Francisco Robles dirigió el acto en la Fundación Cajasol
Francisco Robles dirigió el acto en la Fundación Cajasol - R.DOBLADO
CULTURA

«La Sevilla del siglo XVI era distinta a como la imaginábamos»

Los creadores de «La peste» analizan este miércoles la serie en el Aula de Cultura de ABC

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Cómo fue el proceso de creación de «La peste», , el porqué de la trama o el imprescindible proceso de documentación fueron algunas de las cuestiones que se trataron ayer en el Aula de Cultura de ABC, que tuvo como protagonistas a los creadores de la serie: el director, Alberto Rodríguez, el guionista, Rafael Cobos, y el documentalista, Pedro Álvarez. Dirigido por Francisco Robles, el acto contó con el patrocinio de la Fundación Cajasol y la Real Maestranza de Caballería.

«Han retratado una ciudad sumida en la contradicción, entre la opulencia y la pobreza, es una alegoría de la condición humana», relató Robles antes de presentar a los invitados, a los que calificó como «creadores de una obra de arte». Al ser preguntado por la idea original de la serie, producida por Movistar+, Rodríguez contó que, tanto Rafael Cobos como él, imaginaban siempre «cómo sería pasear por las calles de la Sevilla del siglo XVI». Además, el director de cine reveló que, justo cuando comenzaron la serie, estaba leyendo «El hereje», la novela de Miguel Delibes, que le inspiró en gran parte.

Por otro lado, Rodríguez aseguró que, cuando se les dio el visto bueno y se enfrentaron, por fin, a la idea de rodar, se vieron «desbordados». «La Sevilla del siglo XVI era distinta a como la imaginábamos y cuando la exploramos resultó fascinante», explicó. «Yo nunca hubiese pensado, por ejemplo, que un 10% de la población de la ciudad era negra o la cantidad de lenguas que se hablaban», aseguró el director.

El rodaje

Este tipo de detalles, que la serie refleja con maestría, están basados en el arduo trabajo de documentación llevado a cabo por Pedro Álvarez, que aseguró que ha sido un proceso «muy difícil». «La historia no suele fijarse en los arrabales o qué comía y cómo vestía la gente pobre», afirmó. Para averiguarlo, e intentar ser fieles a la realidad, Álvarez acudió a museos, leyó ficción de la época o habló con catedráticos. Eso sí, los tres creadores advirtieron que se han tomado ciertas «licencias artísticas» para poder narrar la serie como pretendían y conseguir que los espectadores pudiesen sumergirse en la historia.

De otra parte, Rafael Cobos se refirió también a la discusión sobre la forma de hablar de los personajes. «La acción transcurre en Sevilla y hablan en sevillano, no veo dónde está la polémica», afirmó. Esa fue, precisamente y según desveló Alberto Rodríguez, una de las grandes dudas a la hora de comenzar la serie. «Queríamos que Mateo fuese el guía de los espectadores por la ciudad y creíamos que el castellano antiguo los separaría de la trama», detalló.

La dificultad para rodar en la ciudad actual, plagada de mobiliario urbano y componentes arquitectónicos y artísticos posteriores al siglo XVI,fue otro de los temas que centró el debate. El director de la serie puso como gran ejemplo la Catedral, donde no se pudo rodar debido a que ninguno de los planos que intentaron dejaba fuera elementos de otros siglos, como las puertas. «Tuvimos que recrearla digitalmente», aseguró. La elección de los personajes, para los que procuraron elegir actores desconocidos, o los distintos escenarios donde se rodó, como Carmona o Coria del Río, también se trataron en un acto que descubrió las historias que yacen detrás de «La peste».