Eric Crambes, John Axelrod, María José Montiel e Íñigo Sampil, ayer en el Maestranza
Eric Crambes, John Axelrod, María José Montiel e Íñigo Sampil, ayer en el Maestranza - J.M. SERRANO

La Sinfónica urge al Maestranza a dar una solución al conflicto de las fechas

Axelrod se reunirá con la dirección del teatro el viernes, con el objetivo de tener cerradas el 30 de septiembre el calendario de la temporada 2018/19

SEVILLAActualizado:

La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) y Teatro de la Maestranza están condenados a entenderse en beneficio de ambas instituciones. Ese entendimiento pasa por la aprobación del convenio de relaciones entre el teatro y la orquesta, que debe regular todas las contrapartidas creativas y económicas, pero la prioridad para la ROSS ahora es definir con el teatro el reparto de las fechas de la temporada 2018/2019, hasta el punto de que su director artístico y consejero delegado, John Axelrod, pretende tener cerrada el 30 de septiembre esa cuestión.

Sobre las fechas de los programas incidió el director estadounidense la pasada semana y volvió a insistir ayer, por cuanto el penúltimo concierto de abono de la ROSS se saldó el jueves y viernes anteriores con un público que apenas sobrepasaba la mitad del aforo del teatro, y ello a pesar de la calidad de la propuesta y los solistas. Esta circunstancia podría repetirse hoy y mañana durante el último programa de abono de la temporada de la ROSS, que cuenta como solista otra mezzosoprano bien conocida y querida por el público sevillano, como María José Montiel, y una selección de obras de compositores franceses que incluyen a Ravel, Chausson y Debussy.

La razón para estos discretos aforos la tiene muy clara Axelrod, quien la achaca a que la actual temporada de la ROSS, que tiene su sede en el Maestranza, se alargue hasta mediados de julio, cuando muchos de sus abonados se encuentran de vacaciones y en la que al público le cuesta entrar en un teatro. «Es frustrante que no puedan asistir no por falta de calidad sino porque no pueden venir en estas fechas», se lamentó el director en lo que definió como una «acumulación» de conciertos de la ROSS al principio y al final de la temporada, a lo que se suma el hecho de programar en fechas difíciles como la Feria. Todo ello, en su opinión, complica la asistencia del público a los programa de abono.

Por ello, el director de la Sinfónica anunció ayer que mantendrá una reunión este viernes con la cúpula del Maestranza para comenzar a negociar las fechas de la temporada 2018/19, a la que espera que asistan tanto el director artístico, Pedro Halffter, como el gerente, Antonio Garde.

El objetivo para Axelrod es tener cerradas el próximo 30 de septiembre, cuando arranca la próxima temporada, las fechas de la 2018/19 de los espectáculos de teatro y orquesta. «Cualquier institución de la calidad de la ROSS y el Maestranza debe trabajar a medio y largo plazo», señaló.

Es cierto que es muy beneficioso para ambas instituciones saber con esa antelación las fechas, pero también que la pretensión del director artístico de la ROSS de acordar en pie de igualdad las fechas de la temporada del teatro y la orquesta supone un cambio en las actuales relaciones de poder entre ambas instituciones. Hasta la fecha, y esto incluye la próxima temporada, el Maestranza ponía sus fechas y después la Sinfónica señalaba las suyas en los huecos que quedaran libres.

La que pretende ahora Axelrod es sentarse a negociar una cuestión que siempre ha sido una fuente de conflicto cuando convivían dos gerentes distintos en la orquesta y el teatro, como sucedió en los años que coincidieron Francisco Senra y José Luis Castro.

El director estadounidense sabe que cuenta con una posición muy reforzada, tras ser designado consejero delegado, pero también dejó entrever la semana pasada que está dispuesto a hacer concesiones para lograr un consenso. Y a buen seguro, el teatro pediría contrapartidas.

Porque, el Maestranza, históricamente, ha lamentado que la orquesta disfrute de los mejores días para programar (jueves y viernes), que podría rentabilizar con conciertos o espectáculos de danza. La negociación, por tanto, no se perfila fácil, aunque Axelrod confía en que al final podrá «fumarse la pipa de la paz» con la dirección del teatro.