Alfonso Pérez Muñoz: “Todavía podría estar jugando en Primera”

Por  0:29 h.










El "genio de las botas blancas" comparte su trabajo como empresario con los encuentros que disputa con los veteranos del Real Madrid. Lamenta no poder presenciar en el estadio que lleva su nombre el "miniderbi" del próximo martes y apunta que todavía podía estar jugando en Primera.

-Me imagino que sabrá que el próximo martes se dilucirá en el estadio "Alfonso Pérez Muñoz" si es el Sevilla o el Betis el que pasa a la semifinal de la Copa del Rey.
-Sí, claro, y lamento mucho no poder ver el partido.
-¿No va a asistir?
-Es que no puedo, estaré en Argentina. Me marcho el jueves y no vuelvo hasta el domingo siguiente. Me encantaría poder estar ahí, pero es imposible. A ver si puedo verlo por televisión desde Argentina.
-Su ex equipo lo tiene complicado, ¿no?
-Hombre, marcar dos goles en 30 minutos no es fácil, pero ya hemos visto cosas más complicadas en el fútbol.
-Como por ejemplo su gol en el último segundo a Yugoslavia en la Eurocopa de Holanda y Bélgica.
-Sí, sí, qué grandes momentos. Pero también recuerdo con mucho cariño mis partidos con el Betis. La final de Copa y cómo lo celebramos, mi reaparición el día del Málaga con un gol. Ese día fue muy importante por todo lo que estaba pasando, con las lesiones, el final de mi carrera. Unas veces estuve en el cielo, pero también otras hundido en la mierda. Estar tanto tiempo sin jugar se me hizo muy doloroso. Lo que sí es cierto es que en el Betis pasé los mejores años de mi vida deportiva, donde resalté y me consagré como futbolista, y eso no lo podré olvidar nunca. Es mi segunda casa.
-Ha cambiado usted los campos de fútbol por los despachos.
-Vivo como cualquier empresario, estoy con temas inmobiliarios, también relacionado con eventos de golf, fútbol, algunos de categoría benéfica. Estoy para arriba y para abajo todo el día. Gracias a Dios me levanto todos los días con un montón de cosas por hacer. No tengo un horario como cualquier trabajador, pero tampoco me sucede como muchos otros jugadores, que tras retirarse no saben ni qué hacer por las mañanas. Cambia mucho la vida cuando estás jugando y cuando no.
-Me habían comentado que trabajaba en una empresa de representación, en la que también lo hacía Alfredo Urdaci. ¿Es así?
-No, qué va, ya no. Era una empresa dedicada a los deportistas, que les ofrecía una serie de servicios a mi modo de ver muy importantes, pero que no tenía nada que ver con la representación de los futbolistas. De hecho, chocábamos con los agentes de los deportistas por ese motivo. Se creían que les ibas a quitar a su representado. La idea era crearles una marca y la iniciativa era fantástica. Como futbolista ya me hubiese gustado tener una empresa así que me asesorara.
-Por lo tanto, ¿ya está usted desvinculado de esa empresa?
-Oficialmente, no, pero casi.
-A lo que sí sigue unido es al fútbol, ¿no?
-Me entreno y juego con los veteranos del Real Madrid.
-Sus compañeros bromean diciendo que está usted mejor que cuando jugaba profesionalmente.
-A mí también me lo dicen (Se ríe).
-¿Podía estar jugando al fútbol profesional todavía?
-Sí, yo creo que sí.
-¿Y por qué no lo hizo?
-Porque me apetecía hacer otras cosas, pero dos o tres años más si hubiera podido jugar en Primera. También he aprovechado este tiempo para hacer el curso de director deportivo… y en junio haré el de entrenador.
-Por lo tanto, se ve algún día de técnico.
-No, que va, no lo pienso, es por tenerlo. La Federación te permite hacer un curso para ex jugadores que hayan sido internacionales más de cinco veces, que hayan jugado una Olimpiada o que hayan estado ocho años en Primera, y lo voy a aprovechar. Me gustó la experiencia del curso de director deportivo y voy a repetir, pero lo cierto es que ahora mismo ni me planteo ser entrenador.
-Entre sus anécdotas queda el haber iniciado la moda de las botas de colores.
-Eso fue por una apuesta, con mi representante de Joma. Me dijo que nos apostáramos una comida a que no me atrevía. Y lo hice. Ahora hay botas de todos los colores en todo el mundo.
-¿Se sigue acordando del grito de guerra de la afición "qué bonitos, qué bonitos, son los goles de Alfonsito"?
-Eso nunca se olvida. Nunca. Me acuerdo mucho de la afición y de los años que pasé. Es un orgullo haber vestido al camiseta del Betis.
-¿Sigue manteniendo alguna relación con el club?
-Con los compañeros, sí; con la directiva en algunas ocasiones hemos coincidido en algún acto de peñas o hace unos meses en el Nuevo Colombino, donde jugó el Betis contra el Recre en Copa.
-¿Y con Lopera?
-Con él no hablo desde que ganamos la Copa del Rey, en la celebración. Pero no pasa nada. Es verdad que hay otros clubes en donde existe otro tipo de trato con el futbolista. Por ejemplo, en el Barcelona me dieron una placa, un detalle como agradecimiento. Pero eso va en cada uno… y de verdad que no pasa nada.
-Por cierto ¿Era verdad eso que dijo que de pequeño era del Barcelona?
-Sí, claro, mi mejor amigo era del Barcelona y yo también. Con nueve años o así… Luego, con 13, empecé en la cantera del Real Madrid y me identifiqué mucho con el club. Ahora soy socio del Madrid, mi hijo también.
-Para terminar, si tuviera que elegir a dos equipos de los tres -Real Madrid, Barcelona y Betis- para una hipotética final, ¿a quién elegiría?
-Eso ahora no se puede dar.
-Ya, pero…
-Bueno, venga, sí, ojalá llegasen el Betis y el Real Madrid a una final.

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