Presentación de «Biografías Autorizadas», de Salvador Gutiérrez Solís
Presentación de «Biografías Autorizadas», de Salvador Gutiérrez Solís - VALERIO MERINO
BUEN AÑO PARA LA NOVELA EN ANDALUCÍA

¿Qué libro le pido a los Reyes Magos?

Importantes reediciones de Bécquer y Núñez de Herrera cierran 2015

SEVILLAActualizado:

Este 2015 ha sido un buen año para la novela en Andalucía. Obras, por solo citar de entrada tres, como «Cicatriz» (Anagrama), de Sara Mesa; «Gran Granada» (Anagrama), de Justo Navarro; y «Todo está bien» (Tusquets», de Daniel Ruíz García, suponen para cada uno de estos autores avanzar con paso firme en la consolidación de un estilo y una voz narrativa propia, ya consolidada, en el caso del granadino por una larga carrera. Por su parte, Mesa y Ruíz García se confirman como dos de los jóvenes narradores a los que seguir de cerca la pista en los próximos años en Sevilla.

Estas, sin embargo, no han sido las únicas novelas reseñables de 2015, que ha visto, además, el nacimiento de un nueva colección dedicada al género en Sevilla, auspiciada por la editorial La Isla de Siltolá y que se inauguró con «Pan y cielo», de Juan Cobos Wilkins, una heterodoxa visión sobre San Antonio Abad en Trigueros. En este sello se ha publicado otra de las sorpresas de la temporada, «Biografía autorizada», de Salvador Gutiérrez Solís, crónica vital de un músico de rock y repaso a dos décadas de cultura popular.

En el apartado de debuts, destaca entre todos los títulos «Palmagallarda» (Renacimiento), primera de la trilogía que dedicará a la decadencia de la nobleza en Andalucía Ignacio Romero de Solís. Una historia que este ensayista, traductor y periodista llevaba años rumiando y que avanza desde los años treinta, pocos meses antes de la Guerra Civil, hasta los años setenta, en una narración atenta a los detalles para reconstruir una época.

También debutaron en este género la gaditana María Regla Prieto, con «La esfera de lo divino» (Renacimiento), donde novela uno de los episodios reales de curas homicidas que ha investigado como historiadora, el caso de fray Pablo de San Benito; y Marina Perezagua, la escritora sevillana residente en Nueva York que se ha ganado los elogios de Salman Rushdie, con «Yoro» (Los Libros del Lince), una crónica desasosegante sobre una superviviente de la bomba de Hiroshima.

Otros narradores que publicaron este año y que tienen en común dar una vuelta de tuerca a la literatura de género son Luis Manuel Ruiz, con «El ejército de piedra» (Salto de Página), sobre el pánico que se desata en una ciudad cuando las estatuas comienzan a abandonar sus pedestales; y Andrés González-Barba, con «El último tren de la Estación del Norte» (Punto Rojo), donde la búsqueda detectivesca de un antiguo libro desembocará en una narración de terror.

Pasando a la poesía, en este 2015 se han publicado obras de gran interés. Destaca, sobre todos, «Desaprendizajes» (Seix Barral), de José Caballero Bonald, colección de noventa poemas en prosa de este Premio Cervantes que buscan el simbolismo en su sentido más amplio y la reflexión erudita.

También destacan en la producción poética «Lo que importa» (Renacimiento), de Antonio Rivero Taravillo, que tiene como protagonista esas pequeñas cosas que rodean la existencia; y «Mediodía en Kensington Park» (La Isla de Siltolá), el último paso hasta la fecha de la serie «Fábula» y que se ha traducido al italiano y que editará próximamente en alemán, francés y árabe. Finalmente, Lutgardo García ganó el Hermanos Machado de Poesía con «Lugar de lo sagrado» (Fundación José Manuel Lara), que lo sitúa como un nuevo eslabón de la poesía sevillana que arrancó con Bécquer y que llega a Montesinos y Fernando Ortiz. La Fundación Lara publicó también el estupendo «Personal y político» de Aurora Luque.

A todas estas novedades hay que sumar el capítulo de reediciones, donde destacan dos. De un lado, «Rimas, leyendas y relatos orientales» (Fundación José Manuel Lara), que aspira a ser la edición definitiva de estos textos de Gustavo Adolfo Bécquer. De otro, «Sevilla: Teoría y realidad de la Semana Santa y otros textos» (Almuzara), donde el editor David González Romero recupera no solo el libro más clásico dedicado a esta fiesta, sino toda la literatura escrita para periódicos por Francisco Núñez de Herrera, autor vinculado al grupo Mediodía.

También hay que reseñar la reedición de «Ojos de uva» (Point de Lunettes), quizás el mejor poemario de Rafael de Cózar; «La bolchevique enamorada» (Renacimiento), que recupera esta novela corta y varios relatos, algunos inéditos, escritos para periódicos de Manuel Chaves Nogales. También en Renacimiento destacan dos reediciones: «La linterna mágica», de Aquilino Duque; y «Las cosas del campo", de José Antonio Muñoz Rojas.