Javi García, en el último partido que disputó con el Zenit, en Europa
Javi García, en el último partido que disputó con el Zenit, en Europa

El Betis ya tiene músculo

Serra cierra el fichaje de Javi García, que llegará hoy a la capital hispalense para aportar físico y experiencia al equipo de Setién

Por  6:00 h.

El Betis cerró en la tarde de ayer la incorporación de Javi García, su primerísima opción para el puesto de pivote defensivo. Después de haber sorteado varios obstáculos de diferente índole, Serra Ferrer remató una operación que se ha cocido a fuego lento y con la máxima cautela por el alto coste que supone y el interés de otros clubes. Y eso que semanas atrás el de Sa Pobla ya alcanzó un acuerdo verbal con el futbolista para las próximas cuatro temporadas que estaba supeditado a su desvinculación con el Zenit de San Petersburgo, algo que el muleño esperaba conseguir sin demasiados problemas tras obtener el visto bueno de su técnico, Roberto Mancini. Sin embargo, los directivos del club ruso no fueron tan comprensivos y se cerraron en banda solicitando una compensación económica que ronda el millón y medio de euros.

Desde entonces a esta parte, la comisión deportiva del Betis llevaba varios días haciendo cuentas para afrontar el traspaso, respetar gran parte de lo pactado con Javi García y no acercarse demasiado al límite de la LFP, toda vez que aún faltaría por llegar un atacante para cerrar la plantilla. Esos cálculos empezaron a cuadrar después de que el futbolista accediera a rebajar algo sus pretensiones iniciales a cambio de añadir pluses por objetivos. Así las cosas, ayer se llegó a un entendimiento total y el Betis hizo valer la palabra dada por el futbolista, que tenía más pretendientes en España. El Málaga, el rival más duro, ya se había autodescartado públicamente a través de su presidente pese a la fuerte insistencia de Míchel, mientras que el Valencia, que tiene a Kondogbia como primera opción, preguntó por su situación en las últimas horas a instancias de su entrenador, Marcelino, que reclama en privado y también delante de los micrófonos un mediocentro de contención de plenas garantías.

Con contrato hasta 2019, Javi García percibía en Rusia unos cuatro millones de euros netos, un sueldo que en Heliópolis se reducirá más de la mitad a cambio de un vínculo de larga duración y una serie de incentivos. Su marcha del Zenit estaba cantada después de haberse quedado fuera de las dos últimas convocatorias, en las que sí fueron incluidos los dos últimos fichajes del club ruso (Mammana y Kranevitter) que cubrirán los puestos que solía ocupar: central y pivote defensivo.

En el Betis son conscientes de que el fichaje de Javi García supondrá un desembolso muy fuerte que agotará la mayor parte de los recursos disponibles, pero la apuesta por el jugador criado en la cantera del Real Madrid es firme y tratará de subsanar las carencias físicas y tácticas en la zona de destrucción, que no son precisamente nuevas y vienen de lejos. Sin ir más lejos, hace justamente un año el Betis estaba dispuesto a hacer un gran esfuerzo para hacerse con los servicios de un jugador del mismo perfil, David López, si bien la operación se fue finalmente al traste y el recambio, Darko Brasanac, nunca adoptó el rol que demandaba el equipo y terminó ocupando posiciones más adelantadas. Ahora, a la segunda intentona, el Betis sí ha conseguido atar al auténtico sustituto de Ndiaye, traspasado al Villarreal por 7,5 millones de euros. Fuentes de la negociación confirmaron ayer a este periódico que, una vez cerrados todos los detalles del acuerdo, Javi García llegará este mediodía a la capital hispalense para pasar el pertinente reconocimiento médico y estampar su firma. Dado que viene de competir en el campeonato ruso, estará a disposición de Quique Setién desde el próximo lunes y podría debutar con la camiseta verdiblanca en el estreno liguero en el Camp Nou.

Atento a las cesiones

De forma paralela, el Betis sigue muy pendiente del mercado para obtener la cesión de un jugador de ataque que eleve el nivel competitivo. En principio, la prioridad es hallar un extremo que ocupe el flanco derecho, toda vez que Tello, Nahuel e incluso Joaquín prefieren jugar a pierna cambiada en la banda izquierda, aunque Quique Setién también vería con buenos ojos la llegada de un atacante versátil que pudiera alternar la cal con el área. El caché del futbolista que está por llegar dependerá en gran medida del dinero que liberen los dos futbolistas descartados: Digard y Zozulia. Al centrocampista francés sólo le resta un año de contrato y no ha participado en ninguno de los amistosos de esta pretemporada después de haber sufrido una grave lesión de rodilla durante su cesión a Osasuna. Su salario ronda el millón de euros y el Betis asume que tendrá que indemnizarle para forzar su salida, que podría concretarse en los próximos días. El caso del delantero ucraniano es aún más complejo si cabe, ya que su vínculo expira en junio de 2019 y el jugador no está por la labor de aceptar ninguna de las propuestas de cesión que han llegado a las oficinas del club heliopolitano procedentes de ligas menores, tales como Georgia o Moldavia.