David Rivas: «Eché tanto de menos a mis hijos que ahora no me separo de ellos»

Por  8:28 h.

–Yo me quedaría con Estopa. Es que me trae muchos recuerdos. Salió cuando empecé a jugar en el Betis y luego siempre lo he seguido. Me gusta mucho su música.

–¿Yo? ¡Mejor que no! Bueno, hace unos días me compré una armónica y de vez en cuando me pongo a tocar. Pero lo hago para que los niños lo vean. Se quedan mirando como diciendo: "¿qué hace el loco este?". En realidad no tengo ni idea. Me lo invento. Soplo y ya está.

–No, si por eso lo hago. Mis hijos se llaman David y Mariela, son mellizos. Ahora aprovecho para estar con ellos todo el tiempo que puedo. Eché tanto de menos a mis hijos que ahora no me separo de ellos. Es que estuve un tiempo sin verlos y lo pasé muy mal. Fue cuando estaba jugando en Rumanía. Me vine al parto y me quedé sólo unos días. Y luego estuve cuatro meses sin poder volver. Pero, bueno, eso ya está olvidado…
–Claro. Recuerdo muchas cosas, esos días en lo que iba con mi padre a ver sus partidos. Él era portero. Llegó a jugar en Tercera. Y es curioso, porque mis dos hermanos al final hicieron lo mismo; también, porteros. Uno de ellos juega en el Rociera y el otro lo dejó hace poquito.
–¡Que va! Yo es que era muy bajito (actualmente mide 190 cm). A mí me costó dar el estirón. Luego tuve muchas fiebres seguidas y ya crecí (bromea).
–(Se ríe). ¿Lo que sale en mi teléfono cuando me mandan un mensaje? Eso lo puse en verano cuando estaba en la playa. No tenía equipo y empecé a agobiarme. Y puse eso: "cogiendo coquinas". Tengo que quitarlo. Era en plan cachondeo.
–Hay muchas. Por ejemplo, recuerdo cuando vino Emaná al Betis. Me habían dicho que era muy serio, que se encaraba con cualquiera. Así que pensé en una cosa. El primer día vino con Momparlet. Nos lo fueron presentando uno a uno. Todos le iban diciendo lo típico, hola, buenos días, encantado, pero cuando llegó a mí le dije "Culún legué". Se me quedó mirando. Varios días después se acercó a mí y me dijo: ¿qué significa eso de culún…? Le dije que me había informado de que era algo que se decía en su tierra y que lo hacía en su honor. Empezamos a reírnos los dos. Con Achille siempre estaba de broma. Es un tío impresionante.
–Pues es verdad. Fíjese si será tan igual que un día, estando ya en el Huesca, hice la voz de Melli y dos del equipo me miraron y me dijeron: "Ese tío es de Melli". Claro, es que ellos habían estado la temporada anterior con Melli en el Tenerife y lo conocían perfectamente. También, ya en el Betis, había días, en algunos viajes, en los que Melli se ponía a hablar con su novia y me pasaba el teléfono y yo seguía con la conversación. Se creía que era él.
–No, bueno, Joaquín era mi cómplice. Si tengo una anécdota muy buena con él. En realidad yo sólo fui un espectador. Iba detrás de Joaquín. Acabábamos de salir del vestuario y justo debajo de la ventanilla del despacho de Serra Ferrer apareció un jugador del filial. Joaquín le gritó estando al lado: ¿Qué pasa maricona…?. El míster, que lo oyó, apareció por allí rapidísimo y le dijo: "Nene, venga usted para acá". Joaquín fue y Serra le echó un vaso de agua. Luego Joaquín le explicó que no era a él eso de maricona. ¡Vaya susto! Ahora cada vez que lo recordamos nos reímos.
–Bueno, también fue bueno el día que Lopera fue a Antique. Estábamos celebrando el título de la Copa del Rey en un restaurante de la Avenida de La Palmera. Y a la mitad de la comida le dijimos a Lopera que cuando acabáramos nos íbamos a llevar la Copa del Rey al Antique, que si la quería tener que ir allí… No se lo creía. Pero cuando terminamos de comer cogimos la Copa entre Alfonso, Joaquín y yo y la metimos en mi coche. Llegamos a la discoteca y a los 20 minutos ya estaba Lopera allí. ¡Fue buenísimo!
–Creo que sí. Claro, yo gastaba bromas, pero a mí también me las hacían. Pero eso fue otro día, ¿eh? Llegué con mi coche nuevo a la ciudad deportiva y al terminar de entrenar e irme había un pestazo increíble. A Arzu, Merino y alguno más no se le ocurrió otra cosa que coger una caca de perro y ponérmela debajo del asiento del piloto mi coche. ¡Vaya tios! Ahí se pasaron (se ríe).
–No, mis bromas eran más normalitas (se vuelve a reír). A Dani era uno de los que más le hacía. Era mi compañero de habitación. Y con el tiempo, pues ya vas conociéndolo. A lo que iba… Se levantaba todas las noches para ir al baño a hacer pipí. Y lo hacía sin hacer ruido para que yo no me despertara. Pero siempre me daba cuenta. Y le pegaba un susto tremendo. El pobre Dani pegaba un bote impresionante y me decía: "Tú eres tonto o qué". Yo no podía parar de reír.
Continúe.
–También me acuerdo cuando Griguol me empezó a llamar taxista. Luego me dijo que yo le recordaba a un personaje de una serie de Argentina que también se llamaba Rivas. Y cuando Denilson, en el tiempo ese que estaba saliendo con Vicky Martín Berrocal, estaba todo obsesionado cerrando el vestuario, que si había que tener cuidado con las ventanas… Había un montón de periodistas del corazón y Denilson creía que le podían hacer una foto. Claro que sí, hay muchas historias.
–Y muy buenas… Un placer escucharle.

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

Roberto Arrocha

@RarrochaR

Periodismo/Journalism (ABC) Profesor/Dr (Univ. Loyola Andalucía). A Balón Parado (SFC TV). Canario en Sevilla
@MiguelMarrufo y yo a ti, hermano - 2 horas ago