Cultura - Teatros

«El perro del hortelano», la comedia más poética de Lope de Vega

La Compañía Nacional de Teatro Clásico estrena en Sevilla el montaje dirigido por Helena Pimenta en una versión de cuidada excelencia literaria

El reparto de «El perro del hortelano» a las puertas del Teatro Lope de Vega
El reparto de «El perro del hortelano» a las puertas del Teatro Lope de Vega - RAÚL DOBLADO
EVA DÍAZ PÉREZ Sevilla - Actualizado: Guardado en: Cultura Teatros

EL inconfundible aroma de época de Lope de Vega vuelve a Sevilla. El arte nuevo de hacer comedias con sus enredos sobre el escenario, sus comedias galantes regresa al teatro que lleva su nombre con la Compañía Nacional de Teatro Clásico y una de las obras más populares del dramaturgo: «El perro del hortelano».

Helena Pimenta es la directora de la compañía y de esta obra que define como «hermosa, tierna, divertida, oscura, luminosa, vibrante, bruta, aristocrática y popular». Todo eso y más es este título de gran popularidad gracias a la estupenda versión que Pilar Miró hizo en 1996 demostrando un sorprendente y gran vacío del cine español: la adaptación de las grandes obras en verso del teatro del Siglo de Oro.

En sus treinta años de historia, la Compañía Nacional de Teatro Clásico ya ha representado este clásico que ahora llega en una versión en la que se ha tenido muy en cuenta las claves de la CNTC: la relectura escénica de los grandes textos y una labor de adaptación que metafóricamente sería como peinar a los clásicos, labor que ha realizado Álvaro Tato, autor de la versión. «La labor de la compañía es que los clásicos sigan siendo clásicos. Trabajar este patrimonio público tan complejo, cuidar las poéticas de otras épocas sin desvirtuarlas, explorar lo que hay debajo. Una tarea fascinante pero matadora», explica la directora mientras apunta que el Teatro Lope de Vega de Sevilla es una de las casas de la CNTC. Y sí, el escenario sevillano es plaza fija de la compañía, pero hubo un tiempo en el que era lugar de estreno nacional, casi laboratorio de preparación y de ensayos para todas sus producciones. Sevilla era la prueba de fuego.

El Lope de Vega de Sevilla es un escenario simbólico para algunos de los actores de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Para la joven actriz Natalia Huarte es la primera vez que actúa sobre sus tablas. Y para la gran actriz Nuria Gallardo, el Lope de Vega es parte de su biografía. «Es el teatro donde actué por primera vez», advierte emocionada. Juan Víctor Yagüe, director del Teatro Lope de Vega, recuerda algunas actuaciones de Gallardo en Sevilla. Por ejemplo, en «La Estrella de Sevilla» y el grito desgarrador de dolor que tan sólo al narrarlo estremece de escalofrío a la joven Natalia Huarte.

Nuria Gallardo comenta su satisfacción al interpretar el jugoso papel de Anarda, dama de Diana, la condesa Belflor. «Estoy encantada porque a mí siempre me dan papeles de mucho sufrir», bromea.

«El perro del hortelano», escrita entre 1613 y 1615, es una de las obras más sorprendentes de Lope de Vega. Narra la historia de Diana, condesa de Belflor, que se enamora de su secretario Teodoro. Se aborda un tema sorprendente en la rígida sociedad de la época, como la jerarquía social y la imposibilidad de que se enamoraran dos personas de distinta clase social. Y naturalmente no falta la ágil comicidad, los juegos verbales, las salidas y entradas, los enredos y las sutiles acotaciones. El mejor teatro del Siglo de Oro.

Joaquín Notario, otro actor clásico en el reparto de la compañía y que en este montaje interpreta a Tristán, el servidor que enreda y alegra los engaños y destinos de los personajes, señala una de las dificultades esta obra: mantener la excelencia del verbo poético de Lope y la trepidante acción de la trama. «Lope asume toda la herencia de la comedia clásica, pero se convierte en el gran inventor de una nueva manera de hacer comedia. Él sí que cambió el orden establecido».

Marta Poveda interpreta a la condesa de Belflor, personaje del que destaca, más que la consideración habitual de mujer tirana y caprichosa que le achacan, su valentía e indepdencia. «Helena Pimenta saca una potencia inesperada a los personajes femeninos. Diana está atrapada en su jaula de oro y vive un viaje hacia el amor pero también hacia la libertad. Rompe con la hipocresía e intenta sacar el alma fuera».

Fernando Conde es otro actor habitual en la CNTC. Él formó parte del reparto de la versión cinematográfica de Pilar Miró. Recuerda aquella mítica película en la que los actores ensayaron el verso con Alicia Hermida un mes y medio antes de comenzar el rodaje. «Se cuidó extraordinariamente el lenguaje y eso se notó. Nadie apostaba por esa película y, sin embargo, lo consiguió todo».

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