Eduardo Tamarit, John Axelrod y Antonio Muñoz en la presentación de la temporada
Eduardo Tamarit, John Axelrod y Antonio Muñoz en la presentación de la temporada - JUAN FLORES
MÚSICA CLÁSICA

Axelrod se consolida en la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla con su temporada más ambiciosa

El director artístico de la ROSSA Amplía en más de veinte el número de conciertos hasta superar los cien

La Sinfónica sevillana extiende su programación desde el teatro de la Maestranza al Espacio Turina y a Fibes

SEVILLAActualizado:

El director artístico de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), John Axelrod, estaba el viernes exultante en la presentación de la próxima temporada. Nada que ver con la presentación del pasado año, en la que evidenció su malestar con la dirección del Maestranza por no ser tratado en pie de igualdad y definió a la Sinfónica como la «cenicienta que estaba en el ático».

Esa situación ha cambiado radicalmente. Ahora la ROSS, según sus propias palabras, «es la bella del baile», algo que se dejó notar tanto en la estructura de la próxima temporada, la más ambiciosa de las tres presentadas por el director estadounidense y que amplía en veinticinco el número de conciertos, como en el apoyo logrado de las instituciones que sostienen la orquesta —Junta y Ayuntamiento— que no sólo lo afianzan como director artístico, sino que mucho se debe torcer la negociación para que no sea aceptada su propuesta y se convierta también en gerente. Sobre esto último no quiso avanzar nada, pero preguntado sobre qué sensaciones tenía ante esa negociación, respondió cantando el famoso estribillo de un tema de James Brown: «I feel good...».

«La Sinfónica de Sevilla no es ya la Cenicienta del ático, sino más bien la bella del baile»John Axelrod

La posición reforzada de Axelrod en la Sinfónica también se evidenció en las declaraciones del secretario general de Cultura, Eduardo Tamarit, quien tras reclamar a la ROSS «calidad» y «productividad», hizo público el compromiso de las instituciones que la sostienen de aportar este año 3,2 millones de euros cada una para garantizar la sostenibilidad de sus cuentas, cumpliendo así la Junta por segundo año consecutivo con un compromiso del que se había desentendido los cuatro años anteriores. El estadounidense, además, ha logrado que se repongan plazas vacantes en la orquesta, una de las demandas históricas del comité de empresa, y cuenta con el apoyo cerrado de la gran mayoría de los músicos de la ROSS.

Respecto al Maestranza reconoció que no había sido fácil la coordinación para fijar las fechas de la próxima temporada, aunque confía en que las cosas mejoren. En ese sentido, recordó, ante un auditorio en el que estaba la cúpula del teatro —Pedro Halffter (director artístico) y Antonio Garde (gerente)— que negociaría con el segundo el convenio de colaboración entre ambas instituciones.

Pero más allá de esta cuestión, el director estadounidense ha logrado uno de sus objetivos: reducir la dependencia de la ROSS respecto al Maestranza, teatro en el que seguirá tocando en sus óperas y en dos representaciones de ballet (una más que este año), pero en el que solo desarrollará su temporada de abono, compuesta al igual que esta por 16 programas, y los tres conciertos extraordinarios que habitualmente tenían lugar allí. Esa dependencia la ha reducido llevando el ciclo de conciertos de cámara que patrocina ELI, que hasta ahora se celebraban en la sala Manuel Castillo, al Espacio Turina, que cuenta con el doble de aforo, y aumentando en dos el número de conciertos.

A ello se suma la «pequeña revolución» de llevar también a la Turina un ciclo de ocho conciertos, con una ROSS reducida a unos cuarenta músicos, centrados en el clasicismo y que ponen el acento en los compositores Beethoven y Haydn.

Brahms y Bernstein tendrán protagonismo en una temporada que va del clasicismo al siglo XX

Ese aumento del número de conciertos, que han pasado de los 75 de la temporada actual al más del centenar de la próxima, también aumentan esa independencia de la ROSS respecto al teatro y se refleja en dos extraordinarios más que pretenden ampliar su público y que estarán centrados en la música de cine. El primero, en colaboración con el Festival de Cine. presentará música de compositores como Alberto Iglesias y Alexandre Desplat; mientras que el segundo se centrará en la música de Disney. Ambos tendrán lugar en el Auditorio de Fibes, con mayor aforo que el Maestranza.

La temporada, que tendrá un coste de producción más de 624.000 euros —cifra similar a la de la presente—, pondrá el acento en compositores como Leonard Bernstein, del que se cumple este año su centenario y que presentará obras suyas en ocho programas; Johannes Brahms, con la interpretación de sus cuatro sinfonías y conciertos como el de violín y el número dos de pianos, con Javier Perianes como solista; y Mozart. Un recorrido del clasicismo al siglo XX de compositores como Mahler y Shostakóvich.

En total, Axelrod dirigirá diecisiete programas, seis más que la presente, entre temporada de abono, ciclo del Turina y conciertos extraordinarios. En la temporada de abono intervendrán cinco directores invitados: Maxim Emelyanychev, Alexey Bogorad, Gunther Neuhold, Jean Luc Thingaud y Junichi Hirokam, este último presente al inicio de la temporada.