Vídeo: La causa de muerte de Frédéric Chopin

Descubren la causa real de la muerte de Chopin gracias a que su corazón se conserva en un frasco de coñac

El último estudio que se ha hecho de la defunción del músico, publicado hace apenas dos semanas en el «American Journal of Medicine», postula que murió de una pericarditis

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Frédéric Chopin murió en París en 1849 cuando apenas contaba 39 años. Desde entonces, sus huesos descansan en la capital francesa, junto a otros artistas célebres que terminaron sus días lejos de su hogar como Oscar Wilde o Rossini. No ocurre así con su corazón, que permanece en Varsovia guardado en un tarro de coñac en la Iglesia de la Santa Cruz. ¿Por qué? Se cree que porque el artista tenía miedo de ser enterrado vivo, por lo que pidió que se le fuera extraído el órgano y que fuera llevado a su lugar de origen. Allí convive con el misterio de su muerte, que sigue siendo motivo de polémica a día de hoy.

Para el grueso de la cultura popular, Chopin murió de tuberculosis, una enfermedad tan común como propia del romanticismo del XIX. Sin embargo, los científicos siempre han visto algo misterioso en su defunción, algo que iba más allá de lo que había escrito. Algunas de las alternativas que han barajado a lo largo de los últimos años han sido la fibrosis quística, la estenosis mitral, la deficiencia de alfa-1-antitripsina (una rara afección genética) o un estrechamiento de las válvulas cardícas.

El último estudio que se ha hecho del órgano bañado en coñac, publicado hace apenas dos semanas en el «American Journal of Medicine», postula que el músico sufrió una pericarditis, una rara complicación de la tuberculosis crónica. Para el diagnóstico, se basaron en la fina capa de materiales fibrosos blancos que cubrían el corazón, además de las lesiones visibles que presentaba.

Tal y como explicó el líder de la investigación, Michael Witt, al diario británico «The Guardian», «desde el estado del corazón podemos decir, con gran probabilidad, que Chopin sufría una tuberculosis que le causó una pericarditis, que fue probablemente la causa inmediata de su muerte».

Todo ello, tal y como ha añadido Witt, lo han deducido sin «abrir el tarro». El motivo, el recelo de la familia de Chopin, que únicamente han permitido exámenes visuales de los restos del músico.