También gana jugando mal

Por  17:45 h.

Desde que Víctor Fernández llegó al Betis, el cuadro verdiblanco se ha caracterizado por hacer buen fútbol. Los resultados tardaron en llegar, pero el equipo siempre fue a por los partidos desde el principio tocando el balón. Hoy se ha visto una nueva imagen de los verdiblancos, la peor desde que llegó el maño, pero el resultado fue el mismo que el de las dos últimas semanas: una victoria. En la situación en la que está el equipo de La Palmera lo importante es sumar de tres en tres, jugando como sea, sobre todo en jornadas como las de esta semana en la que todos los rivales directos han ganado. Haciendo buen fútbol será más fácil ganar partidos, pero el Betis de Víctor ha demostrado hoy que también sabe ganar jugando mal.

Irún 1 Real Betis 3
1 – Real Unión de Irún
Otermin; Descarga, Lacruz, Iglesias, Gurrutxaga; Aitor, Romo, Rubén Durán, Jago; Juan Domínguez y Brit .
2 – Real Betis
Goitia; Damiá (Rivas, min. 70), Melli, Carlos García, Nacho; Arzu, Mehmet Aurelio; Juanma, Emana (Capi, min. 60), Pereira (Iriney, min. 85); y Sergio García.
Goles
0-1, min. 20: Emana; 0-2, min. 38: Pereira; 1-2, min. 45: Romo. 1-3, min. 92: Capi
Árbitro
Pino Zamorano (Colegio castellano-manchego). Mostró tarjeta amarilla a Descarga, Damiá, Durán, Juan Domínguez, Aitor Sanz, Romo, Carlos García
Incidencias
Unos 5.000 espectadores en el Stadium Gal, con presencia de aficionados verdiblancos. Partido correspondiente 27ª jornada del campeonato nacional de Liga en Segunda división, Liga BBVA.

En esta ocasión el Betis no salió como es costumbre, a por el partido desde el inicio. Los verdiblancos se han caracterizado, desde la llegada de Víctor, por tener unos primeros diez minutos muy fuertes, en los cuales siempre ha habido ocasiones clara e, incluso, goles. Pero hoy el cuadro bético no ha tenido el balón y se ha notado porque no ha llegado al área rival, aunque poco a poco ha ido cambiando. A partir del minuto 15 la colocación ha mejorado y el Betis ha comenzado a dominar el esférico y a demostrar que es muy superior al Real Unión de Irún. Y así llegó el primer tanto, cuando dos jugadores de Primera, Sergio García y Emana, aparecieron por primera vez en el partido. El catalán pasó al hueco desde el borde del área y el camerunés definió a la perfección con el exterior, en la única jugada en la que no falló. El gol no hizo más que afianzar a los verdiblancos sobre el reducido campo del Stadium Gal y sólo había que esperar para que llegara el segundo tanto. Hasta el minuto 38 no se produjo, con una nueva asistencia de Sergio García, en esta ocasión a Pereira, que con el de hoy ya lleva cinco goles. Y cuando parecía que el partido había muerto, Carlos García actuó inocentemente ante un malísimo árbitro como Pino Zamorano. El central catalán sacó una mano para derriba a un rival y el colegiado señaló penalti. En el 45 acortó distancias Romo.

La pasividad de Emana

El gol dio alas a los locales, que salieron tras el descanso a por el partido. El Irún se hizo con el dominio del balón y el Betis se limitó a defender. Los verdiblancos jugaron con uno menos, ya que Emana, a pesar del gol, restó más que sumó. El camerunés falló en todos los pases, erró en todos los controles y fue el que comenzó varias contras del Irún con sus pérdidas. El cuadro bético sin el balón no crea peligro y esto le conlleva problemas. Afortunadamente, el rival de hoy era de los peores de Segunda, porque si no en los primeros quince minutos de la segunda mitad algún gol en contra podría haber llegado. En el minuto 60 Víctor Fernández quitó a Emana y dio entrada a Capi, que no aportó mucho más que el camerunés. El Betis continuó sin el balón y pasó más apuros de los esperados. El total dominador del encuentro en la segunda parte fue el Irún, limitándose el cuadro heliopolitano a despejar balones y a ver cómo el tanto del empate estaba mucho más cerca que 1-3.

No despertó en ningún momento el Betis, que se encerró atrás y esperó a que terminara el encuentro. Víctor movió el banquillo y dio entrada a Rivas, pasando Melli al lateral derecho. Arzu y Mehmet Aurelio no aparecieron y los de arriba ni siquiera tocaron el balón. Los locales colgaron un balón tras otro al área de Goitia, que tuvo que sacar alguna mano salvadora, pero lo importante es que, con sufrimiento (hasta el 92 no marcó Capi el 1-3), los tres puntos se fueron para Sevilla tras la tercera victoria consecutiva. Y para continuar la racha ahora llegan dos partidos en casa ante rivales de la zona baja, que siguen dando pie a la esperanza porque los rivales directos terminarán fallando.