David García Palencia y César Camino
David García Palencia y César Camino - ABC

Jardiel es para el verano: «Cuatro corazones con freno y marcha atrás», en la Terraza del Galileo

Gabriel Olivares dirige esta comedia junto a los actores de la compañia TeatroLAB

MadridActualizado:

Mucha gente persigue la fórmula de la eterna juventud, pero ésta puede ser una condena. Es el trasfondo de «Cuatro corazones con freno y marcha atrás», una comedia de Enrique Jardiel Poncela estrenada en 1936 y que se presenta la próxima semana en la terraza del teatro Galileo, bajo la dirección de Gabriel Olivares. «Fue -recuerda- la primera función que vi en el Teatro-Circo de Albacete. Era un niño y me moría de la risa».

Según Olivares, Jardiel mezcla muy bien lo popular con lo elitista, bañado de absurdo. «Conecto de una manera muy natural con él. Me gustan muchísimo las situaciones, los personajes y, sobre todo, el uso del lenguaje, que no sé si se entendió bien en su época». Jardiel, sigue, «mezcla como nadie el humor y la poesía. Eso es Jardiel, esa unión. Y además es un autor muy moderno: esta función es prácticamente ciencia ficción». Poner en pie esta obra significa, para el director, «reconciliar al público con un tipo de teatro que siempre se ha hecho de manera convencional y yo estoy intentando hacer de otro modo, darle una vuelta».

La función la ha llevado Olivares a los años setenta, y el público entrará en un guateque -«pero no he cambiado ni una sola fecha del texto»-. El espacio, con el público distribuido en mesas, ha condicionado el montaje. Olivares ha integrado los propios jardines. «El propio espacio es un protagonista más».

Olivares ha levantado esta producción con el mismo equipo con el que presentó «Our Town»: la compañía TeatroLAB, con la que realiza al tiempo una labor de formación y de interpretación. En «Cuatro corazones con freno y marcha atrás» cuenta con una docena de actores: César Camino, Álex Cuevas, David García Palencia, Patrick Martino, Silvia Acosta, Eduard Alejandre, Esperanza de la Vega, Pedro Farera, Asier Iturriaga, Guillermo Sanjuán y Mateo Rubinstein. La escenografía es de Marta Guedán, que firma también el vestuario junto a Claudia Pérez, y la iluminación de Carlos Alzueta.