Mercedes Benítez con su libro, este miércoles en la puerta del Círculo Mercantil, donde lo presentó
Mercedes Benítez con su libro, este miércoles en la puerta del Círculo Mercantil, donde lo presentó - RAÚL DOBLADO

«Alaya ha cambiado el curso de la historia reciente de Andalucía»

La periodista de ABC Mercedes Benítez ha presentado este miércoles su libro sobre la magistrada

SEVILLAActualizado:

La periodista de ABC Mercedes Benítez conoce perfectamente los tribunales. A ellos ha dedicado los últimos años de su carrera profesional, que ha desarrollado en las páginas de este rotativo, siendo testigo privilegiado del desarrollo de los casos de corrupción que han movido los cimientos de la política andaluza, como los cursos de formación, Mercasevilla y, por supuesto, los ERE, que conoce como pocos en la ciudad y a cuya juez instructora, Mercedes Alaya, ha dedicado su primer libro: «Juez Alaya, ¿diosa o demonio?», que publica la editorial Samarcanda y que ayer presentó en la sede social del Círculo Mercantil de Sevilla.

El público llenó el patio central del edificio del Mercantil y desbordó las previsiones, con numerosas personas que siguieron la presentación de pie. Entre el respetable se encontraban numerosos colegas de profesión de la periodista, así como abogados, algunos de ellos relacionados con las causas que instruyó la juez Mercedes Alaya, entre los que se contaban José Joaquín Gallardo, Joaquín Moeckel, Juan Carlos Alférez, Adolfo Cuéllar y Fernando de Pablos.

La directiva del Círculo Mercantil Lola Chaves introdujo el acto, en el que participaron, además de Mercedes Benítez, el editor de Samarcanda, Daniel Pinilla; el presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla, Rafael Rodríguez; y la presidenta de la Asociación de Periodistas Judiciales de Andalucía, Amanda Gómez de Aledo. A preguntas de ellos, la periodista sevillana fue desgranando los detalles de un libro que no es una biografía.

«Soy periodista y he hecho una crónica periodística del ascenso y caída de la juez que derribó a los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán. El libro se centra en la época de instrucción de los ERE, en la que Mercedes Alaya pasa de ser una desconocida a la juez más famosa de España». La idea de escribir este libro, comentó, llevaba años rondándole la cabeza de esta periodista, pero la vertiginosa actualidad judicial lo impedía. Una excedencia de un año, que a punto está de expirar y en la que ha vivido en Estados Unidos, le permitió escribir un libro, cuyo título plantea una pregunta que deja en el aire. «Todo el mundo me pregunta: ¿diosa o demonio? Yo digo lo siguiente: Alaya es un personaje fascinante. Sus investigaciones han cambiado el curso de la historia reciente de Andalucía», ya que «obligaron a dimitir al presidente Griñán y provocó la renovación en la cúpula del PSOE-A».

Su figura, además, relató Mercedes Benítez, no deja indiferente a nadie. Para unos, añadió, es una «diosa, porque era un referente en la lucha contra la corrupción»; pero para otros era un «demonio», un «personaje muy temido por los imputados. Hay pocos jueces a los que le han hecho un escrache, pero también son pocos los que tienen un club de fans en Facebook. Es el lector el que debe reflexionar y sacar su propia conclusión». Rodríguez, sin embargo, trató de que la periodista se mojara y diera la suya, pese a reconocer que uno de los grandes aciertos del libro es que no da «ni una sola opinión» y propone un «relato de los hechos», con «la opinión de muchas personas». Y como la autora no quiso darla, el presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla dio la suya: «La juez Alaya se considera una diosa, pero realmente es un demonio», sentenció ante la sorpresa de los asistentes.

Frente a estas opiniones tajantes, la periodista hizo gala en su intervención de equilibrio a la hora de enjuiciar la instrucción de los ERE que realizó su señoría, citando las críticas que recibió, como que «tardara mucho en citar a los imputados o que prescribieran muchos de los delitos». Pero también quiso dejar claro con respecto a la instrucción que al final «ha quedado muy claro que las tesis de la juez han triunfado y que los ERE no fueron cuestión de cuatro golfos, porque tanto el Supremo como el juez de instrucción han avalado sus tesis».