Dibjuto de Andrés Roca Rey en un derechazo al tercero de la tarde
Dibjuto de Andrés Roca Rey en un derechazo al tercero de la tarde - HUMBERTO PARRA
Patrocinado porPlaza 1
CONTRACRÓNICA

El abono en un duelo de naturales

Roca Rey corta una oreja tras una gran faena con la zurda y Antonio Ferrera firma una obra profunda al natural

Actualizado:

El del Domingo de Resurrección era mucho más que el primer festejo de la temporada. El resultado de la corrida que anunciaba a la terna formada por Antonio Ferrera, José María Manzanares y Andrés Roca Rey significaba tomar el pulso al abono. Los tres diestros son la piedra angular sobre la que descansa la temporada taurina sevillana. Con tres paseíllos el extremeño y cuatro el alicantino y el peruano, las tardes que vienen pivotarán en torno a ellos.

El más joven del cartel —al que Antonio Burgos me dio la idea de nombrarlo virrey del Perú del toreo— aseguraba pocos días antes de enfundarse el traje de luces que no se ha quitado en todo el invierno, que en esta temporada de 2018 tenía más retos que en ninguna otra. Y el peruano, en su segunda comparecencia en el feliz día en el que se celebra la Pascua de Resurrección, no se lo pensó dos veces y retó a sus compañeros para pugnar por el favor de Sevilla.

Retó a Antonio Ferrera, triunfador absoluto de 2017, anunciado por primera vez en la apertura más deseada. El diestro abría cartel y feria con un reto propio: el de no fallar a la memoria de lo realizado en este mismo albero con los toros de Victorino —«Disparate», «Mecanizado» y «Platino»— y en la corrida de El Pilar. Aquella tarde, como ayer, devolvieron a «Sombrerero», un toro que prometía un triunfo grande y que tuvo que apuntillar «Lebrija» que desde el cielo ha debido contemplar la puesta de largo de la Maestranza que guardó un respetuoso minuto de silencio en su memoria.

Compartió el honor con el delegado gubernativo Miguel Ángel Ocaña y los ganaderos Victorino Martín y Domingo Hernández. Gloria eterna para quienes tuvieron la suerte de vivir la Fiesta en el «templo al aire libre» que es la Real Maestranza, como la calificó Paco Robles en la presentación del pregón taurino que el escritor y abogado catalán, Ildefonso Falcones, pronunció en el Teatro Lope de Vega.

Retó Roca Rey al torero de Sevilla, al más querido y deseado de los últimos años. José Mari Manzares, fijo en este cartel del que no quiere bajarse, aceptó el envite y plantó cara con el toro que sabía que lo podía coger y acabó cogiendo, por fortuna, sin graves consecuencias. Se entregó como pudo y aceptó con naturalidad que tuvo que irse a esperar mejor suerte en las tardes que le quedan.

El reto de Roca Rey se materializó en un duelo de naturales con el triunfador de la temporada pasada. Su faena al tercero fue inmensa y rotunda con la mano izquierda. Sin enmendarse tras el comienzo por estatuarios y luego por la espalda. Sin mover las zapatillas. Naturales de mano muy baja, muleta desplegada y cite de frente.Seguridad, buen toreo y calidad. Le respondió Antonio Ferrera en el cuarto con una obra profunda con la zurda, clásica, desmayada al muletazo libre y pleno de personalidad. Un duelo de naturales Roca-Ferrera que podremos volver a repetir con la de Jandilla, el 19 de abril, esta vez con El Juli.

El premio a estas dos faenas al natural nos abre una puerta y una duda, sobre cómo será el resto de la temporada y sobre todo, cómo será en la Feria de Abril, cuando lleguen los días de farolillos. Un trofeo para Roca Rey tras un faenón en el que el toro tardó en doblar. Y vuelta al ruedo para Antonio Ferrera, tras media y descabello, en una faena que mereció, sin duda, mayor premio. De momento, se venden caras las orejas en Sevilla.