Cultura

La temporada sinfónica madrileña, plagada de estrellas

Valery Gergiev, Bernard Haitink, Semyon Bychkov, Maria Joao Pires y Pablo Heras-Casado son solo algunos de los nombres que estarán la próxima temporada en Madrid, dentro de los ciclos de Ibermúsica y La Filarmónica

Simon Rattle dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Berlín en el Auditorio Nacional
Simon Rattle dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Berlín en el Auditorio Nacional - ABC

Valery Gergiev, Bernard Haitink, Semyon Bychkov, Maria Joao Pires, Pablo Heras-Casado... Son solo algunos de los nombres que estarán la próxima temporada en Madrid, dentro de los ciclos de Ibermúsica y La Filarmónica, dos de los buques insignia del sinfonismo madrileño. No son los únicos. A ellos hay que sumarles los ya tradicionales ciclos de la Orquesta Nacional de España y la Orquesta Sinfónica de RTVE, y los que, de modo diferente, organizan instituciones como el Centro Nacional de Difusión Musical, la Fundación Juan March, el teatro de La Zarzuela o el propio Teatro Real.

Ibermúsica celebrará a partir del próximo otoño su cuadragésimo octava temporada de conciertos. Tras un par de años quebradizos, el ciclo creado y mantenido por Alfonso Aijón ha recobrado la solidez económica y mantiene el nivel que le ha hecho durante décadas ser la referencia absoluta en el campo sinfónico en España. Cuando creó Ibermúsica, a principios de los años setenta, recuerda Alfonso Aijón, no había en nuestro país un solo ciclo de orquestas sinfónicas. España era un páramo. Desde entonces, Ibermúsica, según afirman sus responsables, ha organizado más de 1.100 conciertos; han venido orquestas de casi cuarenta países y se han estrenado más de 130 obras en España, incluyendo varios estrenos absolutos.

La «alineación» de esta temporada en curso presenta nombres de tanto prestigio como la Orquesta Filarmónica de Viena, la Sinfónica de Londres, la Suisse Romande, la Staatskapelle Dresden o Les Arts Florissants, entre las formaciones; Daniele Gatti, Gianandrea Noseda, Sir Neville Marriner, Vladimir Jurowski, William Christie, Esa-Pekka Salonen, Daniel Harding, Marc Minkowski o Christian Thielemann, entre los directores; y Javier Perianes, Philip Cobb, Katia y Marielle Labeque, Daniel Barenboim, Gil Shaham, Christian Gerhaher o Renée Fleming entre los solistas.

Simon Rattle

La presencia de la Orquesta Filarmónica de Berlín, con Simon Rattle al frente –en la que va a ser su última temporada en la capital alemana– es uno de los alicientes que presentará Ibermúsica en la temporada 2017/2018, que se celebrará en el Auditorio Nacional de Madrid y que contará también con nombres de altísimo nivel, varios de ellos habituales en el ciclo: Semyon Bychkov dirigirá a la Royal Concertgebouw Orchestra de Amsterdam; el joven director letón Andris Nelsons se pondrá al frente de la Gewandhausorchester de Leipzig; Bernard Haitink y John Eliot Gardiner dirigirán a la Sinfónica de Londres, y entre los solistas figuran pianistas como Daniel Barenboim, las hermanas Katia y Marielle Labèque, Evgeny Kissin y Emanuel Ax, y el tenor peruano Juan Diego Flórez. Y debutará en Ibermúsica Pablo Heras-Casado, que dirigirá un concierto a la Filarmónica de Múnich en el que intervendrá como solista Javier Perianes, el «pianista de cabecera» del director madrileño.

Ibermúsica cuenta, desde hace seis años, con un hermano pequeño en la capital: el ciclo La Filarmónica, extensión madrileña de Ibercamera, que organiza desde hace un cuarto de siglo en Barcelona José María Prat. Con el Auditorio Nacional y el Teatro Real como escenarios, sobresale en la próxima temporada la presencia de Valery Gergiev al frente de la Orquesta Sinfónica del Mariinsky, que ofrecerá en febrero, junto con el Orfeón Pamplonés, una interpretación de la Segunda Sinfonía, «Resurrección», de Mahler.

A mediados de noviembre arrancará este ciclo, en el que estarán presentes directores como el joven mallorquín Antonio Méndez, Fabio Luisi, Kar-Heinz Steffens, Pablo Heras-Casado (que volverá a su repertorio «madre», el Barroco, con el oratorio de Mendelssohn «Elías»), János Kovács y Daniel Harding; orquestas como la Staatskapelle Weimar, la Philharmonica Zurich; Philharmonia Orchestra, Freiburger Barockorchedster y Rias Kammerchor, la Orquesta y Coro Nacionales de Hungría y la Orquesta de París; y solistas como Viviane Hagner, Martha Argerich, Gabriele Baldocci, Hélène Grimaud, Lucas Debargue, Sergey y Lusine Khachatryan y Maria Joao Pires (que tocará el «Concierto número 5, Emperador», de Beethoven).

Locomotoras

Ibermúsica y La Filarmónica son, de alguna manera, las locomotoras de este cada vez más asentado sinfonismo madrileño; el propio Alfonso Aijón reconocía hace un par de años que una de las razones de la crisis que hizo tambalearse Ibermúsica era el nivel alcanzado por formaciones como la Orquesta Nacional de España: «Antes no traían a los directores que traen ahora –Nagano, Eisenbach, Bychkov, Marriner…–, y no puedo competir con sus precios. Si el Estado lo hiciera siempre bien, nosotros, los promotores privados, no tendríamos por qué existir».

El joven británico David Afkham es el actual director principal de la OCNE, que ofrece sus conciertos en el Auditorio Nacional, donde casi alcanzó la pasada temporada el 90% de ocupación. En el mismo lugar celebra la mitad de sus actividades el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), que con más de 134.000 espectadores, superó el 84% de ocupación.

Una veintena de conciertos componen la temporada de la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE, bajo la dirección del granadino Miguel Ángel Gómez Martínez; el Teatro de la Zarzuela y el Teatro Real ofrecen, al margen de sus producciones, conciertos líricos; y la Fundación Juan March, desde una perspectiva más modesta, ofrece ciclos de música de cámara y música escénica.

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