Carlos Bucero deja de ser director deportivo… tras un mes ejerciendo

Por  5:50 h.

Aunque no fue nombrado nunca oficialmente, ejerció como tal desde que Oliver y Vergara llegaron a Heliópolis. Ahora, sólo un mes después, Carlos Bucero ha dejado de ser, de facto, director deportivo verdiblanco, tal y como confirmaron a ABC fuentes cercanas al club heliopolitano. Eso sí, las mismas indicaron, por activa y por pasiva, que Bucero «nunca fue empleado del club. No ha tenido nunca un contrato con el Betis aunque haya trabajado con nosotros».

Bucero, tras formar parte —no sin polémica— del equipo de trabajo de Pedja Mijatovic en el Real Madrid, arribó a Heliópolis junto a Luis Oliver, que le encargó la planificación de la plantilla para la próxima temporada. De hecho, varios de los fichajes han llegado de su mano y, aunque los futbolistas han desmentido la relación con él, la sombra de las comisiones siempre le ha perseguido. De hecho, según confirmaron estas fuentes, ha sido la redacción de algunos documentos y la forma de enfocar las últimas negociaciones los motivos por los cuales ha dejado de trabajar para el Betis. Así, el propio Luis Oliver se ha encargado de comunicarle la decisión al propio Bucero, cuya últimas operaciones han sido el fichaje de Nsaliwa (que no era una petición de Mel, como confirmó el mismo Oliver) y las cartas de libertad de Damiá, Melli y Nano.
Precisamente éstas últimas, cerradas esta semana, han sido las que más controversia, incluso dentro del club, han creado. El barbeteño entendía que había acabado su etapa como futbolista verdiblanco, pero algunos miembros de la dirección deportiva consideraban que podría obtenerse algún beneficio con su marcha. El caso de Nano es diferente, porque no contaba para Mel, por eso se ha facilitado todo llegando a un acuerdo beneficioso para ambas partes. En este caso, todo debe quedar finiquitado hoy y el futbolista, que tenía propuestas del Valladolid y del Xerez, está muy cerca de firmar un contrato con el Levante, que le pagaría la mitad de lo que cobraba en el Betis. Con la marcha de Carlos Bucero, que sólo ha ejercido un mes de director deportivo, se despide a uno de los personajes que más dudas ha originado desde que llegó Luis Oliver a las oficinas del Ruiz de Lopera, aunque se marcha tras tres fichajes comprometidos y mirados con suspicacia (Belenguer, Dorado y Nsaliwa) y tres cartas de libertad beneficiosas, sobre todo, para los propios jugadores.
El último movimiento de la plantilla también se confirmará hoy. Luis Oliver, el Español y «Mágico» Díaz, agente de Sergio García, se reunieron ayer en Barcelona y, a falta de los últimos flecos, todo parece cerrado y el jugador vestirá cinco años de perico. El Betis recibirá 1,8 millones, como se filtró el domingo, y se ahorra la ficha del futbolista. Los próximos pueden ser Ricardo y Mehmet Aurelio, ya que parece que la entidad no quiere facilitar, tras la marcha de Sergio García, la venta de Emana. «Sólo una gran oferta haría que el Betis cambiase de opinión, pero tal y como está el mercado parece complicado», explicaron fuentes del club a ABC. Al menos, Mel podrá contar con él. Algo es algo.