Fotograma de la película «Matar a un ruiseñor», basada en la novela de Harper Lee
Fotograma de la película «Matar a un ruiseñor», basada en la novela de Harper Lee - ABC

Mark Twain y Harper Lee, censurados por racistas

Un distrito escolar de Minnesota retira de sus planes de estudio «Matar a un ruiseñor» y «Las aventuras de Huckleberry Finn»

Nueva YorkActualizado:

Suma y sigue. El distrito escolar de Duluth, en Minnesota (Estados Unidos), ha decidido retirar de sus planes de estudios dos de las más populares novelas de la literatura norteamericana: «Matar a un ruiseñor», de Harper Lee, y «Las aventuras de Hucleberry Finn», de Mark Twain. La razón: que los dos libros contienen «críticas raciales» que podían hacer que los estudiantes «se sintieran humillados o marginados».

Los dos libros se mantendrán en las bibliotecas de los centros educativos, pero a partir del curso que viene se retirarán de los planes de estudios. El responsable de Educación de este distrito, Michael Carey, dijo que su Departamento debía velar por todos los estudiantes, y que había otras opciones literarias que «enseñan las mismas lecciones» que las novelas de Lee y Twain sin contener insultos racistas.

La clave es la palabra «nigger», término con que se apela despectivamente a los negros, y que desde hace unos años es considerada políticamente incorrecta; tanto en los medios de comunicación como en otras publicaciones se evita en lo posible y se la sustituye por un término eufemístico: «the N-word» (acuñada durante el mediático juicio a O. J. Simpson=.

Tanto en «Matar a un ruiseñor» como en «Las aventuras de Huckleberry Finn» se emplea la palabra con frecuencia; concretamente, la novela de Mark Twain la cita más de doscientas veces. Curiosamente, sin embargo, los dos libros son considerados textos antiracistas.

Según dijo Carey al periódico local «Bemidji Pioneer», «creemos que podemos enseñar los mismos valores y expectativas con otras novelas que no provoquen humillación y marginación en los estudiantes». Admitió el responsable educativo que no se habían recibido quejas de los estudiantes respecto a los dos libros, pero sí se había creado una «atmósfera incómoda» en las aulas.

La medida cuenta con el apoyo de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color, cuyo presidente, Stephan Witherspoon, ha calficado los dos libros citados de «simplemente hirientes»; su lenguaje ha oprimido, añadió, a la gente durante más de dos siglos.

En contra de la decisión de las autoridades educativas de Duluth se ha mostrado la Coalición Nacional Contra la Censura, que entiende que el uso repetido de términos racistas en la novela cause incomodidad. «Sin embargo, los problemas de vivir en una sociedad donde las tensiones raciales persisten no se resolverá desterrando del aula obras clásicas de la literatura».

Antes al contario, ha dicho un representante de la coalición, «el aula es el lugar donde la historia y el uso destructivo del lenguaje se puede analizar y debatir. Más que ignorar el problema, los educadores deberían crear espacios para el diálogo donde los estudiantes se enfrenten a los vestigios del racismo y de la opresión de la raza negra».

El de Duluth no es el primer caso de censura de ambas obras en Estados Unidos. Algo similar sucedió en 2016 en Virginia y un año después en Mississippi.