Cultura

Botellazos, heridos o playback: así han sido los conciertos más desastrosos

Enrique Iglesias, Ramoncín, Pastora Soler o Mariah Carey son algunos de los artistas que han protagonizado polémicas actuaciones

Enrique Iglesias en un concierto en Texas
Enrique Iglesias en un concierto en Texas - RALPH ARVESEEN

El único concierto de Enrique Iglesias en España ha sido en Santander y ha suscitado duras críticas por parte de los espectadores. Una escasa hora y media de concierto, playblack y el abandono del artista del escenario sin despedirse ha causado que los asistentes inicien una campaña para que se les devuelva el dinero de la entrada.

Los conciertos suelen ser momentos únicos e irrepetibles en los que se acude para ver a tu artista favorito actuar en directo. Sin embargo, para que el resultado sea el esperado debe haber una buena sintonía entre el casntante y el equipo técnico.

Para Enrique Iglesias no es la primera vez que es «pillado» haciendo «trampas». El año pasado durante los NRJ Music Awards, mientras interpretaba su exitosa canción «Duele el corazón» se notaba cómo sus labios no iban al ritmo de la letra. De hecho, hubo un momento en el que ni siquiera utilizó el micrófono. El vídeo se volvió viral.

Muchos artistas han vivido a lo largo de su carrera problemas parecidos. Ramoncín, durante la Viña del Rock en 2006 fue recibido por abucheos, pedradas y botellazos, por su actividad en la SGAE. El concierto duró menos de cinco minutos.

Pastora Soler, en 2014, a raíz de un desmayo causado por miedo escénico en Sevilla y continuado en un concierto en Málaga, en el que solo interpretó en una hora 12 canciones, abandonaba el escenario cuando todavía faltaban 40 minutos para el final. La cantante anunció en su cuenta de Facebook que dejaba la música durante un periodo de tiempo. Este año volvió a subirse a los focos..

Tras este incidente, le ocurrió lo mismo a Joaquín Sabina en el Palacio de los Deportes de Madrid casi durante las mismas fechas. «Me ha dado un Pastora Soler, lo siento». 14.000 entradas vendidas en una hora y con el aforo completo, el artista casi no pudo continuar. A los 40 minutos dejó el escenario para volver poco después aexplicar lo que sentía. No obstante, algunos gritaban «tongo, tongo» y otros, comprendían su situación. Varios reclamaron desde las gradas que se les devolvieran el dinero.

Por su parte, los gritos hacia Raphael el pasado noviembre fueron motivados porque los asistentes se sintieron estafados por el precio de la entrada. Sus más fieles fans pagaron 85 euros para ver la presentación del álbum «Infinitos Bailes», no obstante, fueron colocados en segunda planta. Asimismo, el cóctel y la cena incluidas en el precio, realmente consistían en unos escasos tacos de jamón y unas empanadas de atún. Por eso, los asistentes denunciaban que había sido un timo.

Las reacciones ante estas situaciones pueden ser diversas y en ocasiones peligrosas. El concierto de Maná, celebrado en la ciudad de Perú, Arequipa, se salvó con siete heridos. El motivo: se superó el aforo a pesar de que muchos de ellos ya habían comprado las entradas. Como consecuencia, decidieron entrar de todos modos, obviando las medidas de seguridad y trepando por unas rejas

Coldplay también se incluye en esta peculiar lista. Durante su paso por Barcelona en 2009 con su disco «Viva la Vida» en el Estadio Olímpico Lluis Companys, en el que reunieron a 55.000 asistentes, hubo problemas técnicos de sonidos. Muchos de los fans no pudieron escuchar al grupo y gritaron «¡no se oye!».

No obstante, de modo general, los mayores problemas son derivados de los playbacks. Uno de los más sonados fue el de Mariah Carey en el concierto de Fin de año en Times Square. La diva intentaba interpretar el tema «Emotions» para el programa «Dick Clark's New Year's Rokin' Even with Ryan Seacrest» cuando se hizo muy evidente que su voz no correspondía con su boca. Tuvo que abandonar el escenario y se convirtió en la figura más comentada durante las primeras horas de 2017.

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