La afluencia de público a la Plaza Nueva ha sido constante en esta edición
La afluencia de público a la Plaza Nueva ha sido constante en esta edición - M. J. LÓPEZ OLMEDO
FERIA DEL LIBRO DE SEVILLA 2018

La Feria supera su ecuador con buen nivel de ventas y optimismo en el sector

El primer fin de semana estuvo entre los mejores de los últimos años. Las firmas de autores y la dedicatoria a Irlanda se dejan notar en las casetas

SEVILLAActualizado:

La Feria del Libro de Sevilla pasó ayer el ecuador de esta edición, en las que las ventas, según la mayoría de libreros y editores entrevistados, están llamadas a superar las del año anterior, si se mantiene la tendencia en el segundo fin de semana del certamen.

«Hay más público y ventas también», señala Angeles Cepeda, de la editorial Athenaica, especializada en textos universitarios y con un catálogo que abarca disciplinas que van del flamenco a las ciencias políticas.

«Hace tres años, el primer fin de semana coincidió con el puente del 1 de mayo y hubo una afluencia brutal. El primer fin de semana de esta Feria me recuerda al de aquel año, aunque durante la semana, las ventas son como las del año pasado», explica Constanza Tejero, de la librería Baobab, especializada en literatura infantil y juvenil.

El buen nivel de ventas, que solo una minoría lo ve similar al del año pasado, lo explican, de entrada, dos cuestiones circunstanciales: de un lado, que el certamen se celebre a primeros de mes, en lugar de a finales como el pasado año; y, de otro, que las temperaturas frescas han acompañado, evitando el éxodo de sevillanos a la playa que resta visitantes a la Plaza Nueva.

Pero hay más razones y tienen que ver con una cierta recuperación del sector palpable también en otras ferias del libro andaluzas, como las de Málaga y Granada, explica desde Almuzara José Carlos Ballester, donde se mejoran las cifras de negocio; pero también, en el caso de la de Sevilla, con la planificación de actividades que ha realizado la directiva de la Feria, que forman Verónica Durán y Nuria Lupiáñez, a partir de las propuestas de los propios libreros y editores.

«Si algo me gusta de esta Feria es que es profundamente democrática. La directiva realiza la programación a partir de las peticiones de los participantes y no es lo mismo seleccionar a partir de dos propuestas que hacerlo con veinticuatro», comenta Esperanza Alcaide la presidenta de la Asociación Feria del Libro y al frente de la librería El gusanito lector.

«Se está notando el tirón de las actividades de la Feria», asegura Rafael Rodríguez, de la Botica de Lectores, quien señala, por ejemplo, el hecho de que esta edición tenga como país invitado a Irlanda, lo que se ha traducido en ventas, por ejemplo, de Edna O’Brien, a quien el certamen dedica un homenaje.

Juan Díaz, de la librería Palas, también señala que ha tenido buenas ventas de la novela de Lisa McInerney, «Los pecados gloriosos», aunque lo achaca al hecho de la presencia de la autora irlandesa en la Feria, y ello «a pesar de ser una escritora no muy conocida en España, pero al estar aquí se habla de ella y despierta el interés».

El poder de las firmas

Porque las firmas de autores siguen siendo uno de los grandes reclamos de editores y libreros para que los lectores adquieran obras. Lo explica Jesús Alonso, de la editorial sevillana Alfar, quien señala entre los libros más vendidos de su caseta «Cómetelo», del cocinero Enrique Sánchez.

«Las firmas tienen mucha repercusión», añade Rafael Rodríguez, extremo con el que coincide Juan Díaz, quien explica que el libro que más ha vendido en esta Feria es «El espía de Avignon», que edita la sevillana Point de Lunettes y cuyo autor es JoséMaría Sánchez Ron, que estuvo firmando ejemplares en Palas.

Una experiencia similar a las vividas por sellos como Libros de la Herida, Barrett y Transbordador, que por primera vez participan en la Feria, una experiencia que no dudan en calificar de enriquecedora Felipe Bollaín y Manuel Burraco. En ese sentido, señalan el éxito de, entre otros libros, de Llucia Ramis y Alberto Porlan.

Entre los títulos más vendidos de las librerías generalistas, están los últimos de María Dueñas, Arturo Pérez-Reverte o la pregonera de esta edición, Almudena Grandes.

En otras librerías, donde se apuesta por un catálogo más literario, los títulos varían y son más heterogéneos y van desde «Sobre educación», de Emilio Lledó a las «Memorias del miedo y el pan», de Antonio Rodríguez Almodóvar.

Otros destacados son «Áspera seda de la muerte», de Francisco Gallardo; y «Cuando fuimos árabes», de Emilio González Ferrín. En literatura infantil y juvenil, destacan «Blue y los secuestradores de lágrimas», la serie de Isadora Moon y, a partir de los doce años, la saga escrita por Rick Riordan.

Pero más allá de las novedades, hay títulos que, feria tras feria, son «un valor seguro», como señala Ballester. En Almuzara es Manuel Chaves Nogales. Pero hay más ejemplos, como «Ocnos», de Luis Cernuda, que se puede encontrar en más de una librería, mientras que otro «best seller» de los últimos años es «Todos deberíamos ser feministas de Chimamanda Ngozi Adichie.