Carolina Marín
Carolina Marín - Juan Carlos Vega

Día de la MujerCarolina Marín, «sin piedad» contra la violencia de género

La española representa el mundo del deporte en una exposición de retratos que cuenta con 22 mujeres de diferentes ámbitos de la sociedad unidas como una sola voz

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Ha ganado dos mundiales y un oro olímpico. Gracias a ella, el bádminton ya no es un deporte desconocido. Asia se rinde a sus pies y España madruga para ver sus partidos. Pero también utiliza su garra con la raqueta y el volante para espantar otros fantasmas que rodean a la sociedad. Carolina Marín es una jugadora sin piedad, sin piedad contra la violencia de género.

Es la representante del deporte en el Movimiento «Sin piedad», con una exposición de retratos itinerante donde 22 mujeres de diferentes ámbitos de la sociedad muestran su energía, su fuerza y su determinación para concienciar a la población sobre una lacra que ha terminado con 926 mujeres desde 2003: la violencia de género. «Empezamos hace dos años, con el fotógrafo Juan Carlos Vega, en un proyecto que se llamaba “Doce mujeres sin piedad”, como un guiño a la película. Empezamos con Ágatha Ruiz de la Prada, Irene Villa... pero fue tal el éxito que muchas personas se fueron sumando y lo hemos tenido que dejar en 22», señala Katy Mikhailova, comisaria de la exposición. «Y Carolina Marín tiene todos los valores que queremos que se transmitan con la exposición: una mujer valiente, sencilla, cercana, muy constante, trabajadora. Que ha puesto de moda un deporte que mucha gente desconocía y desafiando a todo un continente como Asia», continúa.

Porque Marín, además de la mejor jugador del bádminton del mundo, también es parte de esta sociedad que siente como propios los problemas de desigualdad. «Afortunadamente en mi deporte no siento esa desigualdad. Pero la pena es que esos esfuerzos que hacemos de igualdad en el deporte no lleguen a otros ámbitos. Y cada día te das cuenta de que todavía queda mucho por hacer. Por supuesto, lo idóneo es que estas situaciones no se produzcan, pero las mujeres también tenemos que tener las herramientas para saber reaccionar», se expresa la onubense.

Ha querido dar su nombre, su rostro y su imagen para una causa que apoya al cien por cien, y advierte de que la violencia de género no solo es física: «Hay todo tipo de problemas pero a mí lo que más me duele es el tema de la cosificación. Porque al final algunos hombres se creen que puede utilizar a la mujer de cualquier manera. Y sé que se han ido mejorando muchas cosas, pero queda mucha dsitancia todavía en el tema laboral. Me indigna que solo por ser mujer alguien cobre menos por hacer el mismo trabajo y las mismas horas. Como el liderazgo en las empresas».

Educación para cambiar el mundo

Le duele a Marín especialmente el caso de Larry Nassar, el médico de la selección estadounidense de gimnasia acusado por cientos de deportistas por abusar sexualmente de ellas. «Me ha afectado bastante. Siendo mujer y siendo deportista es muy duro de escuchar. Muchas chicas jóvenes han sufrido estas cosas y se han tenido que callar, pero al final una chica explota y te das cuenta de que no es una, sino un grupo. Es muy duro y apoyo a esas chicas y les doy todo mi ánimo», explica Marín, orgullosa de haber recibido una educación por parte de sus padres igualitaria, y de que la vida del deporte la haya llevado hacia unos valores sanos. «Venirme al CAR de Madrid con 14 años me enseñó muchas cosas que otras personas desde sus casas no pueden vivir. El deporte te enseña mucho en estos aspectos». También para cambiar el mundo, con la raqueta en la pista, con la determinación fuera de ella.

Mikhailova alaba la determinación de Marín para apoyar la causa. «Transmite humildad, sencillez, no va de nada. Se ha volcado cien por cien en esto. La queríamos a ella también porque tiene muchos aficionados hombres, y de todo el mundo. Y la retratamos como es ella: sencilla, natural, con su ropa, en su estilo. Queríamos a las mujeres que tienen una actitud sin piedad, pero cada una como sea ella. Y que, al ser tan conocida, pueda generar más ruido para que se vea que todas están involucradas: cultura, política, deporte...». Por eso hay retratos de Manuela Carmena, Ainhoa Arteta, Cristina Cifuentes, Leonor Watling, Laura Caballero, Anne Igartiburu, Lourdes Maldonado, Dolors Montserrat... 22 mujeres con 22 historias diferentes. Con un mismo mensaje: «Concienciar a la sociedad de que unidas podemos. Que no es normal 926 muertes en quince años. Que vamos avanzando, y que, como me dijo Montserrat Iglesias, directora del INAEM y otra de las protagonistas, antes era crímenes pasionales, como si fuera por amor. Después lo llamamos violencia doméstica, como si se quedara solo dentro de la casa. Y que ahora es violencia de género. Y son 926 muertes. Y no puede ser», continúa la comisaria.

«Queríamos tener representadas ideologías distintas, orientaciones sexuales diferentes, edades, diferentes ámbitos... Caras conocidas para que pudieran hacer más ruido, y que fueran referentes para otras mujeres y otros hombres que pudieran aprender de ellas». Pero el proyecto también incluye rostros de mujeres anónimas con una dura historia detrás. «Otros 22 retratos y un vídeo arte financiado por el Ministerio de Sanidad con mujeres de la tercera edad que cuentan sus vidas». Para ellas va parte de la iniciativa solidaria que acompaña a la exposición. A través de la descarga del himno (1,29 euros) y la venta del libro con todos los retratos. «Irá destinado a dos proyectos de la Fundación Luis Casanova: uno de mujeres maltratadas de la tercera edad, que es uno de los sectores más vulnerables; y otro de varones jóvenes que caen en la violencia de género». Para evitar más muertes la lucha es constante, en la pista, en el arte, en la vida.

La exposición se puede ver a partir del día 8 de marzo y hasta el 31 en la Nave de Motores de Metro Madrid. Después visitará diferentes espacios de Madrid.