Retrato de juventud de Louisa May Alcott
Retrato de juventud de Louisa May Alcott - ABC
NOVEDAD EDITORIAL

El lado gótico más desconocido de Louisa May Alcott

La editorial Pulpture publica por primera vez en español el thriller «El espectro del abad»

SEVILLAActualizado:

Louisa May Alcott (1832-1888) es mundialmente conocida por su obra «Mujercitas» (1868), un hito de la literatura juvenil y un clásico norteamericano que ha sido adaptado numerosas veces al cine y la televisión. Sin embargo, más allá de esa obra, la llamada «amiga de los niños» publicó una serie de thrillers en los que su gusto por la tradición gótica era más que evidente. Fruto de esa otra faceta más desconocida de esta autora destaca su novela «El espectro del abad», que acaba de publicar la editorial Pulpture dentro de su colección Almaya en una cuidada edición que cuenta con la traducción de Óscar Mariscal.

Precisamente, este traductor comenta a ABC que dicha obra «estaba hasta ahora inédita en español; en Estados Unidos nunca ha aparecido de forma independiente, solo formando parte de antologías más amplias de sus thrillers». En cuanto al estilo de May Alcott, Mariscal asegura que «se puede hablar de varias voces o manos dentro de su obra, desde el estilo poético al estilo de Andersen de su obra infantil al didactismo de sus obras para jóvenes. En sus thrillers priman las descripciones ligeras y los diálogos, al estilo de los folletines de la época».

Respecto a ese estilo folletinosco, hay que tener en cuenta que «El espectro del abad» apareció publicado por primera vez como una historia navideña en cuatro entregas durante el mes de enero de 1867 —un año antes de que apareciera su célebre «Mujercitas»— en la revista «The flag of our Union».

Cubierta del libro
Cubierta del libro - ABC

Con el pretexto de la Navidad, un grupo de personajes se reúne en una antigua abadía, ahora convertida en mansión. Entre ellos se contarán historias de fantasmas. Pero lo que empieza como un mero entretenimiento, acabará en tragedia... Ese es el argumento de una historia que no dejará de sorprender al lector más familiarizado con el otro registro «juvenil» de la escritora.

Sobre el hecho de que estas novelas góticas de Louisa May Alcott sean más desconocidas por el gran público, Óscar Mariscal señala que «sus thrillers o romances góticos se descubrieron en los años 70 del pasado siglo y son adiciones muy “recientes” a su canon. De todos modos, al público le costará relacionar a esta autora con lo que ella misma llamaba sus “relatos de sangre y truenos”». No en vano, pese a tratarse de obras muy desconocidas tienen un gran valor literario:«Aunque los thrillers fueron para Alcott un trabajo alimenticio (que ni siquiera firmaba con su nombre), se los tomaba con absoluta profesionalidad, y puede apreciarse en ellos un gran dominio de los resortes de la literatura popular de la época», aclara el traductor.

Heredera de grandes autoras

Es obvio que esta escritora tiene una deuda con otras escritoras que destacaron dentro del género gótico, como Ann Radcliffe, Mary Wollstonecraft o las hermanas Brontë:«Estas autoras eran para ella muy importantes, las admiraba como artistas y como mujeres que habían conquistado su independencia a través de su literatura. Para Alcott fueron un modelo literario y personal». Y aunque solo después de su muerte «se ha comprendido la grandeza de su obra», Alcott «cumplió su objetivo de vivir con independencia económica gracias a su trabajo y sacó de la pobreza a su numerosa familia». En este thriller, además, indica su traductor, «hay influencias de “Vieja Navidad” de Washington Irving —autor al que adoraba y cuya obra el año pasado publicara El Paseo bajo la traducción del propio Mariscal—, como la verbigracia de la terraza con los pavos reales».

En cuanto a lo que aporta «El espectro del abad» a la tradición de la literatura gótica, Óscar Mariscal dice que «sin “destripar” mucho el argumento, podríamos decir que usa el “truco” de las novelas de la Radcliffe pero al revés…, lo cual resulta bastante original; en cualquier caso, debo decir que esta novela es una balsa de aceite comparada con otros de sus thrillers (un editor rechazó uno de ellos argumentando que era demasiado truculento)», concluye.

El antiguo Egipto, según Chambers y Carrington

Aparte del thriller de Louisa May Alcott, Pulpture acaba de publicar también en su colección Almaya «Carne para la eternidad», que recoge dos obras inspiradas en el antiguo Egipto que han sido traducidas igualmente por Óscar Mariscal:«La bella durmiente de Saïs», de Robert William Chambers, y «Zenobia: un sueño del antiguo Egipto», breve obra teatral de Hereward Carrington. Sobre el primer texto, Mariscal comenta que «argumentalmente es un homenaje al “Caso del señor Valdemar”, pero la técnica deductiva del protagonista homenajea “El escarabajo de oro”, también de Poe». Por su parte, Carrington fue un «detective de lo oculto», e investigó casas encantadas. «Su bibliografía es extensísima, fue muy popular en su época y con su facha de gentlemen de lo paranormal trató de ser un “Houdini al revés” (o sea, crédulo)», dice Mariscal.