Maya Balanya

Siete libros para acertar con los regalos de Navidad

Literatura para empaquetar y acertar durante estas fiestas, una propuesta variada que baila entre la novela, el ensayo y las memorias

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Regalar un libro es una apuesta, un deseo, una petición. Uno quiere traspasar una experiencia íntima a otro, hacerle pasar un buen rato, enriquecer modestamente su existencia. Es muy difícil vivir ese extraño momento en el que uno da con la tecla correcta y agita el ánimo del otro con un montón de páginas. Ocurre pocas veces, pero la persona agraciada no olvida el obsequio: un buen libro es, antes que nada, tiempo regalado. En diciembre, con la Navidad llamando a la puerta en forma de turrón en los supermercados y luces de colores en las calles, comienzan los quebraderos de cabeza. ¿Qué libro puedo regalar? Aquí, siete propuestas para empaquetar, tan variadas como enriquecedoras.

1. «Prohibido nacer», de Trevor Noah

Fragmento de la portada de «Prohibido nacer» (Blackie Books)
Fragmento de la portada de «Prohibido nacer» (Blackie Books) - ABC

La biografía de Trevor Noah (Johannesburgo, 1984) está marcada a fuego por su familia y su lugar de origen. Su madre era negra, de la etnia xhosa, y su padre, blanco y de procedencia europea. Así, en medio del Apartheid, nació Noah, un niño prohibido por ley fruto de una relación vetada. Él escapó, se buscó la vida comerciando con música pirateada y acabó convirtiéndose en uno de los cómicos más punteros de la actualidad: ha sido el primer sudafricano en realizar un monólogo en «The Tonight Show» y en aparecer en el «Late Show with David Letterman».

«Prohibido nacer» (Blackie Books) es un relato increíble pero cierto, un libro cargado de verdad que está escrito con una prosa veloz y contundente.

2. «La decadencia de Nerón Golden», de Salman Rushdie

Portada de «La decadencia de Nerón Golden» (Seix Barral)
Portada de «La decadencia de Nerón Golden» (Seix Barral) - ABC

La última novela de Salman Rushdie (Bombay, 1947) es un lúcido retrato de la sociedad norteamericana reciente, desde la época de Obama hasta la llegada al poder de Donald Trum. «La decadencia de Nerón Golden» (Seix Barral) está escrito a modo de thriller moderno y presenta un elenco de personajes únicos, que mueven la narración. Un joven director de cine se ve involucrado en los oscuros negocios de la familia Golden, un embrollo que lo llevará a crecer como hombre-

3. «La banda de los niños», de Roberto Saviano

«La banda de los niños» (Anagrama)
«La banda de los niños» (Anagrama)

«La banda de los niños» (Anagrama) es la primera novela de Roberto Saviano (Nápoles, 1979). O, como a él le gusta decir, su primera obra de ficción. Basada en hechos reales, cuenta las correrías de una pandilla de camorristas en Nápoles. El autor italiano, curtido a base de golpes en la narrativa mafiosa, presenta aquí unos personajes que nada tienen que envidiar a los protagonistas de «Gomorra», libro que le brindó la fama y le robó la vida. Estos «culpables inocentes», en palabras de su creador, escuchan hip-hop, calzan zapatillas de Foot Locker y, si hace falta, brean a palos al panoli que ha flirteado con la chica de su jefe en Facebook. Todo con una prosa de enganche efectiva y creíble. El mejor Saviano.

4. «4321», de Paul Auster

Imagen de la portada de «4321» (Seix Barral)
Imagen de la portada de «4321» (Seix Barral)

El nuevo libro de Paul Auster (Newark, Nueva Jersey, 1947) tiene la ambición de convertirse en «su» gran novela americana: esto es, pretende contar la vida, así, entera, sin cortes. El autor echa aquí el resto y nos cuenta la existencia de Archie Ferguson, que en realidad son cuatro historias distintas que navegan en las plácidas aguas de la infancia y en las turbulentas corrientes de la adolescencia para ayudarnos a entender de qué hablamos cuando hablamos de crecer. Sin duda, «4321» (Seix Barral) es una apuesta tan arriesgada como acertada: un monumento literario que merece la pena de la primera a la última página.

5. «Mitos nórdicos», de Neil Gaiman

Imagen de portada de «Mitos Nórdicos» (Destino)
Imagen de portada de «Mitos Nórdicos» (Destino) - ABC

A estas alturas del cuento, nadie puede negar que Neil Gaiman (Portchester, 1960) es un narrador virtuoso. Con títulos imprescindibles como «The Sandman» y «El océano al final del camino», se convirtió en un referente de la cultura popular de nuestros días. Ahora, el británico se atreve a reescribir los mitos nórdicos, y no decepciona. «Mitos nórdicos» (Destino) hondea la bandera de la originalidad: es como si Scheherezade volviera para contarte las historias de Freya, Thor, Odín y compañía en pleno 2017.

6. «La vida sumergida», de Pilar Aldón

Imagen de la portada de «La vida sumergida» (Galaxia Gutenberg)
Imagen de la portada de «La vida sumergida» (Galaxia Gutenberg) - ABC

Poeta, cuentista, novelista, traductora... Hay pocas cosas que, en el ámbito literario, haga mal Pilar Adón (Madrid, 1971). Pero he de reconocer que mi debilidad son sus relatos y, sobre todo, los que confluyen en ese río de talento que es «La vida sumergida» (Galaxia Gutenberg). La vida, hecha literatura (¿o era a la inversa?), en trece historias que son puro cuento.

7. «Conviene tener un sitio adonde ir», de Emmanuel Carrère

Imagen de portada de «Conviene tener un sitio adonde ir» (Anagrama)
Imagen de portada de «Conviene tener un sitio adonde ir» (Anagrama) - ABC

Para los apasionados de los reportajes, del periodismo, de la realidad contada. «Conviene tener un sitio adonde ir» reune los trabajos periodísticos desparramados entre 1990 y 2015 por el francés Emmanuel Carrère. A una distancia más que prudencial de la ficción, Carrère se cuela en el Foro Económico Mundial de Davos y en el campamento de refugiados de Calais; persigue las sombras de Ceaucescu y Drácula en Rumanía; reflexiona sobre las carreras literarias de Balzac y Daniel Defoe; fracasa estrepitosamente a la hora de entrevistar a Catherine Deneuve; o inyecta un plus de profundidad a la crónica de sucesos. «Conviene tener un sitio adonde ir» (Anagrama) es una obra apasionante que muestra la maestría con el que el autor utiliza el punto de vista.