Ultimo espectaculo del Festival de Italica en San Isidoro del Campo

«"La Maldición de los hombres Malboro" es el deseo de entender la incapacidad emocional masculina»

Isabel Vázquez ha creado una obra con seis bailarines, la mayoría de ellos ex-alumnos del CAD y hoy actuando fuera de Andalucía

Isabel Vázquez rodeada de los bailarines protagonistas de «La Maldición de los hombres Malboro»
Isabel Vázquez rodeada de los bailarines protagonistas de «La Maldición de los hombres Malboro» - FESTIVAL DE ITÁLICA
Marta Carrasco Sevilla - Actualizado: Guardado en: Cultura

«La maldición de los hombres Malboro» ha vuelto a reunir a Isabel Vázquez, coreógrafa, bailarina y maestra, con los que hace años fueron sus alumnos en el Centro Andaluz de Danza. Vázquez y Excéntrica Producciones presentan esta obra en el Monasterio de San Isidoro del Campo, dentro de la programación del Festival de Danza de Itálica.

Una gran expectación ha generado este estreno, tanta, que fue el primer espectáculo que agotó el papel. «Nosotros no sólo tenemos la obligación de traer grandes figuras y compañías al festival, sino también debemos apoyar a los que aquí se quedan haciendo un gran esfuerzo. Por eso en esta edición hemos patrocinado tres producciones, las de Raquel Madrid, Laguilda Obscénica e Isabel Vázquez», manifestó la directora del festival Victoria Guzmán.

Por su parte la coreógrafa agradeció este apoyo, «sin el no hubiéramos podido hacer esta obra, porque en Andalucía llevar a cabo un proyecto cultural está muy difícil«, aseguró. Gregor Acuña que ha realizado la dramaturgia de la obra agradeció la ayuda a la producción de la Diputación, «lo dan sin pedir nada a cambio, y esa es la verdadera ayuda. La política institucional de ayudas de la Junta no es así. En este momento ese sistema ha aniquilado muchas compañías y sólo se trabaja por proyectos y detrás de otras empresas», manifestó

Isabel Vázquez dijo que tenía muy clara la necesidad de hacer un espectáculo como éste, «convivo con dos hombres, pero tengo la necesidad de entender a los hombres, entender esos comportamientos masculinos nocivos que provocan tantas desgracias. Por eso esta obra va sobre ese patrón masculino por el que se rigen muchos hombres, un patrón que creemos que ya no existe, pero no es verdad, aún está vigente. Pero es algo cultural y educacional, no genético y está produciendo machos con una incapacidad emocional y falta de empatía».

Dice la coreógrafa que no se ha centrado en temas profundos, sino solamente en la incapacidad emocional. «Desde pequeños, todos educamos a los hombres para ser duros y líderes. Yo recuerdo los anuncios de Malboro de pequeña y decían...el hombre».

Seis retornados

Para hacer esta pieza Isabez Vázquez ha contado con seis bailarines, la mayoría de ellos, alumnos suyos del Centro Andaluz de Danza, que además cantan en directo. Baldo Ruiz, que ahora está en Bruselas trabajando con Win Vandekeybus; Indalecio Seura, bailarín almeriense que ha trabajado en Alemania con Sasha Waltz y ahora en Madrid con Antonio Ruz; Javier Pérez que lleva seis años ya trabajando en Suecia; Arturo Parrilla de formación actoral; David Barrera, en estos momentos bailarín de Date Danza, y David Novoa que trabaja en Barcelona.

«Me apetecía poder recuperar a estos bailarines que no pueden quedarse a trabajar aquí y están en la diáspora. El trabajo ha sido intenso. Como el modelo de hombre que yo quería comprender no lo representan ellos, les pedí que buscaran algún referente en su familia. Siempre hay algún revulsivo en tu vida, por ejemplo, cuando ves llorar a tu padre, algo que no sucede más que una o dos veces en tu vida, y eso te marca».

Con unos textos de Max Arel Rafael y el espacio sonoro de Santi Martínez, «La maldición de los hombres Malboro» se resume según su creadora en una frase de William Sloane Coffin: «La mujer que más necesita ser liberada es la que reside en el interior de cada hombre».

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