y de ahí pasan posteriormente a ser propiedad del Ayuntamiento. El original lo adquirió el barón Penrhyn a finales del siglo XIX en un anticuario.

La obra encontrada se exhibe estos días en la Frick Collection de Nueva York, dentro de la exposición «Murillo: los autorretratos», que se trasladará a partir del 28 de febrero a la National Gallery. Allí llegó como copia, pero tras hablar Navarrete con Xavier Salomon, conservador jefe de la Frick, y enviarle su libro se expone como obra de Murillo.

La copia que conserva el Ayuntamiento ser podrá ver en la exposición «Murillo y su estela en Sevilla», de la que este profesor es su comisario, y que abrirá sus puertas en el Espacio Santa Clara el próximo 5 de diciembre.