Las descompensaciones individuales rompen al grupo

Por  1:19 h.

El bajón físico del Betis en las segundas partes es un problema de hondo calado en el club. Víctor Fernández está empezando a tomar medidas en este sentido, bien aconsejado por su mano derecha, José Luis Arjol, y el preparador físico, David Gómez. Las causas de este desequilibrio del equipo son claras: hay descompensaciones individuales en el estado de forma de algunos futbolistas muy concretos que hoy son titulares y el grupo en general ha vivido en su preparación las dudas generadas en torno a la figura de Tapia durante el último mes de competición, como se puede leer en ABC de Sevilla.

Se excluye, de esta manera, entre los responsables de lo sucedido a los dos preparadores físicos precedentes: Paulino Granero y David Gómez. El caso es que la distracción general por la incertidumbre en torno a la continuidad de Tapia influyó tanto en el grupo que las sesiones no fueron tan productivas como debieron ser. Y esta circunstancia es mucho más evidente en jugadores que hoy tienen un papel relevante en los esquemas de Víctor.

La descompensación que sufren hombres como Capi, Sergio García, Emana, Jonathan Pereira o Pavone (curiosamente todos de ataque) supone un lastre enorme para el grupo. Víctor cuenta con todos ellos y quiere exprimirlos en sus primeros encuentros, pero ocurre que ninguno de ellos ha trabajado normalmente en tiempos recientes: Capi ha estado varias semanas lesionado, Sergio García se ha perdido casi la mitad de las sesiones en los últimos meses, Emana ha estado con su selección trabajando a otro ritmo, Jonathan Pereira sólo había jugado algunos ratos aislados en el Villarreal y Pavone acusa tanto sus problemas en el tendón como las dudas sobre su posible marcha. También afecta el cambio en la dinámica de entrenamientos del equipo, lo que hace llegar al grupo con pocas fuerzas al fin de semana, algo compensado por las ganas de demostrar cualidades a Víctor. El temor es que esto se traduzca en lesiones en breve.