Reconstrucción en el Bellas Artes del ciclo que realizó el pintor para el convento de Capuchinos
Reconstrucción en el Bellas Artes del ciclo que realizó el pintor para el convento de Capuchinos - JUAN FLORES
AÑO MURILLO

La exposición de Murillo en el Bellas Artes de Sevilla suma más de 200.000 visitas

La muestra se convierte en la segunda más vista en la historia de la ciudad, solo superada por la de Velázquez en 1999

SEVILLAActualizado:

Era uno de los grandes atractivos del arranque del Año Murillo: volver a contemplar en el Museo de Bellas Artes por primera vez en doscientos años el ciclo al completo que realizó el pintor en su madurez creativa para el convento de Capuchinos de Sevilla, incluido el «Jubileo de la Porciúncula» propiedad del Wallraf-Richartz Museum de Colonia, y que se dispersó durante la invasión napoleónica.

Por ello, la exposición «Murillo y los Capuchinos de Sevilla», que se clausura el próximo 1 de abril, se ha convertido no solo en una de las más vistas de las inauguradas en esta conmemoración sino también en la que más visitas ha logrado en la historia del Museo de Bellas Artes.

Hasta la fecha, la muestra, cuya comisaria es la también directora de la pinacoteca, Valme Muñoz, ha superado las 200.000 visitas desde su inauguración el pasado 28 de noviembre. Solo en el último fin de semana, según datos de la Consejería de Cultura, la visitaron casi 10.000 personas.

Esas cifras convierten a la exposición en la más vista del Museo de Bellas Artes en toda su historia, superando el récord que hasta la fecha ostentaban las exposiciones «El joven Murillo», con 165.000 visitas en 2010; y «Colección Casa de Alba», que en cuatro meses de 2009 alcanzó algo más de 155.000 visitas.

De hecho, esta exposición del Bellas Artes es en estos momentos la segunda más vista de las dedicadas a la obra de un pintor en toda la historia de la ciudad, superada solo por las 250.000 que logró «Velázquez y Sevilla» en 1999 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

Las cifras de la muestra de la Casa de Alba se superaron a primeros de mes y entonces Muñoz destacó que las más de 200.000 personas que han visto «Murillo y los Capuchinos de Sevilla» redundarán en «un importante aumento de las visitas este año al museo, que el pasado año alcanzó un registro histórico con un total de 335.001 visitantes».

La exposición de Murillo en el Bellas Artes es la segunda más vista en la historia de la ciudad, tras la dedicada a Velázquez en 1999

Las cifra de visitantes con la que cerrará el Museo 2018, mantiene la directora del Bellas Artes, «aumentará de manera muy importante gracias a esta exposición y la próxima que el museo prepara para finales de noviembre de este año».

La muestra a la que se refiere Muñoz es «Murillo IV centenario», la gran antológica que con medio centenar de obras debe ser la muestra central de la conmemoración, cuyos comisarios son el conservador de la institución Ignacio Cano y la propia directora.

De esta forma, la conmemoración del Año Murillo está teniendo consecuencias muy positivas para el Bellas Artes en lo que al aumento del número de visitas se refiere. Pues las 200.000 visitas en algo más de cuatro meses a «Murillo y los Capuchinos de Sevilla» superan, por ejemplo, a las 188.560 que registró el Museo durante los doce meses de 2015.

El efecto de las temporales

Se trata del efecto de las exposiciones temporales, imprescindibles para el incremento de las visitas en los museos y que durante la crisis, que dejó aún más exiguas las aportaciones de la Consejería de Cultura a la pinacoteca, se resintieron, especialmente en esta década, por la falta de fondos en alcance y ambición.

De hecho, la mencionada exposición de la Casa de Alba se celebró en 2009, un año después de «Sorolla visión de España», organizada por Bancaja con las obras que realizó el pintor para la Hispanic Society y que logró 132.000 visitas; y un año antes de «El joven Murillo».

Desde entonces, hay que esperar a 2016 para detectar un aumento del número de visitantes en el Museo como consecuencia directa de exposiciones temporales, en este caso, «Francisco Pacheco. Teórico, artista y maestro», producción propia del Bellas Artes, y «Los objetos hablan», muestra itinerante del Museo del Prado y La Caixa.

La repercusión de ambas exposiciones temporales es evidente si se comparan las cifras de visitas de 2015, de 188.560 personas, con las del año siguiente, de más de 230.000.

Si a ello se suma el hecho de que esas exposiciones temporales estén protagonizadas por artistas que seducen al gran público, como Sorolla en 2008 o Murillo el pasado, las visitas se disparan, pues el Museo ha superado los 300.000 visitantes solo en esos dos años.

Según la estadística de museos públicos de Andalucía, el Bellas Artes de Sevilla logró en 2008 más de 362.000 visitantes, mientras que el año pasado obtuvo algo más de 335.000.

Unas cifras que, con las dos exposiciones de Murillo, las superará este año el Bellas Artes y que evidencian la necesidad de una decidida apuesta de las administraciones en la pinacoteca, especialmente de la Consejería de Cultura.

Pues en este Museo no solo se hace urgente la muy necesaria ampliación, que depende del Ministerio de Cultura, sino también dotar de fondos para que el Bellas Artes tenga una programación atractiva de exposiciones temporales y eso es responsabilidad de la Junta de Andalucía.