Padilla en el apunte de Humberto Parra
Padilla en el apunte de Humberto Parra - ABC
CONTRACRÓNICA

Prólogo y epílogo con contenido

El Fandi corta un trofeo al sexto y rivaliza en quites con Padilla, a quien el palco le niega la oreja del primero

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«Hasta el rabo todo es toro». Es un dicho taurino que viene que ni pintado para esta contracrónica de Fuente Ymbro. Lo más interesante del festejo ocurrió en el primero y en el último. Esta frase ya explica el porqué de la expresión y el título antes de ir por partes.

El guión del festejo comenzó como se esperaba. Padilla, que afronta su última temporada, cruzó el ruedo como tantas veces para plantarse de rodillas en la puerta de chiqueros. A partir de entonces continuó con su repertorio: otra más de rodillas y un correcto tercio de banderillas. De hinojos fue el comienzo de muleta muy al estilo del ciclón de Jerez que, eso sí, se excedió con los cites con la voz. No ha sido el único esta Feria ya que parece que es una (fea) costumbre extendida.

Y no es la única. No hay tarde sin su polémica a cuenta de la concesión de las orejas. A modo premonitorio lo apuntamos con Roca Rey y Antonio Ferrera el Domingo de Resurrección y lo hemos vivido con Alejandro Talavante el día de Núñez del Cuvillo o El Juli en la de Jandilla. Y hasta Andrés Romero en la de rejones en la que el presidente aguantó la fuerte petición de la segunda oreja velando por el prestigio de la Puerta del Príncipe. Sea como fuere, volvemos a repetir que tenemos un problema con el Reglamento Taurino.

¿Especifica de forma clara y precisa que la primera oreja es del público por petición mayoritaria de pañuelos? ¿Apunta a que el presidente puede negarla en plazas de primera categoría por la colocación de la espada? Desde Sevilla a Madrid pasando por Albacete he contrastado opiniones de aficionados para intentar aclarar la cuestión. El caso es que a Padilla le pidió toda la plaza la oreja del primero tras una estocada de buena ejecución que cayó trasera y el presidente, que no se la concedió, se llevó una sonora bronca.

Si lo recuerdan, ocurrió algo similar en 2017 en la corrida de Jandilla, precisamente a Padilla y a El Fandi que esta tarde sí se llevó el trofeo. Fue en el epílogo del festejo, ante un bravo toro de Fuente Ymbro con el que estuvo entregado desde el principio hasta el final. Lo barruntó cuando llevó a «Observador» al peto y al responder por vistosas lopecinas el quite por chicuelinas de Padilla. Bajo la lluvia se lució con los palos y paró al toro a una mano. Cuando asomó el pañuelo blanco del palco presidencial, el torero se fue al centro del ruedo y miró al cielo.

Ya había formado el taco en las banderillas del tercero, un «Indómito» al que toreó con temple a la verónica pero con el que no pudo en la muleta. El público que andaba pensando en el partido de fútbol no se enteró de nada. Como tampoco del peligro que tuvo el cuarto de la tarde con el que Padilla no cogió los palos y le hizo un trasteo más que correcto que no tuvo ningún eco en los tendidos.

Parece que a la corrida le sobraron cuatro toros, del segundo al quinto ya que lo de más contenido –volvemos al inicio– tuvo lugar al principio y al final. El Cid era nuevo el sábado de farolillos pero no en esta ganadería. El año pasado le cortó una oreja a los de Ricardo Gallardo en el inicio del ciclo continuado pero esta temporada solo dejó destellos con el capote y no terminó de acoplarse con la muleta. La que termina ya es la Feria de Abril de 2018. Solo queda Miura.