F. R. M.
Concierto CAAC

Pájaro, eclecticismo de altos vuelos

El artista sevillano brinda un concierto colosal en el CAAC

SevillaActualizado:

Juan Salvador Gaviota, el atrevido y desafiante palmípedo que no paraba de practicar y aprender nuevas acrobacias en busca de sus sueños, guarda, además de sus nombres «alados», varias similitudes con Andrés Herrera «Pájaro». El rockero sevillano comenzó a centrarse exclusivamente en aprender a tocar la guitarra con apenas siete años. Tras una dilatada carrera como guitarrista de grupos como Brigada Ligera, Pata Negra, Kiko Veneno o su venerado Silvio y su banda Sacramento, optó hace cinco años por dar rienda suelta a su creatividad y a su voz.

Bendita la hora en que decidió tomar su camino en solitario hasta convertirse, al igual que Juan Salvador, en jefe de su banda. Y es que el del Parque Alcosa ha firmado en este tiempo dos señores discos («Santa Leone» y «He matado al ángel» que ha puesto de acuerdo a público y crítica con su personal fusión de estilos. Anoche regresaba al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo para refrendar en su tierra una vez más que se encuentra en plena madurez artística.

Pasadas las once de la noche abrió el fuego con «Santa Leone», un tema colosal que suena a Ennio Morricone, que huele a incienso y sabe a spaguetti westerm; que te traslada con sumo placer al duelo final de Rubio, Tuco y Sentencia en el «El bueno, el feo y el malo», o a la Mamba Negra en su brutal búsqueda por vengarse del «Escuadrón suicida» en «Kill Bill»; y que con su corneta —anoche trompeta— evoca a madrugá en Triana. Una canción que en directo bien merece pagar una entrada por sí sola.

Escoltado por cinco músicos de altísimo nivel, Pájaro dio anoche una auténtica exhibición de su virtuosismo con las seis cuerdas. Desglosó su repertorio más ecléctico amparado por la magia de la yema de sus dedos, esos que le hacen rasgar la guitarra como poquísimos en el panorama nacional actual. Así, el público pudo disfrutar de geniales riffs y oyendo melodías del maestro Manuel de Falla a ritmo de surf, o temas tan redondos como «Viene con mei» —arte sevillano y swing italiano a partes iguales—, o «Perché».

Además, Pájaro tuvo el acierto de invitar a Charly Yáñez y Álvaro Aspe, dos de los integrantes de Milkyway Express, la potente banda sevillana de rock sureño. Juntos interpretaron «TLP», de su primer disco, y una formidable versión de «Las criaturas», del gran Silvio Fernández Melgarejo.

Aunque es verdad que el artista hispalense está muy bien considerado entre sus pares y cuenta con buen cartel en España, no es menos cierto que resulte incomprensible que con conciertos como el de anoche no ocupe un lugar aún más notorio. No obstante, al igual que a Juan Salvador, creo que a Pájaro tampoco le influye eso, solo quiere hacer acrobacias con su guitarra.