Manuel García disfrutando del aguardiente, al que dedica unos poemas en su libro
Manuel García disfrutando del aguardiente, al que dedica unos poemas en su libro - RAÚL DOBLADO
POESÍA

«Para vivir de la poesía hay que vivir de las subvenciones»

Manuel García, poeta y editor, publica «Es conveniente pasear al perro» en Hiperión

SEVILLAActualizado:

De Manuel García (Huéscar, 1966) se puede empezar diciendo que es poeta y que ha publicado casi una decena de libros, el último «Es conveniente pasear al perro» (Hiperión, 2017). Pero este profesor de instituto es también el editor de la muy literaria editorial sevillana Point de Lunettes, además de bibliófilo, traductor, encuadernador y violagambista aficionado.

Todas estas facetas se pueden encontrar en su último poemario, estructurado en tres núcleos temáticos: la literatura, la muerte y el aguardiente, que aprendió a apreciar cuando fue profesor en el Andévalo.

«Bebo aguardiente desde que trabajé en el Alosno hace veinte años. Allí vi que los viejos lo bebían con agua de pozo y se me llenó la cabeza de literatura, pues bebían el agua de sus muertos, de su tierra. Entonces me di cuenta de que era un rito, que no era beber por beber, sino algo más profundo. El aguardiente es una bebida rural, de gente del campo y de la mina».

Si el aguardiente cierra este poemario, es la literatura la que lo abre, en una colección de poemas donde se recrean historias como la relación entre Luis Cernuda y Emilio Prados, que el autor relaciona con el autor de la «Antología de Spoon River», un clásico de la poesía estadounidense del siglo XX.

«Un amigo me mandó fotos de sus tumbas en el cementerio de México. Cernuda mandó a la porra a Prados porque quería ligar con él y este último no quería. Hubo un momento en que Cernuda despotricó mucho de Prados y al final los enterraron en el mismo cementerio. Eso me recordó el libro de Lee Masters sobre el cementerio donde todas las tumbas eran de gente enfrentadas en vida que al final descansaban juntas. La tumba de Cernuda está cuidada, porque todo el mundo va a leer poemas allí, pero la Prados, no, porque nadie en México sabe quién era».

«Los mismos que odiaban a Cernuda en vida son los que lo homenajearon a su muerte»

Esta sección dedicada a la literatura ofrece también una visión muy crítica con la apropiación que suele hacer la política de los escritores. Es el caso de Cernuda, al que «los mismos que lo odiaban en vida son los que lo homenajearon tras su muerte, personas que han querido ponerse la medallita, salir en el periódico... El poema lo escribí en principio con nombres y apellidos, pero el editor me sugirió que los quitara porque me iban a denunciar. Al final los quité porque, como decía algún clásico, si los pones lo que haces es engrandecerlos. Me parece un poco absurdo seguir haciéndole el homenaje a Machado, Lorca y Cernuda cuando hay otros escritores mucho más olvidados, como Prados, que a lo mejor les hace falta una recuperación de sus poemas».

Estos temas los expresa Manuel García con un estilo que busca la oralidad y la comunicación con el lector. «La poesía que yo hago la puede leer cualquier persona. Utilizo muchos recursos del Siglo de Oro, como correlaciones, paralelismos, juegos de palabras, de sonidos... Me gusta mucho cuidar la forma y los sonetos que tengo son muy trabajados. Pero es cierto que rehuyo el léxico que tenga alguna afectación. Me gustan las palabras sencillas. Yo no escribo para poetas», explica.

Como editor sigue publicando libros de literatura y música, estos últimos por encargo del FeMÀS, a un ritmo de seis u ocho libros al año, creando un pequeño público en España y Latinoamérica. ¿Se puede llevar entonces una editorial especializada como Point de Lunettes?

«Se puede llevar si decides no vivir de ello, como nosotros, que cubrimos costes. Tenemos una editorial, llevamos cien títulos, distribuimos bien, nos movemos bien, pero sabiendo que todos tenemos que trabajar y vivir de otra cosa. Para vivir de la poesía hay que vivir de las subvenciones que dan las administraciones, que distorsionan el mundo editorial, porque hace que entren muchos autores que, a veces, no son los mejores».