La versión teatral del gran clásico del cine de la década de los 80
La versión teatral del gran clásico del cine de la década de los 80 - RAÚL DOBLADO
Musical en FIBES

El musical de «Dirty Dancing» sube la temperatura de Sevilla con sus «bailes prohibidos»

La versión teatral del clásico de los ochenta aterrizó anoche en FIBES, donde estará hasta el 3 de diciembre

SevillaActualizado:

El éxito que precedía al musical Dirty Dancing, unido a que es un género teatral que se puede disfrutar en Sevilla con cuentagotas pese al gran momento que atraviesa, había provocado gran expectación en la ciudad por reverdecer este clásico de los ochenta, por disfrutar en primera persona del tórrido romance de la inocente Frances «Baby» Houseman (Eva Conde) y el rompecorazones Johnny Castle (Christian Sánchez), papeles que fueron encarnados en la gran pantalla hace treinta años por Jennifer Grey y Patrick Swayze.

Y los pronósticos se cumplieron. El numeroso público, que prácticamente completó el aforo de FIBES en la primera de las dieciséis funciones que el espectáculo dirigido por el italiano Federico Bellone ofrecerá en la capital hispalense hasta el 3 de diciembre, pudo disfrutar de una obra que se resuelve de un modo dinámico y entretenido gracias a una ambientación que se lleva a cabo magistralmente con tres elementos giratorios que permiten mutar sin sobresaltos la escenografía de los distintos lugares en los que se desarrolla la acción, y a unos efectos de imagen que, incluso, sumergen al espectador en la famosa escena del lago.

Así, entre otros, aparecen el hotel Kellerman, donde se aloja Baby con su familia durante sus vacaciones; las diferentes dependencias del establecimiento y el sótano donde el «staff» practica el «dirty dancing».

Como no puede ser de otra manera, la riquísima banda sonora de la película funciona como hilo narrativo de la historia durante las dos horas y media que dura el show —descanso de casi veinte minutos incluido—. Desde la espectacular irrupción en escena del protagonista masculino junto a su compañera original de baile Penny Johnson (Fanny Corral) a ritmo del enérgico «Johnny´s Mambo», pasando por el clásico de Eric Carmen «Hungry eyes» que relató de manera emotiva el proceso de aprendizaje de Baby y el «Cry to me» de Salomon Burke que añadió astillas al momento más fogoso de la noche, hasta la mítica escena del baile final con «(I've had) The time of my life» que levantó al público de sus asientos y dedicó una atronadora ovación al elenco de actores, galardonada en 1987 con el Oscar y el Globo de Oro a mejor canción y genialmente interpretada anoche en directo. Sin duda, 

Versión fiel a la original

La versión teatral de este icono ochentero —pese a contar una historia ambientada en los sesenta— es bastante fiel a la película, un hecho que no es casual, ya que ha sido la propia autora del film, Eleanor Bergstein, quien ha adaptado el guión original para la ocasión. No obstante, la escritora estadounidense ha agregado más escenas para explicar la historia de amor de los protagonistas y el contexto histórico en el que se desarrolla la trama, aspecto este último que dota al musical de un carácter más reivindicativo que la película, cumpliendo así con uno de los preceptos que se supone debe cumplir el teatro, la función social.

Por su parte, los 24 artistas que componen la historia, entre actores y músicos, especialmente Eva Conde y Christian Sánchez, despliegan todo su talento para transmitir a través de sugerentes coreografías y ágiles diálogos toda la osadía y el desparpajo que brinda la juventud y el espíritu de los protagonistas. En definitiva, una auténtica fiesta preñada de amor, ilusiones y «bailes prohibidos» que suponen la excusa ideal para encontrar en el teatro un momento perfecto de disfrute y distensión.

«Dirty Dancing»

Auditorio Fibes. Hasta al 3 de diciembre, en funciones en diferentes horarios. Entradas: desde 35 euros en taquilla; y desde 26 euros en oferplan.