«El ascenso tiene que ser un punto y aparte para el club»

Por  8:16 h.
—Quedan diez partidos y se suele decir que son en los que se decide la temporada…
—Cuando se comienza una Liga cada vez que se pregunta por un objetivo se responde: «Ya veremos qué pasa en los últimos diez partidos». Bueno, pues ya están aquí. Lo mejor es que andamos en ascenso y en una situación positiva. Son diez finales porque nos jugamos el ascenso y algo más. Estábamos mal y hemos recortado una distancia importante. Llegar con esta dinámica es muy importante.
—¿El Betis es el favorito o el más obligado?
—Somos favoritos desde el inicio. Que no hayamos estado a la altura por diversas circunstancias es otra cosa. Todo lo que no sea ascender es un fracaso, incluso acabar cuartos empatados con el tercero. Ahora somos más favoritos porque quedan diez partidos y estamos en una buena línea.
—Viven una situación impensable hace poco, ¿verdad?
—Totalmente cierto. Hubo alguna semana en la que el equipo estaba anímicamente fatal porque la ventaja de Hércules, Real Sociedad y Cartagena era muy importante. Era impensable estar como ahora, pero es lo que tiene el fútbol, donde no hay nada lógico. Mire el Hércules, ¿quién le iba a decir que estaría ahí ahora?
—¿Ha sido mérito del Betis o demérito de los rivales?
—Estando el Betis de por medio mucha gente quiere ver más las cosas malas que las buenas. Hay que darle mérito al Betis porque si no ganamos y metemos presión, los demás no salen igual a los campos. Es mérito nuestro. Desde que llegó Víctor sólo hemos perdido un partido y llevamos una dinámica de juego buena.
—¿Le dicen algo ustedes, los más veteranos, a los jóvenes en estas situaciones?
—Por supuesto. He vivido un ascenso aquí y les he dicho que es lo más importante. Es verdad que conseguimos la Copa, pero un ascenso es lo máximo. El Betis lleva muchos años en dinámica negativa, es una pequeña crisis y merecemos una alegría.
—¿Cómo se toma usted estos diez partidos? ¿Son los últimos de Capi en el Betis?
—Espero que sean los diez últimos del Betis en Segunda. Eso es lo más importante y me lo tomo como el resto. Espero que podamos celebrar el ascenso con nuestra afición y a partir de ahí haya un punto y aparte para que el Betis vuelva a crecer para llegar al lugar en el que estaba hace algunos años, que sea importante en España y Europa. Que volvamos a hablar de otras cosas, y no de ascensos.
—Cuando acaben la temporada, ¿la carrera de Capi irá por un lado y la del Betis, por otro?
—No se sabe. La verdad es que me encantaría hablar de ese tema, pero no es el momento. Quedan diez partidos y hay que centrarse en el ascenso. Mi futuro o el de cualquier otro no importa. El bético quiere que subamos y es el futuro que me planteo.
—Pero, ¿lo tiene decidido?
—Sí.
—¿Ha recibido alguna oferta de renovación por parte del Betis?
—No. Ninguna. Cero.
—Para usted sería bonito haber empezado con un ascenso y cerrar el ciclo con otro, ¿no?
—Lo bonito es contar dos ascensos. Llegué aquí en un año complicado, aunque no tanto como el actual. Bajar siempre es un palo, tenía 23 años y ascendimos con un equipo normalito. Espero que este año lo repitamos pero que a partir de ahí se planifique mejor para que el club vaya creciendo poco a poco, se consolide y no vuelva a pasar esto.
—¿Qué cambiaría?
—Muchas cosas. Cuando una empresa va mal hay que variar algo. No se puede seguir funcionando mal con la misma gente. ¿Jugadores? Pues también. Es lógico si ascendemos. Pero hay que planificar mejor.
—Le confieso que estoy convencido de que se va a marchar porque ahora es capaz de decir esto.
—Sí, pero es que también a uno le cuesta trabajo todo esto. Es difícil estar en esta situación. Para el futbolista tampoco es agradable. Queremos hacerlo lo mejor posible, pero a veces no puedes y eso te quema. No gusta estar por la calle y notar el pesimismo de la afición. Si las cosas van bien todos somos buenísimos y si van mal, al contrario. Aquí nadie se salva. El Betis lleva cinco años mal y eso quiere decir que no se hacen las cosas bien. Habrá que cambiar jugadores, planificar de otra manera e intentar que el club mejore.
—¿Algún responsable?
—No sólo hay uno. Somos todos. Si el Betis va bien el de arriba, el que manda, es un fenómeno, pero también lo somos el entrenador y los jugadores. Si es al contrario, somos todos muy malos. El fútbol es así en todos lados.

—¿Qué ha ganado o perdido el Betis en estos diez años?
—Es que es mucho tiempo. ¿Qué le voy a contar? Los cinco primeros fueron buenísimos porque ascendimos, al siguiente nos metimos en la UEFA, tuvimos dos con Víctor cerca de entrar en Europa y al siguiente fuimos a la Champions y ganamos la Copa con Serra. Después vinieron los malos: nos salvamos con el Mallorca faltando dos jornadas, Santander, luego cuando quedaba poco, y el año pasado… Cinco años buenos y cinco malísimos. Espero que podamos ascender y eso sea un punto y aparte para que el Betis se asiente donde se merece. Tenemos que ser más regulares. Hay que hacer las cosas bien desde el primer día.
—¿Cuál quiere que sea su legado en el Betis?
—La persona. Me gustaría que el día que me vaya la gente me recordara por que les he respetado, por que les he dado lo que me han pedido… Y que haya jugado mejor o peor… siempre he sentido la camiseta al máximo. La vida es muy larga y el futbolista sólo dura diez o doce años. Lo importante es dejar amigos.
Entrevista de ABC de Sevilla