Uno de los diseños de Alfredo para ilustrar el clásico de Gabriel García Márquez
Uno de los diseños de Alfredo para ilustrar el clásico de Gabriel García Márquez - ABC
ILUSTRACIÓN

Apoteosis de color en Macondo

El genio de Gabriel García Márquez y del ilustrador Alfredo González confluyen en un libro y una exposición

SEVILLAActualizado:

La trayectoria de Alfredo González (Agüeria, Asturias, 1933) suma más de 65 años dedicación profesional a la ilustración, que ha cultivado en medios de comunicación, algunos tan míticos como La Codorniz, en una trayectoria que ha alternado encargos en España y Latinoamérica, y que fue reconocida el pasado año con el Premio Nacional de Ilustración que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Una parte de la obra de este ilustrador asturiano está muy ligada a Andalucía, en general, y al editor sevillano Pedro Tabernero en particular, con el que ha trabajado en varias de sus colecciones, ilustrando, entre otros libros, «Poeta en Nueva York», de Federico García Lorca, o aquel «Songs by drawings», en el que puso color y dibujo a más de una treintena de canciones de Leonard Cohen.

Esta estrecha relación entre Tabernero y Alfredo ha vuelto a concretarse estos días en Sevilla en una exposición en la Cámara de Comercio de Sevilla, que se clausura mañana, y un libro que inaugura una nueva colección del editor sevillano, que lleva por título «Qué dulce brutalidad».

Esta nueva serie, explica Tabernero en el prólogo de su primer número titulado «Dibujos para Gabriel García Márquez», pretende «dar cuerpo y alma a proyectos desmedidos, exagerados, proyectos dulces y brutales, básicamente gráficos, pero cambiantes en formato y concepto de un número a otro».

El primero de estos proyectos, tal como indica su título, son una serie de diseños de Alfredo para ilustrar «Cien años de soledad», la obra más emblemática de Gabriel García Márquez, un proyecto largamente acariciado por Pedro Tabernero y que tras quedar en suspenso la década pasada por diversas circunstancias ajenas a la voluntad de ambos creadores se ha concretado en la exposición y esta nueva colección del Grupo Pandora.

Como recuerda el editor en el prólogo del libro, con Alfredo «me unen cuarenta años de trabajo y complicidad fundidos en una fuerte amistad. Es un artista total con el que he realizado numerosos, y algunos casi imposibles, proyectos y siempre ha estado a la altura de los más extraños con un talento y profesionalidad de gigante».

Inédito de Julio Manuel de la Rosa

El resultado son más de sesenta diseños del ilustrador asturiano, que como señala Jesús Ruiz en el volumen tienen mucho de «apoteosis de color» para mostrar el Macondo que ideó el autor colombiano. «Un gran homenaje donde utiliza lápiz, pastel, collage, con una intensidad que nos traslada a la exuberancia desmedida y mágica de las tierras colombianas del escritor», añade.

El libro incluye también un texto inédito de Julio Manuel de la Rosa, fallecido el pasado febrero, y que también mantuvo una estrecha relación con Pedro Tabernero, iniciando, de hecho, la colección «Los relatos del desertor del presidio», dedicado al género fantástico y de terror.

Un texto en el que De la Rosa consigue, después de más de 50 años de haber sentido el «latigazo eléctrico» de «Cien años de soledad», escribir por fin sobre la novela de García Márquez que define con el calificativo de «fundacional», el mismo que le aplica a «Moby Dick» y «El corazón de las tinieblas».