La escritora Rosa Montero, premio Nacional de las Letras
La escritora Rosa Montero, premio Nacional de las Letras - EFE

Rosa Montero, sobre el Nacional de las Letras: «Es un gran alivio para la inseguridad que arrastramos los novelistas»

Cultura reconoce la «larga trayectoria novelística, periodística y ensayística» y el «universo personal» de la escritora

MadridActualizado:

Dice el escritor francés Emmanuel Carrère (París, 1957) que «el periodismo es una forma de literatura, pero no todo el periodismo es necesariamente literatura, igual que tampoco todas las novelas lo son». Esa fina línea entre la ficción y la no ficción está destinada a ser habitada tan sólo por unos pocos, maestros de la narrativa que es capaz de contar grandes historias. Entre ellos Carrère, por supuesto. Pero también Rosa Montero (Madrid, 1951). Su «universo personal», creado en ese limbo de palabras mágicas, fue ayer premiado con el Nacional de las Letras, que concede el Ministerio de Cultura y está dotado con 40.000 euros. El jurado del galardón destacó su «larga trayectoria novelística, periodística y ensayística, en la que ha demostrado brillantes actitudes literarias», forjada a través de una «temática» que «refleja sus compromisos vitales y existenciales».

Quizás, el mayor compromiso de Montero, que estudió periodismo y psicología y en 1979 publicó su primera obra de ficción, sea con la imaginación, esa «loca de la casa» a la que dedicó uno de sus más hermosos libros. Quizás, su vida sólo cobre sentido a través de las palabras, con las que ha creado quince novelas –sin contar los relatos y las incursiones en la literatura infantil– y tantos reportajes, crónicas y entrevistas que la hemeroteca del recuerdo se queda corta. Y, quizás, por todo ello, la autora estaba ayer «emocionadísima» y muy agradecida por un premio «que te da tu colectivo, tu entorno», según confesó en conversación con ABC.

No fue fácil charlar con ella. Hace unos días, se había comprometido (compromiso, una vez más) con TVE para participar en un programa de la serie «Ochéntame otra vez» dedicado a escritores que despuntaron en los 80. Y el rodaje coincidió ayer, y a la hora en que se supo la noticia del galardón. Noticia que, por cierto, ella misma adelantó en Twitter antes, incluso, de que Cultura hiciera público el fallo. «Es una emoción indescriptible. No estaba ni al tanto de que ayer se anunciaba», confesó Montero, ya de vuelta en casa, tras una mañana de jugar al gato y al ratón con sus colegas periodistas. «Todos los novelistas arrastramos un agujero de inseguridad y este premio tapa con palabras esa inseguridad. Es un alivio de tal calibre para esa inseguridad... Restaña la eterna herida».

Escritora «existencialista»

Montero se considera una «escritora especialmente existencialista». Sus lectores saben que, en su obra, la muerte es un tema recurrente, porque «vivir es irse deshaciendo en el tiempo». Sin embargo, ni en sus historias ni en su vida ell pierde el optimismo. «Mis libros son de supervivientes. Son la prueba de que hay luz al final del túnel de esa herida lacerante. Escribo para convertir las heridas de la vida en luz».

El ser la quinta mujer que recibe el premio Nacional de las Letras (ya lo lograron Rosa Chacel, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute y Carme Riera, frente a veintinueve hombres) alegra «enormemente» a Montero, porque es síntoma de que la situación «va normalizándose un poco». «Es ridículo. Las mujeres no nos valoramos suficientemente. Hay muchísimas grandes escritoras». Veremos si el Cervantes, que se falla mañana, repara en ello.