«La Virgen de la faja» es una de las obras más destacadas de la exposición - J. M. SERRANO
MURILLO SEVILLA

Santa Clara muestra la estela que dejó Murillo en Sevilla

Cuenta con importantes préstamos del Museo del Prado, Patrimonio Nacional y hasta 35 instituciones y privados

SEVILLAActualizado:

«Queremos que Sevilla huela a Murillo», ha asegurado este martes el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, durante la presentación de la exposición «Murillo y su estela en Sevilla», que se ha inaugurado en el Espacio Santa Clara.

Dos grandes salas en la planta baja y en la segunda del antiguo monasterio de clarisas, albergan 62 de 35 entidades y particulares, de esta muestra que, comisariada por el profesor de Historia del Arte de la Universidad de Alcalá de Henares, Benito Navarrete, ha conseguido devolver por un tiempo a Sevilla la famosa «Virgen de la faja», en su día propiedad de los Montpensier y hoy en manos de un coleccionista privado de Zúrich.

En la presentación estaban representantes de algunas instituciones prestadoras de obras, como Miguel Falomir, director del Museo del Prado; y Alfredo Pérez de Armiñán, presidente de Patrimonio Nacional; además del prior del Monasterio de Carmelitas Descalzos de Baeza, convento que ha prestado dos obras a la exposición.

En la muestra hay piezas provenientes de museos como el Rhode Island School de Providence, Galería degli Uffizi, Colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega, iglesias y conventos de Bilbao, Guipúzcoa, Sevilla y Córdoba, Ayuntamiento de Móstoles, fondo de los Montpensier, Colección Abelló, Biblioteca Nacional de España, Catedral de Sevilla, Museo de Castres-Goya, museos Thyseen y Lázaro Galdiano de Madrid, además de colecciones privadas. Según el comisario de la muestra, «la que ha costado más trabajo traer a Sevilla ha sido "La Virgen de la faja" que ha estado a punto de no venir, pero finalmente aquí la tenemos».

La estrella de la exposición es «La Virgen de la faja», que está en manos de un coleccionista de Zúrich

«El pistoletazo de salida del Año Murillo, tras la exposición de Bellas Artes de la semana pasada, está dado. Estoy abducido por Murillo, y hay muchísimas reflexiones que hacer sobre lo que significó Murillo y la Sevilla actual. Murillo fue un innovador y esa innovación hay que traerla hasta nuestros días», añadió el delegado de Cultura, quien dijo que habrá muchas actividades e itinerarios en torno al pintor.

«Estamos en una conmemoración única, y jamás esta ciudad en su historia reciente se había embarcado en una conmemoración de estas características y de esta categoría. Es una oportunidad recordar al pintor y posicionar a Sevilla», y agradeció su trabajo al comisario, «porque no sería posible sin el entusiasmo y derroche de energía de Benito Navarrete».

El presupuesto de esta muestra, según informó la directora general de Cultura, ha superado los 600.000 euros, siendo el apartado más destacado el de los seguros y el transporte de las piezas.

Cinco apartados

Por su parte el profesor Benito Navarrete explicó que con esta exposición se intenta acercar a Murillo desde la contemporaneidad, «no se entendería esta exposición sin el poder que tiene la imagen y que tiene el propio artista a lo largo de toda la historia, y sigue teniendo hoy en nuestros días».

Explicó que es una exposición muy transversal que va combinando pintura, fotografía, dibujo, escultura..., con un diálogo permanente que intenta demostrar que la imagen es mucho más importante que el tiempo en el que fue creada, «ahí es donde se entiende la palabra estela, impronta, huella».

La muestra está divivida en cinco grandes secciones, que van desde la creación de tipos iconográficos por Murillo hasta su influencia en pintores posteriores

La exposición está dividida en cinco secciones. En la primera, «La imagen religiosa y las devociones», se explica la imagen religiosa y cómo Murillo es un creador de tipos iconográficos y al mismo tiempo es un instrumento utilizado por la Iglesia para crear santos, algunos fallidos y otros que llegan a los altares.

«Murillo es capaz de generar ese tipo de sensaciones en otros artistas y ahí es donde comienza el anacronismo en el mismo siglo XVIII, con artistas que pintan imitando su estilo, o dan el salto al neoclasicismo con esa huella murillesca. En el siglo XVIII se crea una estética con los valores de Murillo como valores clásicos», dijo el comisario.

Otra de las salas está dedicada a «La fortuna gráfica de sus modelos», y en ésta se combinan dibujos preparatorios, grabados y fotografía. Esta última tiene una gran importancia en la repercusión de los tipos de Murillo, «porque cuando se inventa la fotografía los Orleans son los primeros que comienzan a fotografiar sus colecciones», y en la muestra se exhibe un álbum de los Orleans donde se puede ver una pieza de Sebastián del Piombo y «La Virgen de la faja», esta última originariamente estaba en el Palacio de San Telmo.

El tercer apartado sería «El retrato de una sociedad», «la quinta esencia de justificar el motivo de la exposición, porque nunca hubiera sido posible sin la colección municipal del Ayuntamiento de Sevilla», añadió Navarrete.

La muestra, señaló, nace del patrimonio hispalense, de la potencia de la colección del ayuntamiento, y las obras que se han restaurado pretenden crear así un traje a la medida. «Es un diálogo de los tipos iconográficos que crea Murillo con sus retratos y lo que esto genera».

La sala cuatro se refiere a «Los afectos y los espacios privados», donde se encuentra una de las piezas más importantes prestada por Patrimonio Nacional y un hallazgo reciente para el arte, como es una obra de Cornelis Schut, coetáneo de Murillo, cuadro que estaba en la iglesia del Pardo y que ha sido restaurado y ahora en la muestra entra en diálogo con los «Niños de la Concha» y la Virgen, de la Roldana.

El catálogo cuenta con aportaciones del comisario Benito Navarrete y especialistas como Alfonso Pleguezelo y Vicente Lleó Cañal, entre otros

La quinta sala es «Murillo después de Murillo», «el ejemplo clarísimo de que el anacronismo sigue funcionando y de que Murillo es el alimento para un ideario, para una construcción romántica de que el mito está presente y es un referente estético, y ése es el eje central de la exposición, cómo Murillo sigue generando sensaciones hasta el punto de que su obra está en la memoria involuntaria de los artistas. Cuando Carmen Laffón pinta la parra de San Telmo, lo que hace es tener muy presente esa fuerza y ese poder tan intenso de la Inmaculada de los Venerables».

Catálogo

Con motivo de esta exposición se ha llevado a cabo un libro-catálogo con artículos del comisario de la muestra, Benito Navarrete, y de expertos y especialistas como Alfonso Pleguezuelo, Fernando Quiles García, Manuel García Luque, Vicente Lleó Cañal y Helena Pérez Gallardo, quienes analizan la obra de Bartolomé Esteban Murillo desde distintas perspectivas.

Asimismo, en colaboración con la Fundación Once se ha editado una guía en braille, para asegurar la accesibilidad a la exposición, y además, un cuaderno didáctico dirigido a los más pequeños.

La entrada a la exposición será gratuita para los sevillanos, y para los de fuera de Sevilla el precio es de 12 euros.