Los mejores libros de poesía para disfrutar del deleite de la palabra

De las embestidas de Bukowski al verso reposado de Zagajewski, Fernando R. Lafuente recopila versos imprescindibles para el verano

Actualizado:123456
  1. «Amor», de Charles Bukowski (Visor)

    Cubierta de «Amor»
    Cubierta de «Amor» - ABC

    Los días del sexo sin límite, ¿dónde quedaron? Las noches azarosas en las que el destino se alió con la melancolía. La búsqueda salvaje de beberse las horas en tragos invisibles y demoledores. El profundo cansancio de una realidad que como un siniestro tiovivo da vueltas y vueltas sin ir a ningún sitio. La poesía de Bukowski es un oasis de sentimientos sin adjetivos, ni retóricas, ni falsos barnices florales. Amor a ciertas gentes; a ciertos lugares, a ciertos momentos, a queridas epifanías, a la mirada perdida entre el pasado y el presente. Una poesía que busca «el placer de la energía original». Aquí el único romanticismo que se respira en cada verso es el de la pasión por vivir, queriendo, claro.

    Visor, Madrid, 2017. Edición y traducción de Abel Debritto. 454 páginas. 18 euros

  2. «Deseo», de Adam Zagajewski (Acantilado)

    Cubierta de «Deseo»
    Cubierta de «Deseo» - ABC

    Premio Princesa de Asturias de las Letras. Zagajewski es un exiliado de sí mismo que hoy figura, con pocas dudas, como uno de los más grandes poetas europeos. Sí, «la poesía es un búsqueda de resplandor», éste será un resplandor perdido y hallado en el viajar constante desde que nació en la entonces polaca Lvov y se encontró, con los años, que había nacido en dos ciudades, porque a su Lvov polaca, se le sumó, la actual, ucraniana. Como él, como su poesía, ambas ciudades son una, perdida en la memoria y el desarraigo. Pasó «de la gravedad a la gracia», a la celebración de la vida, y a la denuncia de las persecuciones.

    Acantilado, Barcelona, 2005. Traducción de Xavier Ferré. 104 páginas. 8,55 euros

  3. «No estábamos allí», de Jordi Doce (Pre-textos)

    Cubierta de «No estábamos allí»
    Cubierta de «No estábamos allí» - ABC

    «Así es el viaje/por la noche silencio,/a la mañana niebla». Claro que ese viaje para Jordi Doce (Gijón, 1967) es algo más que un recorrido por el mapa de las ensoñaciones. El viaje, aquí hacia las serenas tierras heladas del Norte, es ir a ningún sitio. Nombres, objetos, gentes, paisajes, recuerdos, desasosiegos, anhelos se citan entre páramos de una belleza que rompe la rutina mirarse cada día en el mismo espejo de todas las mañanas. La de Doce es una poesía para contar lo que se mira mientras se anda. No, nunca estaremos allí, donde el tiempo y el presente se funden en una melancolía tan poderosa como singular.

    Pre-Textos, Valencia, 2017. 104 páginas. 15,20 euros

  4. «Poesía reunida», de William Carlos William (Lumen)

    Cubierta de «Poesía reunida»
    Cubierta de «Poesía reunida» - ABC

    Sacado Del limbo de la poesía a la escenografía cinematográfica, gracias a la excelente película de Jim Jarsmuch, Paterson, la figura del poeta de Nueva Jersey se agranda hasta romper las líneas que separan el hueco culto con el habla de la gente por la calle. Excepcional poesía cotidiana, excepcional el oído sensible de Williams para captar las historias y los sentimientos de los que van por la calle, entran en los bares, viajan en el autobús. La lengua de todos en su deriva poética. Algo único. Escribe y capta lo esencial, con una transparencia impecable.

    Lumen, Barcelona, 2017. Traducción de Edgardo Dobry y Juan Antonio Montiel. 550 páginas. 20,80 euros

  5. «Poesías completas», de Emily Dickinson (Visor)

    Cubierta de «Poesías completas»
    Cubierta de «Poesías completas» - ABC

    Tras la enorme película de Terence Davies, Historia de una pasión, no sólo la vida sino la poesía de Emily Dickinson (Amherst, Massachusetts, 1830-1886) ha recobrado la atención y el deslumbramiento que sus cuarenta volúmenes escritos en la más absoluta de las soledades. Es volver a lo esencial: la eternidad, la redención, el amor, el tiempo, la muerte. Todo en ella fue póstumo, poco se publicó en vida. Nada extrañe que en España fuera Juan Ramón Jiménez quien se fijara, y tempranamente tradujera, una obra que traspasa la sensación de las cosas eternas y cercanas, el espejo es las palabras.

    Visor, Madrid, 2017. Traducción de José Luis Rey. 1528 páginas. 40 euros

  6. «Poesía completa», de Alejandra Pizarnik (Lumen)

    Cubierta de «Poesía completa»
    Cubierta de «Poesía completa» - ABC

    El destino no mimó a la extraña y fascinante poeta argentina Alejandra Pizarnik (1936-1972). La ansiedad, el ahogo de vivir, las sombras que acechan en la memoria de un tiempo más soñado que vivido fueron los caprichosos compañeros de un viaje hacia el vacío, la pasión y la disolución de realidad en palabras. La de Pizarnik es una poesía que sangra, que perturba y, claro, que emociona. Es el lado salvaje del desasosiego, de no encontrar una salida, de fijar la mirada expresionista en el abismo: «Sé gritar hasta el alba/cuando la muerte se posa desnuda/en mi sombra». No es para menos.

    Lumen, Barcelona, 2017. 480 páginas. 22,70 euros