Otro consejo más «made in» Lopera

Por  18:15 h.

A tres días del comienzo liguero a todo periodista le gustaría hablar de la parcela deportiva. Decir que la plantilla lleva cerrada varias semanas, que los fichajes que se han hecho son de garantías o que se ha dado salida a aquellos que no rindieron en la temporada anterior. En definitiva, a todo comunicador le gustaría hablar de normalidad, pero desgraciadamente en el Betis dicha palabra parece ser que no existe. Cuando el debut liguero del Real Betis está a la vuelta de la esquina hay que volver a hablar del tema extradeportivo y volver a relacionar a un club centenario con el bochorno y el ridículo. Y es que lo ocurrido en la tarde de ayer en el consejo de administración, que debía servir poco más que para fijar una Junta Extraordinaria, rozó, de nuevo, lo circense, con ceses inexistentes, salidas y declaraciones en caliente, entradas dignas de película de Almodóvar o decisiones al más puro estilo Lopera. Porque por mucho que todos los actores de esta película se empeñen en hacer creer que el de El Fontanal ya no pinta nada, ayer tuvo lugar otro consejo más made in Lopera.

Todo comenzó a las 19:45 horas, cuando los consejeros comenzaron a llegar al estadio Ruiz de Lopera. Luis Oliver fue el primer en aparecer y le siguió Francisco Nuchera, uno que, supuestamente, se había marchado del consejo, pero que volvió a aparecer. Detrás de ellos, Rufino, Antonio Álvarez, Castaño, Vergara y Jaime Rodríguez Sacristán. León esperaba arriba, ya que antes no había querido reunirse con Emana, y el portavoz, ese diácono que anunció una rueda de prensa que nunca tuvo lugar, no acudió, ya que presentó su dimisión, aunque no hay constancia de ello en ningún lugar. A las 20:00 comienza el consejo de administración.

Sólo una hora después sale Rufino (del anterior consejo también fue el primero en salir) y hace unas declaraciones que él mismo convertirían en absurdas minutos después: “No puedo hablar, colega. Estoy muy caliente. Solamente lo único que puedo decir es que ha habido votación, se ha puesto el 90% en contra mía y estoy fuera del consejo. ¿Junta? No, no, si es que antes de nada lo que han votado es que yo tenía que salir del consejo. Ahora mismito estoy legalmente fuera del consejo”.

Pero a las 22:15, y mientras no se tenía constancia de lo que estaba ocurriendo en el interior, aparecía de nuevo en escena Rufino González, quien entró a toda prisa con su coche en el parking y desde dentro gritó a los periodistas allí presentes que “vengo a votar antes de lo que hagan. Vengo a votar que sí”. De nuevo hubo que esperar poco más de una hora para volver a ver al empresario. A las 23: 25 volvió a salir con su coche, pero en esta ocasión no quiso hacer declaraciones. Desde ese momento y hasta la 1:05 no se supo nada.

A dicha hora el club publicó un comunicado en la web oficial, en el que, entre otras cosas, explicaba que uno de los acuerdos del día era un paso previo a la Ley Concursal o que la junta extraordinaria sería el 30 de noviembre. Era el momento para que los que aún quedaban dentro (todos menos Rufino) explicaran por qué habían tomado esas medias, pero a la 1:15 abandonaron todos el estadio en sus coches y sin hacer declaraciones.